Una dolorosa despedida

p9080162Quizà esta no es la mejor manera de despedirse, ni la màs correcta. Es mejor hacerlo personalmente. Claro que, cuando las despedidas duelen tanto, como a mi, y uno no es capaz de soportorlo, opta por un camino màs fàcil, como este. Quizà, como decia, no es la mejor manera, aunque si, al menos, es una manera, y puedo comunicar, con cierta calma y objetividad, lo que quiero decir, sin que alguna emocion furtiva me impida hacerlo.
Por circunstancias personales he tenido que dejar todas mis actividades en el centro: el voluntariado, la revista, el teatro, las clases de informatica, el taller de pintura. Cesar en cada una de ellas duele, y no se decirsos cuanto. Y duele, no solo por no disfrutarlas, sobre todo al perder la preciosa compañia de todos aquellos con quienes las compartia.
Entre todas estas personas, en un lugar especial está Carmen, la directora del Centro, pues ella me ha brindado desde el principio una entrañable amistad y una más que amable disposicion hacia cualquier propuesta que se me ha ocurrido. Quiero pensar, como ella me indicaba, que esta despedida no es para siempre y que vendra un futuro, espero no muy lejano, que pueda reanudar, sino todas, algunas actividades y al menos volver a conectar con el centro, del que guardo tan buenos recuerdos.
Al grupo de voluntarios, quiero deciros que habeis sido unos compañeros formidables y vuestra acogida, desde el primer momento me deja un dulce sabor en la memoria que nada podrá borrar. Algunas veces hemos tenido diferencias, de opinion, de criterio, incluso ha habido alguna escaramuza verbal, provocada por mi forma de ser, tan polemica muchas veces; mas los recuerdos positivos, son los unicos que guardo en mi memoria, los negativos se van siempre a la papelera de reciclaje. Seguiré, si me lo permitis, colaborando en la revista, siempre que pueda, y asi al menos sabreis porque caminos ando, para no perderme del todo. También intentaré estar en contacto con Alejandra, pues con ella aun tengo algunos “pendientes”, que hay que resolver.
Mis compañeros de teatro estaran bien enfadados, y con razon, por no haber acudido personalmente, un martes, a despedirme; sinceramente, no podía: demasiados recuerdos, demasiados años, demasiadas emociones juntas. Yo bien se que la obra ya esta bien avanzada y yo no era mas que un estorbo, un estorbo ácido y amargo. Me sentire muy orgulloso de saber que podeis seguir sin mi. Ninguna satisfaccion mayor que haber conseguido que el grupo continúa. Con algunos de vosotros he pasado muchos años en los que ha ocurrido de todo, y que ahora, mirando hacia atras, produce una gran satisfaccion lo que se contempla. Con algunos otros, llevo poco tiempo y probablemente no he llegado a compartir tanto como hubiera deseado. Ni he podido, ni he sabido dejaros una mejor imagen de mi y siento que en algun momento os he fallado o no he sido capaz de ser mejor director ni compañero, por eso tambien quiero pediros perdon y disculpas por ello.
De mis alumnos de informatica, al menos de los que estaban el ultimo miercoles que fui por la clase ya me he despedido. De algunos aun me sigue llegando algun cariñoso correo y eso me llena de satisfaccion, porque pienso que en algo he contribuido a que sepais hacerlo. Espero que sigais adelante y avanzando en este mundo de la comunicacion, pues nada mejor para entendernos los unos con los otros.Que una de las causas de que este mundo no vaya mejor es precisamente la incomunicación.
Del taller de pintura, tampoco he tenido valor para despedirme. Y es que cuando uno tiene bajas las defensas, se debilita tanto que muy poco puede soportar. He disfrutado con todas las profesoras que hemos tenido y con cada una de ellas he aprendido algo nuevo. Los compañeros habéis sido de lo mejor, aquellos que uno de verdad desea para hacer un camino tan hermoso como este de manchar un lienzo en blanco y conseguir que diga algo, de colores. No es poca cosa hacer hablar a una tela, ¿verdad? Espero tener la gran suerte de encontrarme con vosotros en el hotel Ciudad de Vigo, en donde, seguramente a partir del 5 de junio, podrée exponer algunas de mis obras sobre Zambia. Ha sido un verdadero privilegio disfrutar de vuestra compañia durante estos años.
Hay otras personas del Centro, de las que también me llevo un hermoso recuerdo: Suso, José, Josiño, Juani, Tita, Juan, todos habéis sido encantadores conmigo.
Otra gente del Centro, con la que he tenido contacto, por las excursiones, fiestas, o cualquier evento, la recuerdo siempre con cariño. Ahi he podido recuperar algun amigo casi perdido, nunca olvidado, en muchos años, como Emiliano.
Me despido, pero no me alejaré demasiado. Seguiré echando mano de vuestro generoso corazon para pediros ayuda para Africa, ya sabeis cuan implicado estoy con ese tema. Seguiré mi camino, pero estare cerca.
Mas que un adios, es un hasta pronto.

Jesús

4 comentarios en “Una dolorosa despedida

  • el 26/05/2009 a las 9:54 pm
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    Querido amigo Jesús: me apena que hallas dejado todas las actividades en centro, tus razones tendrás.
    Solo puedo decirte que en mi siempre tendrás un amigo.
    Germán

  • el 27/05/2009 a las 12:22 am
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    Hola amigo, no importa tanto no estar en los lugares fisicamente si podemos llamarte cuando queramos. Somos tus viejos amigos dispuestos siempre a compartir contigo una charla o, por qué no, una buena comida, llena de risas. Seguimos estando siempre que nos llames. Besos grandes y eternos de amistad. Alex

  • el 27/05/2009 a las 10:50 am
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    Hola Jesús:me sorprende muchísimo tu marcha del Centro.Quiero agradecerte de corazón las
    palabras de aliento que me diste en las clases de pintura.Tienes alma samaritana.
    Que tengas mucha suerte y que vuelvas pronto.Un beso
    Mary Carmen

  • el 27/05/2009 a las 7:44 pm
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    Soy May de la clase de informatica

    Como yo llegue tarde , no vi tu despedida, mejor no me gustan las despedidas, mpensar que es una pausa en tu camino

    Te deseo que suerte y Paz

    Saludos May

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