“Recordándo mi viaje a Matalascañas”

anochecerDespués de conocer bastantes ciudades del contorno de Matalascañas, en la provincia de Huelva y necesitar un pequeño descanso porque en realidad no paramos de correr, optamos por no hacer ninguna excursión y centrarnos entre las actividades que ofrecía el Hotel Coto, recorrer los senderos, la playa y dunas, del parque de Doñana, y darnos unos largos por el paseo de cinco kilómetros y medio, que es la longitud del pueblo. Antes de desayunar, dábamos un paseo por el Sendero Peatonal dunar, pasarela con dunas móviles junto al Gran Hotel el Coto, que está situado en los alrededores, dicho sendero corre paralelo al Parque Nacional de Doñana, en donde hemos asistido al brote de un champiñón, el sendero es corto, y muy tranquilo ya que transcurre entre pinos y otras especies de flora y arbustos y, como no, siempre acompañados del canto de los pájaros y el vuelo de las aves del parque, esto lo hacíamos todos los días. Se puede continuar por dicho sendero que trascurre paralelo a la carretera y después de pasar por una docena de rotondas nos llevaría al centro del pueblo.
plazatorosDespués de desayunar, aprovechábamos para dar una vuelta por el paseo de la playa y perdernos por sus calles vacías de gente y recibir alguna sorpresa, como la de de ver una plaza de toros, pero que en realidad es un depósito de agua potable, si no te lo dicen tu juras que es una plaza de toros, a este paseo le pasa como al nuestro de Samil, siempre existe algún iluminado, que hace lo que do debe, es decir, construir encima de las dunas y al borde de la playa. Ahora se encuentran con el problema que los temporales arrastran la arena y dejan los cimientos del paseo al aire. El paseo es muy agradable, se puede ver como se marisquea a la coquina y, sobre todo, las preciosa puestas de sol muy bonitas en esta parte de la bahía.
hotelcotoSobre las once de la mañana regresamos al Hotel, y algunos días nos integramos con los demás compañeros para practicar los diversos juegos de animación, que el Hotel Coto pone a nuestra disposición como paseos por la naturaleza, prácticas de tiro con arco, carabina, dardos, petanca, o unos buenos baños en las piscinas del hotel, también tienes un Gimnasio si quieres trabajar el cuerpo, etc., tienda de regalos, peluquería y como no, a la hora del aperitivo un finito y una tapa de jamón o gambas de Huelva, que te dejan el cuerpo preparado para la comida. También puedes coger el autobús urbano y visitar el pueblo, y después darte una vuelta por el Parque Dunar situado junto a la playa de Matalascañas y visitar el Museo del Mundo Marino pasear por los senderos de interpretación de las dunas, el Paseo Marítimo del Acantilado, o el Paseo Mirador y no dejes de visitar los restos de la Torre de la Higuera. Estas torres construidas a lo largo de la costa en el siglo XVI llamadas torres de almenara (torres de la luz),que servían de refugio y vigía de estas costas de Huelva, lo que queda de la torre son los cimientos volcados por la acción de las mareas.
chabolasA lo largo de los días y sobre todo por las tardes piérdete por la playa y las dunas del Parque de Doñana encontraras los Chamizos, o casas de los pescadores, estos son los pocos restos que quedan, de las muchas que en tiempos han existido, según me ha contado Antonio un viejo pescador, esta casa la había construido su difunto padre pues las construcciones pasan de padres a hijos, pero no existe ningún tipo de documento, están en precario no se pueden vender ni traficar con ellas, en caso de que se quemen o los temporales las destruyan se perderían todos los derechos ya que Costas no permitiría su reconstrucción. Son de madera, plástico, y todo lo que pueda servir para su construcción, tienen una cosa muy curiosa, se sirven de paneles solares para proveerse de electricidad, que prácticamente le alcanza para todo, menos para la nevera, que es de gas butano y para el agua potable, esto es lo curioso, construyen unos pozos artesanos en la playa cerca de la vivienda, de solamente 2 metros de profundidad, y mana un agua pura y cristalina proveniente de los acuíferos del Parque de Doñana, que da gusto beber, el pozo tiene que ser limpiado casi todas las semanas de la arena que acumula, el señor Antonio se permite el lujo de tener hasta un pequeño huerto -me dice Antonio que en tiempos se plantaban cuatro cañas y ya podías tener un chamizo- pero como siempre hay espabilados algunos los han empezado a construir de ladrillo y ante tal abuso “Costas”, los ha mandado retirar.

marismasEntre las dunas aun existen algunos restos de estas construcciones, decídete a pasear por el interior de las dunas y te asombrarás de la cantidad de figuras, plantasondas, plantas, y pisadas de pequeños animalitos que se esconden entre la arena. Si tienes suerte, verás alguna culebrita como se esconde entre la flora, verás como se te pasa el tiempo volando.
Si te gusta el Fútbol, tendrás televisados casi todos los partidos de la Liga y si no te tomas una cerveza y prepárate para la cena.
cumpleUna de las sorpresas y al mismo tiempo alegrías más grandes que guardamos de este viaje, ha sido el día que después de cenar y en pleno baile, de repente se apagaron las luces y aparecen los camareros y el equipo de animación con un carrito transportando una tarta y unos cócteles, la sorpresa nos la hemos llevado todos, nos preguntábamos que es lo que pasaba, muy sencillo, en esta vida aún existe gente con la suficiente sensibilidad como para pensar que siempre se puede hacer el bien sin esperar nada a cambio.

cumple2Entre nosotros se encontraba un matrimonio, con un hijo con el síndrome de Down, un muchacho que hablaba con todo el que se cruzaba con él, saludaba a todo el mundo y se movía por el Hotel como si de su casa se tratara, la dirección del Hotel, enterada de que Fernando -que así se llamaba- cumplía años, lo sorprendió, no solo a él sino a todos nosotros, con una tarta de cumpleaños. Todos nosotros conocemos a alguien que cuando recibió una sorpresa su cara era todo un poema. Pues bien, multiplicarla por cien no sería igual a la expresión de Fernando.
Con estas pequeñas alegrías hacia los demás, el mundo sería otra cosa.

datalledireccion¡¡¡Gracias a la Dirección del Gran Hotel del Coto!!!.
Saludos

Texto y Fotos: Paco Dominguez

3 comentarios en ““Recordándo mi viaje a Matalascañas”

  • el 27/04/2013 a las 10:13 am
    Permalink

    really loved the article added to my favourites

    (Realmente me encantó el artículo. Lo he añadido a mis favoritos)

  • el 27/04/2013 a las 12:04 pm
    Permalink

    Excelente Paco esta crónica. Está llena de tu alegría y vitalidad y hemos descubierto que Matalascañas es algo más que otro lugar de sol y playa, que sólo vería un turista. No cabe duda que Paco sí es un verdadero viajero que sabe gozar y ver toda la belleza que tiene el viaje desde su inicio. Y por supuesto, las fotos son muy buenas.Un abrazo. Alex

  • el 30/04/2013 a las 3:34 pm
    Permalink

    Estimado Francico, muchísimas gracias por el reportaje publicado, es un verdadero placer contar con clientes como usted que hacen verdad nuestra máxima, somos damas y caballeros al servicio de damas y caballeros. No hay nada más gratificante para nuestra profesión que el comprobar que nuestros clientes quedan satisfechos y valoran el factor humano del personal del nuestro hotel, en nombre del mismo le traslado nuestro más sincero agradecimiento.
    Atentamente,
    Manuel Cárdenas
    Subdirector del Gran Hotel del Coto

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: