Reflexiones para las vacaciones II

elpresente.jpgNada va más deprisa que los años.

Cuando era joven decía: “ya verás cuando tenga cincuenta años”. Tengo cincuenta años y no he visto nada.

En los ojos del joven arde la llama, en los ojos del viejo  brilla la luz.

La iniciativa de la juventud vale tanto como la experiencia de los viejos.

Siempre hay un niño en todos los hombres.

A cada edad le cae bien una conducta diferente.

Los jóvenes van en grupo, los adultos en parejas, y los viejos van solos.

Feliz el que fue joven en su juventud y  feliz el que fue sabio en su vejez.

Todos deseamos llegar a viejos y todos negamos que hemos llegado.

Esto de los años yo no lo entiendo, que aunque es bueno cumplirlos, no lo es tenerlos.

Germán

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