Recuerdos de mi infancia

En estas fechas vienen a mi memoria, no sin cierta nostalgia, como se celebraba en mi casa siendo niña el día de Todos los Santos.
Vivíamos en un edificio de sólo 2 pisos, bajo y buhardilla, eramos en total 14 vecinos, nos llevábamos como si fuéramos todos una familia, por esa razón cuando se celebraba algo nos reuníamos todos, eso si, en mi casa, no sé si era que mis padres eran muy amigos de fiestas o que el comedor de mi casa era muy grande. Bueno, como les contaba, el día anterior se pelaban las castañas para cocer y otras se picaban para asar. Teníamos una cocina de hierro muy grande que durante el invierno estaba todo el día encendida, pues no teníamos calefacción y era la manera de tener la casa caliente. Recuerdo que nos traían para todo el mes el carbón que se guardaba en la carbonera., debajo de las escaleras, allí también se guardaban las piñas que vendía una señora de no sé que aldea que las traía en sacos y las vendía por cientos.
Al día siguiente por la tarde, mi madre cocía las castañas. Una vez cocidas y escurridas las tapaba con un paño y las dejaba a un lado de la cocina donde conservaran el calor, entonces nos arreglabamos y nos íbamos los tres al teatro García Barbón a ver Don Juan Tenorio. En esta época siempre venía alguna compañía, a mi me gustaba pero pasaba mucho miedo (siempre fui muy miedosa) cuando llamaban los muertos a D. Juan y se filtraban por las paredes, aquello para mi era alucinante.
Llegábamos a casa, se escarbaba en el fuego y se metían las castañas al horno. Yo era la encargada de avisar a los vecinos. Algunos, los que podían traían una botellita de vino y a comer castañas y a comentar el teatro y entonces venía para mi lo peor, pues todos los años pasaba lo mismo, empezaban a contar cosas de miedo, de aparecidos, de brujas, etc. A la hora que me mandaban a la cama empezaba a llorar como una Magdalena. Tenia mucho miedo, a estar sola en mi habitación. Al final me dejaban y luego lo pasaba en grande pues ponían el gramófano con aquellos discos que pesaban un montón y todos a bailar, el caso que duraba la fiesta hasta las 2 ó 3 de la madrugada y luego cada uno a su casa, alguno con alguna copita de más.
Pues bien, así eran las fiestas que se hacían en mi casa y que yo recuerdo con añoranza.

Estrella    

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