Un alumno aventajado de Miguel Delibes.

Como en nuestro Centro Sociocomunitario  no carecemos de usuarios con talento, curiosas aficiones y una rica e intensa vida laboral e intelectual, hoy les hablaremos de Miguel. Va al taller de debates y hemos descubierto que fue alumno del gran escritor don Miguel Delibes.Entrevistamos a Miguel Temprano: un ex-alumno de Delibes.

1.-   Sus recuerdos como alumno de tan ilustre profesor.

 “Mis recuerdos, muy nítidos y frescos, se remontan a muchísimos años atrás. Por aquella época yo residía en Valladolid, estaba estudiando en la Escuela de Comercio de la mencionada ciudad, y fue allí donde lo vi y lo conocí por primera vez en mi vida. Fue en la década de los años sesenta, (1967/1968.) aproximadamente.

Durante ese periodo de tiempo, fui alumno suyo, puesto que él era por entonces Catedrático de la mencionada Escuela, lo que hoy día serían Ciencias Empresariales.

 Recuerdo que era un hombre alto más bien flaco en un primer momento adusto, y serio, pero  a medida que lo ibas conociendo se trasformaba radicalmente y resultaba ser un hombre encantador. Era entrañable, coloquial, gran comunicador, sereno, pacífico y sumamente agradable. Le gustaba saludar a todo el mundo, ser amigo de sus amigos y, desde luego tenía un don de gentes muy especial. Hablando con él nunca te sentías mal, porque era muy ameno en su conversación y era una persona que sabía muy bien escuchar a todo el mundo. Tenía una habilidad extraordinaria para ponerse en todas y cada una de las circunstancias que concurrieran, según la persona con la que dialogara. Era muy humilde y pacifico en la expresión, y un gran dialogador. Le gustaba muchísimo caminar al aire libre por la calles de su ciudad, y puedo asegurar que en modo alguno pasaba desapercibido.

Todavía lo recuerdo, caminando a grandes zancadas por una gran avenida y una gran acera  que en Valladolid llaman la acera Recoletos, con su abrigo y su boina, acudiendo a la Escuela de Comercio para impartir sus clases. Saludando y hablando si se terciaba con las personas que se iba encontrando en su camino. Era padre de familia numerosa pues tenía siete hijos/as, también bastantes hermanos. Uno de ellos, Federico, era profesor de la Escuela de Comercio. Debía venirle de familia, dado que su padre había sido en su día el Director de la misma.

Delibes buscaba e intentaba crear cercanía con sus alumnos, pero de una manera muy discreta, nunca jamás atosigándolos, ni creándoles ningún tipo de confusión, sino buscando sus valores ocultos y estimulándolos en sus aptitudes. Conmigo por ejemplo se esforzaba tratando de impulsar mis valores creativos, puesto que me decía que desarrollase mis dotes naturales para la escritura.  Dotes que, según me dijo, habia descubierto a través de mis exámenes escritos.Las asignaturas que impartía dentro de la Escuela eran varias..Yo estuve con él solamente en dos. La primera era la Historia General del Comercio y la segunda en el Derecho Mercantil, pero en años correlativos.

3.-    Y como profesor ¿cómo era, sus explicaciones y notas que le ponia a final de curso?

 Las explicaciones de Miguel eran sumamente claras y concisas pero muy precisas y ajustadas a la materia que estuviera desarrollando. Los conocimientos decía se forman como la cascajera de un río, a base de años de erosión y decantación. De ésta manera llegan  a ser un algo pulido, uniforme, sin aristas un conocimiento redondo. Su verbo era florido preciosista, y sus adjetivos sumamente precisos. Su modo tranquilo pausado y natural como si estuviera dialogando con la persona, en este caso el alumno.

Un fumador ceremonioso con ” la hoja roja” en la caja del papel.

Recuerdo que en aquel entonces, en las clases los profesores tenían la costumbre de fumar y Miguel lo hacía, más tarde lo dejaría aunque con trabajo, y resultaba un placer el hecho de ver y oír el ritual de liar el pitillo, pues no fumaba cigarrillos elaborados, sino que los hacia el mismo, sacando el tabaco de la petaca y el papel del librillo, y liándolos artesanalmente; mientras no paraba de impartir su lección. Yo diría que también artesanalmente, pero con un calado serio y profundo.

Como profesor era un humanista, didáctico, explicito, serio pero no adusto, tampoco y paranada inquisitivo, sino al contrario ameno y cercano al alumno.

Por su forma de explicar era pura delicia escucharlo, se hacia fácilmente con toda la clase sin esfuerzo aparente. Notabas palpablemente que la clase, es decir todos los que allí estábamos, asistíamos y permanecíamos como absorbidos por sus palabras.

Recuerdo cuando en una ocasión estábamos tratando sobre el tema de la Revolución Francesa y las dinastías de los reyes francesas los llamados Luises, o Rey Sol, nos dijo aquellas breves y sencillas palabras que de alguna manera resumían lo antes explicado: “Para que Vds. lo entiendan quédense con esta breve y sencilla explicación,  TODO PARA EL PUBLO PERO SIN EL PUEBLO.”

En ese breve párrafo se resumía todo lo que había estado explicando durante una hora sobre el absolutismo francés. Con frases sencillas te hacia entender todo lo explicado. Manejaba el lenguaje de una forma tan correcta y precisa que te entusiasmaba.

No daba mucha importancia a las notas, para el eran meras referencias, sin por ello dejar de ser justo y ecuánime. Le importaba muchísimo más que tus conocimientos tuvieran algún sentido real en tu cabeza. Acudía con asiduidad a reglas nemotécnicas, gráficos, pues era un buen caricaturista.

Lo que si puedo decir que su clases eran tan amenas, que nunca te aburrías, porque ya el mero hecho de oírlo constituía una lección magistral. Suspendia poco,  casi bastaba  con asistir a sus clases y oírle.y vivir sus momentos tenias los conocimientos. Mis notas siempre fueron notables.

Tenía la virtud o el valor de hacer sencillo lo difícil o de hacer llano y transparente lo intricado y escabroso.”

Continuaremos la presente entrevista a lo largo de las próximas semanas, para que, de alguna manera, podamos conocer un poco más de don Miguel Delibes, en estos meses que se habla tanto de libros, escritores e intelectuales. Gracias Miguel.

AG

 

 

 

Un comentario en “Un alumno aventajado de Miguel Delibes.

  • el 08/05/2012 a las 10:23 am
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    Como no podia ser menos una magnifica entrevista realizada por una gran profesional.Cuanto tenemos que aprender de ti Alex.Mi mas sincera admiracion.

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