Un poco de gastronomía irlandesa.

Como continuación a mi artículo sobre el viaje a Irlanda,  les dejo algunas recetas típicas del país, si por curiosidad quieren probar a prepararlas.

El café irlandés: Frio y caliente en el paladar al mismo tiempo.
Lógicamente la gastronomía irlandesa en muy amplia y rica , pero quiero comentarles uno de los productos más típicos del país, el famoso café irlandés.

Lo primero que les aconsejo es que lo tomen en un buen pub , restaurante, etc, para que se lo hagan y lo presenten como debe ser.

Parece que la cosa es fácil, pero todo reside en la manera de verter la nata sobre el resto de los ingredientes que les detallo a continuación:
Ingredientes.
Tenemos que disponer de una copa alta de cristal, previamente calentada, y en el fondo ponemos el mejor whisky irlandés (una tacita). Después ponemos una taza de buen café natural que ya tenemos hecho en la máquina, más una cucharada de azúcar moreno. Mezclamos todo en la copa, que no tiene que estar llena. Realizada esta operación viene la parte más sofisticada y el “quid” del café irlandés.
Sobre lo anterior he de verter una nata batida y fría, pero sin que se mezcle con los dos ingredientes anteriores. Para ello, tengo que poner una cucharilla, de las de café, al revés, como si dijésemos la espalda de la cuchara. Es decir, con la parte honda hacia adentro. Y sobre la superficie del rabo de la cuchara dejaré deslizar, muy lentamente, la nata. Así hasta que se forme una especie de gorrito que llegue hasta el borde de la copa. Y sin apenas moverla, para que no se vaya la nata al fondo, ir bebiendo a sorbitos pequeños, como si fuera un té, este famoso café.
Notarán que en la boca hay dos sensaciones diferentes: el frío de la nata y el caliente del café. A medida que avancen, sorbito a sorbito, les irá gustando más esta peculiar forma de tomarse un café y, al final, cuando la copa ya esté vacía, todo su cuerpo rebosará de un reconfortante calor que irá en aumento , hasta llegar a las mejillas. Y a partir de aquí, usted podrá decir que ha vivido una “interesante” experiencia saboreando un buen café irlandés.
Lo que sí aconsejo es que dicha bebida la deguste un duro día de invierno, mirando como aúlla el viento por la ventan y la lluvia se enfurece de la envidia. No es necesario que tenga chimenea encendida porque eso ya lo hará su organismo a la media hora de tomar el café.
Guiso típico irlandés.

Es un guiso muy consumido también en España, con otros nombres, pero que en Irlanda tiene un ingrediente añadido que me gustó mucho: la calabaza.
El guiso se hace a base de buenas patatas, trozos de carne bien limpios y desgrasados de la parte del cuello de la oveja, tacos de zanahoria y también de calabaza, además de 2 cebollas y un litro de agua, sal, pimienta y tomillo. Se pone a cocer y listo.
Elaboración.
Ponemos en rodajas la cebolla, una capa, y encima la carne en trozos pequeños y las patatas cortadas a la mitad, pero no muy grandes los gajos.
Y todo ello lo ponemos a cocer en una cacerola de hierro. Añadimos el agua y las especias. Poner a hervir a fuego lento durante una hora, y con la olla tapada. Antes de apartar, espolvorear con un poco de perejil bien picadito.

Y esta sería la receta del tradicional guiso irlandés que comimos en varias ocasiones durante nuestro reciente viaje. Y les aseguro que está muy bueno. Y si lo acompañan con una pinta de “Guinnes”, ya es lo máximo.

A.Garrido.

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