Recuerdos

carlos.S-106Siguiendo con los recuerdos como les prometí la semana pasada voy a seguir hablándoles un poco más de mi paso por el grupo de teatro, que también viví alguna mala experiencia, me pasaron varias anécdotas. Pero voy a relatarles dos para no cansarles, la primera en una obra que se llamaba “la lambida” yo estaba en el patio de mi casa, una casa de aldea y llega un chico muy bien vestido, me saludo muy educado y me dice de parte de su madre si podía dejarle un tres pies pues acababan de llegar de la ciudad y no tenían gas para hacer la comida, yo como ya los conocía de otros años le dije que si, que entrara en casa y se lo pidiera a mi hija. Cuando el chico salio con los tres pies en la mano me dio las gracias y muy finolis él me fue a dar la mano, como en la derecha llevaba el tres pies lo pasó para la izquierda y me extendió la derecha. Yo cuando le vi la mano toda negra me dio tal ataque de risa que no podía parar, al mismo tiempo le limpié la mano con el mandil, el caso fue que terminó riéndose él a carcajadas y hasta el público que llenaba la sala acabó riéndose también, pero sin saber por qué. Yo volada pues quería dejar de reírme y no podía. Después si que me dio mucha vergüenza pero seguí con la obra como si no pasara nada.
La siguiente fue peor, se celebró el décimo aniversario del Centro en el teatro García Barbón, participando todos los talleres, el grupo de teatro no podía faltar, claro. Se prepararon unos sketchs cortos en grupo para participar todos, yo participé con un monólogo que había escrito pues de vez en cuando Xaime nos mandaba hacer cosas para clase y como le gustó me dijo que me lo aprendiera bien para representarlo en la celebración. Así fue, yo hacía poco que perdiera la visión de un ojo y como terminaba el monólogo bajando al patio de butacas, tenía miedo a caerme, entonces me dijo que se ponían dos compañeros a los lados y bajaba agarrada a sus manos. La verdad que hasta me pareció bonito. Llegado el momento salgo al escenario por un lateral y me da de lleno el foco de luz que estaba en el otro lado, me quedé a oscuras totalmente, me vi perdida, no sabía que hacer pero reaccioné, avancé unos pasos calculando el centro del escenario y allí con una oscuridad total dije el monólogo. Con los nervios que tenía no sé como me acordé de todo, como no veía las escaleras terminé todo arriba y luego calculé por donde había salido y me dirigí hacia las cortinas ya llorando como una desesperada, todos me preguntaron que había pasado, me consolaron y poco a poco me fue volviendo la visión. Les aseguro que fue la peor experiencia de mi vida, quise dejar el grupo pero no me dejaron

Bueno para la semana les contaré otras cosas que realice en el Centro y que al participar en ellas me ayudaban a vivir y me aportaban felicidad

Ay, que me olvidaba, el monólogo se titulaba “Que es el teatro para mi”

ESTRELLA

2 comentarios en “Recuerdos

  • el 29/03/2010 a las 7:36 pm
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    Estrella, cuando eres demasiado joven y falto de experiencia te suelen ocurrir esas cosas y es casi siempre por temor. Cuando te habituas al escenario y te ríes de ti mismo no considerando importante lo que haces, dejas de temblar y realizas las cosas con más naturalidad. Saludos. Ceneme

  • el 08/04/2010 a las 2:49 pm
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    Estrella que mundo mas maravilloso es el teatro, sigue contando anecdotas que a todos nos gustan.- Yo te cuento una muy buena, estábamos representando OS CRAVOS DE PRATA y el actor que hacía de muerto metido de pie en el cadaleito tenía la cremallera del pantalón abierta… nos decia bajito a los que estabamos detrás del escenario:¡por favor que salga álguien a cerrarme la cremallera que yo no me puedo mover! lo resolvimos estupendamente, de lo mas natural.
    ¡¡¡ VIVA EL TEATRO!!! y los que como Estrella nos lo quieren contar.

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