Tarta de manzana

manzanas_0La manzana ha sido un fruto simbólico a lo largo de la historia, se cita en la Biblia como el fruto prohibido que provocó la expulsión del ser humano del paraíso. Incluso sin conocer su composición química y sus propiedades nutricionales, la sabiduría popular siempre le ha atribuido virtudes saludables. Hace miles de años que se recolectan estas frutas. Se cree que ya existían en la prehistoria tal y como lo demuestran restos arqueológicos que se han encontrado en excavaciones neolíticas

Por si a alguien le pareciera que el agradable y refrescante sabor de la manzana es poca cosa para consumirla, hay que decir que en general todas sus variedades ofrecen importante aportación de vitamina C y otras sustancias (fitoquímicos) con propiedades anticancerígenas y antioxidantes (que evitan el envejecimiento de los tejidos) que mantienen en perfecto estado al sistema inmunológico (encargado de defender al organismo de enfermedades).

Asimismo, el aporte calórico de la manzana es moderado (55 calorías por cada 100 gramos de producto) y su sabor dulce se debe a que posee buena cantidad de fructosa, azúcar cuya principal característica es que se asimila con lentitud en el organismo y ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre; por si fuera poco, su contenido de fibra y cascarilla provocan sensación de saciedad y combaten el estreñimiento, motivo más que suficiente para volverlo un producto ideal en dietas para bajar de peso.

Sin embargo, la gran virtud de este fruto reside, más bien, en su alto contenido de pectina, tipo de fibra soluble que cuenta con gran cantidad de cualidades positivas; la primera de ellas, es que ayuda a que el cuerpo disminuya los niveles de colesterol en sangre, pues de acuerdo con estudios realizados en diversas naciones, como Francia, Italia e Irlanda, se ha establecido que consumir dos manzanas al día puede reducir hasta en 10% el nivel de este tipo de grasas

Otra ventaja de esta sustancia es que protege al organismo contra los efectos de la contaminación ambiental, debido a que favorece la eliminación de metales nocivos como plomo, mercurio y cesio, así como otras sustancias tóxicas que los habitantes de las grandes urbes inhalan.

Además, la pectina tiene la particularidad de retener agua, por lo que se le atribuyen efectos terapéuticos en caso de diarrea al hacer más lento el tránsito intestinal; aunque hay quienes piensan que esta benéfica cualidad se pierde al quitar la cáscara al fruto, lo cierto es que sólo una quinta parte de virtuoso elemento se encuentra en la piel.

La manzana también contiene taninos, que son compuestos responsables de la sensación ligeramente áspera que genera este fruto en el paladar, pero que a la vez limpian y desinflaman la mucosa intestinal (capa que cubre el interior del conducto digestivo), por lo que resultan eficaces en el tratamiento general de padecimientos del sistema digestivo.

Para obtener en mayor cantidad esta sustancia, la medicina tradicional, así como la naturista, recomiendan consumir la pulpa rayada de la manzana luego de permanecer un tiempo a la intemperie, es decir, cuando adquiere color oscuro, acompañándola con un poco de miel y yogurt.

El poder curativo de las manzanas es efectivo en problemas de nervios, trastornos del hígado, es antioxidante; ayudando a conservar la juventud, benéfica en enfermedades del bazo, en reumatismos, en mala digestión, insomnios, diarreas, limpia y purifica la sangre, reconstituyente cerebral, ideal para estudiantes y personas que tienen gran actividad mental. Restaura la vitalidad y la armonía interior.


Pero no se agotan ahí sus propiedades. Ya los médicos de la Europa medieval señalaban los buenos efectos de la manzana para tratar gota e insomnio; efectivamente, se sabe que los taninos, junto con los minerales que posee, son excelente remedio contra el ácido úrico, y que el bromo que contiene permite sueño calmado y reparador.

Es conveniente saber que la manzana debe ser consumida en su totalidad para aprovechar sus poderes energéticos y vigorizantes, la cáscara y el corazón de la manzana contienen grandes propiedades benéficas para el organismo que hacen de la misma un alimento muy completo:

Comentario dietético

Desaconsejado: Enfermedad renal que requiere de dietas de control de potasio, diarrea, trastornos gastrointestinales (estómago delicado, gastritis, etc.) según tolerancia.

Muy adecuado: Población sana de todas las edades. Estreñimiento, diabetes, celiaquía, hipertensión, hiperuricemia y gota, estrés y defensas disminuidas, exceso de peso, hipertrigliceridemia.


La semana pasada en la clase de cocina de los lunes prepararon un riquisimo postre, el cual su principal ingrediente es la beneficiosa manzana,  es muy fácil de hacer y que  continuación paso a detallaros.

Ingredientes

1 Kg. de manzanas

1/4 de harina de repostería

1/4 de azúcar

1 Vaso de leche

6 Huevos

Mantequilla

Elaboración

Lavamos, pelamos y descorazonamos las manzanas, las cortamos en gajos, reservamos.

En un  bol mezclamos la harina y el azúcar, reservamos.

Cogemos una fuente de horno y la untamos de mantequilla, y con un colador tamizamos la mezcla de harina y azúcar, y cubrimos toda la fuente,  a continuación colocamos por encima una capa de manzana cortada en gajos y unos trocitos de mantequilla por encima de  la manzana.  Cubrimos con otra capa de harina y azúcar,   otra de manzana  y trocitos de mantequilla, así sucesivamente hasta acabar con los ingredientes, siendo la última capa de manzana.

En un bol batimos los huevos y le añadimos el vaso de leche y se lo echamos por encima  de la manzana, se introduce en el horno a 180º, durante 25 minutos cuando esté casi cocida se retira del horno, y con un pincel se pinta con mermelada de  melocotón o de albaricoque y se vuelve a meter en el horno unos cinco minutos más.

Dejamos enfriar y desmoldamos, buen provecho.

Raquel


Un comentario en “Tarta de manzana

  • el 16/03/2010 a las 10:08 am
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    Raquel, estoy totalmente de acuerdo contigo y es más deberíamos evitar las grasas y sustancias de otros animales, de ese modo no atiborraríamos de toxinas nuestro cuerpo. La primera parte del día solamente tomo frutas y ya llevo así siete años. Mi peso se mantiene y mi vigor también. Sobre todo evitar los lacteos y embutidos. Ceneme

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