Visitando el "Marco" (Museo de Arte Contemporáneo de Vigo)

El pasado viernes día 6 de mayo, visitamos con Alejandra Garrido, monitora del Taller de Debates y coordinadora de la presente Revista Digital, del Centrosociocomunitario de Coia, acompañándonos mi hija Verónica, el museo Marco (calle del Príncipe). Al llegar al museo, lo primero que me pregunté era: ¿donde estaban los cuadros?… ya que no había ninguno. Lo que sí había eran globos, miles de globos en la planta baja del museo. Al principio nos daba un poco de miedo meternos entre tanto globos, pero después de pensarlo bien entramos.

Al entrar parece que te falta el aire, pero es tanta la risa que te entra una vez metido entre tanto globo, que te olvidas de donde estas. Había que ir avanzando dando golpecitos a los globos para que se movieran, porque a veces no se veía nada. Dimos varias vueltas de lo bien que lo estabamos pasando. Todo eran globos y globos azules, dando la sensación de que estabas en el mar y que eran burbujas de agua. Daban ganas de tirarse en pancha encima de los ellos, fue una sensación estupenda.

Salimos muy relajadas y partiéndonos de risa, os lo recomiendo a todos.

Esta exposición es del artista Martín Greed, de Reino Unido, reconocido como uno de los artistas más interesantes de su generación. Es en España donde esta exponiendo de forma individual y siendo la primera en el museo del Marco.

Este genial artista tambien dió un concierto, ya que desde el año 1994, tiene un grupo musical. Su estilo es modernista y rompedor, sus temas son muy cortos.

El grupo constaba de cuatro músicos y de Martín Creed, que era el cantante y quien tocaba la guitarra.

Alejandra y mi hija se quedaron atrás, yo me fui para delante, no quería perder ningun detalle, pues estaba viendo algo diferente y en directo.

Detrás del grupo podíamos ver un video de imágenes en blanco y negro (llamando mucho la atención del público). Eran imágenes que supuestamente tenía que ver con la temática de la canción que sonaba en cada momento. Empezamos viendo a un chico que rompía a patadas una planta, y eso nos desconcertó un poco. Luego el mismo chico seguía destrozando hermosos ramos de flores. En la segunda canción aparecía un joven vomitando, (imaginaros las caras que pusimos todos). Pero la que más risa nos causó fue cuando vimos las imágenes de la anatomía masculina, tanto por delante como por detrás. En este momento todo fueron miradas de unos a otros, no sabiendo muy bien a donde mirar. Recibió muchos aplausos,  pienso que es una forma de disfrutar del arte modernista y diferente a lo que estamos acostumbrados de ver.

Merece la pena ir a verlo, y así dar vuestra propia opinión.
Bueno tengo que deciros que fue una exposición genial, distinta a las que suelo ir. Os la recomiendo ir al Marco a verla, ya que por lo menos lo vais a pasar muy bien.

Isabel

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