Una historia (Primera parte)


Les voy a contar hoy, una historia en la que tuve un papel muy importante, pese a mi poca edad, doce o trece y de la que siempre me sentí muy orgullosa, pues sus protagonistas eran personas muy queridas para mí.
Conchita vivía en la buhardilla de la casa donde me crié, era modista y allí di mis primeras puntadas, llegaba del colegio cogía la merienda y subía allí, con retales hacía vestidos a mis muñecas, la costura era mi pasión, pronto empecé a ayudar en cosas sencillas, sobrehilar, coser bastillas o hilvanar, etc. por las tardes venían dos chicas, que Conchita tenía contratadas asique aparte de hacer lo que me gustaba, lo pasaba muy bien.

Era Conchita para mi, mi segunda madre, cuando mi madre me reñía ella me consolaba, cuando pedía algo que no me daban, ella intercedía por mí y mis padres que la apreciaban mucho, terminaban accediendo.

Recuerdo aunque era muy niña cuando murió su madre y ella que era la mayor se hizo cargo de la casa, tenía dos hermanas más jóvenes y también a su padre, cuando él murió fue tremendo para ella pues estaban muy unidos, recuerdo de subir a su casa (la puerta nunca se cerraba y la encontraba llorando y yo en vez de consolarla me ponía a llorar con ella, cuando bajaba a casa, mi madre me lo notaba subía a hablar con ella y nos llamaba tontas (sobre todo a mi) a Conchita la consolaba, a su manera pues mi madre era bastante dura y poco sensiblera

Cuando las hermanas marchaban a Valladolid, de donde era oriunda la familia, ella no podía ir, pues tenía mucha clientela, yo me quedaba con ella, comía y dormía allí, eso para mí era una fiesta, como unos días de vacaciones, pues solía ser en verano y no tenía clase, luego, con mis padres nos íbamos a la aldea ¡bueno, allí también lo pasaba bien!

Las hermanas se casaron y se quedó sola, tengo que decir que aunque en aquel entonces era una mujer madura se conservaba muy bien, tenía una cara dulce y serena, sin ser una belleza puede decirse que era guapa.

Un día estando yo en la cocina, subió mi madre y empezó a reprocharle la vida que llevaba, que tenía que salir y tratar de conocer algún hombre que le gustara, pues se iba a quedar sola, que necesitaba compañía, ella le contestó que había ya llevado dos desengaños y no tenía ganas de entablar otra relación, para sufrir más desengaños, siguieron hablando del tema y yo ya no puse más atención

Como el tema de esta vivencia se hizo bastante largo, la próxima semana terminaré de contarles el desenlace si tienen a bien leerlo. Gracias

ESTRELLA

Un comentario en “Una historia (Primera parte)

  • el 20/06/2011 a las 8:39 pm
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    Esperaremos el desenlace con emocion, suenan los tambores y pronto se abrira el telon….de tus mejores articvulos o recuerdos. un fuerte abarzo.

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