Reinventarse en la madurez IV

Los reportajes de la semana

Texto de Mónica Artigasdia182
Fotos de Xavier Cervera
Cuando se acercó la jubilación decidieron qué querían ser de mayores. Y lo hicieron. Tecnoabuelos, escritores, surfistas, modelos, estudiantes, cooperantes en el tercer mundo o perfectos enamorados. Todos ellos se han reinventado a una edad que ni es la tercera ni la cuarta ni ninguna. Sólo es otra etapa de su vida.Nueva y emocionante.

Salvador Renovell, 71 años, y Roser Raspall, 62, en la casa de Roser. Se conocieron hace siete años a través de una agencia matrimonial, Samsara. Él es viudo y tiene dos hijos, y ella es divorciada –de hecho, fue una de las primeras mujeres que se divorciaron en España– y tiene también dos hijos. De momento, no viven juntos.
La experiencia que acompaña a cualquier persona que llega a los 60 puede, como todo, tener muchas lecturas. La más positiva es la de un término anglosajón que lo resume: know how. O sea, quien conoce cómo hace las cosas es el que se lleva el gato al agua. Está claro.

Esta idea la tuvo siempre en mente Vicenç Gasulla, un auténtico emprendedor que escribe y firma
e-mails en minúsculas y que utiliza los emoticones – un 🙂 si está contento, un 😉 si está de acuerdo– para comunicarse con el mundo. Hasta hace poco, este ingeniero industrial y licenciado en Informática era el director de la Fundación Barcelona Digital, encargada de desarrollar las famosas TIC –tecnologías de la información– en el seno de las empresas y el mundo laboral. Pero cuando se jubiló a los 64 años, el pasado enero, vio que el conocimiento que había acumulado en toda su carrera podía ser útil a otros. Esto, y el hecho de encontrarse en una coyuntura de crisis que hace que las empresas prejubilen a verdaderos talentos, algunos de ellos en la franja entre los 48 y los 53 años, hizo que pusiera en marcha una asociación.

Bajo el nombre SeniorTIC.org se reúnen profesionales –abogados, economistas, gestores– que son sénior y están en el mundo de las TIC. “El objetivo final es fomentar el uso estas nuevas tecnologías en la sociedad, crear debate y ser también consultores, porque somos un auténtico think tank”, dice Vicenç Gasulla. Lo mejor es que esta asociación puede permitirse actuar al margen de intereses comerciales y políticos. De momento, SeniorTIC.org cuenta con más de 50 socios. “Somos gente que hemos aprendido trabajando en empresas, que las hemos visto de todos los colores y que hemos vivido de lleno la cultura del esfuerzo, algo que cuesta encontrar”, razona Gasulla.

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