Ridiculizado en público

filipo2.jpgalejandro2.jpgLas relaciones entre padre e hijo no siempre resultan satisfactorias. Sin ir más lejos, entre Filipo II de Macedonia (382-336 a.C) y su hijo Alejandro Magno (356-323 a.C) no reinaba la armonia, y no eran extrañas sus discusiones públicas. Un día, durante la celebración de un banquete, se enfrentaron acaloradamente hasta que Filipo , ofendido, se levantó para retirarse de la sala. Pero como había bebido más de la cuenta, se tambaleó, tropezó y cayó al suelo. Al verlo, el magno exclamó: “Ya veis, hombres de Macedonia, éste es vuestro rey. El mismo que quiere llegar hasta Asia es incapaz de cruzar una habitación sin caerse”.

Hª y Vida.

A veces con quien peor nos relacionamos es con nuestra propia familia, a ésta no la elegimos, mientras que a nuestros amigos si. Lo lógico sería que hubiese un buen entendimiento entre parientes, pero eso nos lo creemos cuando somos muy jóvenes y tenemos a nuestros consanguineos casi idealizados; luego van pasando los años vienen las decepciones, los desacuerdos y las rupturas. Se dan casos, muchos, donde las relaciones son mucho más fluidas con nuestros amigos que con hermanos y demás parentela.

En el caso de Filipo y Alejandro, además de no entenderse, por motivos que yo desconozco, estaría por medio el afán de poder, y eso lo agraba todavía más. Hace un rato leí un correo electrónico muy bello, donde se relata el gran amor que sintió un emperador de La India( Shah Jahan) por su esposa. A su muerte mandó construir un gran mausoleo, el Tal Mahal, que es una de las maravillas del mundo. Debido al gran coste de la obra , uno de sus propios hijos lo derrocó, lo hizo prisionero y hasta el final de su vida contempló desde su celda la hermosa obra. A lo largo de la historia, no sólo entre reyes e hijos, nobles, campesinos etc. siempre hubo rivalidades . Es la historia de la humanidad, es la vida.

Ángeles

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