Yoga con sillas

En una de nuestras ultimas clase de Yoga la profesora, Victoria Ambós, nos sorprendió pidiendo que trajesen sillas.

No íbamos a utilizar las sillas para sentarnos a escuchar, sino como un elemento más para hacer nuestros ejercicios.

En nuestra clase de yoga aceptamos la diversidad de nuestros cuerpos, y cada uno utiliza los elementos (ayudas materiales) que necesita.

Algunos de los ejercicios respiratorios los realizamos en un banquito bajo, que nos permite estar en el suelo con la espalda completamente recta, otros utilizan tacos para apoyar sus brazos en otras posturas, una cinta puede ayudar a que nuestra pierna u hombro trabajen más adecuadamente y de este modo realizar asanas  con el cuerpo en postura correcta.

Ya todos sabemos que lo importante es tener la fotografía mental de nuestro cuerpo, y poco a poco vamos sabiendo cual es la colocación correcta de sus diferentes segmentos.

Cualquier persona puede hacer Yoga, además podemos utilizar elementos que sirven de ayuda para subsanar nuestras limitaciones.

Entonces, independientemente de nuestra edad y  limitaciones físicas, el Yoga puede ser una buena alternativa para mantener nuestro cuerpo en forma.

En Yoga trabajamos  nuestro cuerpo y nuestra mente, porque, a diferencia de otras disciplinas, en el yoga trabajamos conscientemente  la respiración, la quietud, la conciencia corporal…

No es cuanto se hace ni a donde se llega, es como se hace, se llega a donde se puede.

  Y poco a poco nuestra respiración va mejorando, nuestro cuerpo va ganando en conciencia de la postura correcta y cada vez resulta necesario menos esfuerzo, hasta disfrutamos de posturas en las que nuestro cuerpo está totalmente retorcido, oxigenándose.

La clase de Yoga con sillas resultó muy interesante. Todos realizamos asanas que con este elemento de apoyo resultaron más fáciles y correctas, mejorando la extensión de las articulaciones.

Seguimos en cada asana  con silla los mismos principios de todas nuestras clases:

  • Los movimientos siempre pausados y lentos.
  • Estar muy atento al cuerpo, fijar mentalmente la postura cuando nos  coloca la profesora
  • Mantener la postura una media de 10 a 15 segundos.
  • En cada respiración procuramos relajarnos en la postura ganando beneficios.
  • Respirar tranquilamente por la nariz.
  • Nunca forzar, se deshace cuando se necesita.
  • Deshacer la postura lentamente es tan importante como la colocación inicial.

A continuación una exhibición de Yoga en silla de un grupo de Baiona

Texto:  Carmen C. B.

Fotos Victoria Ambrós