Porrusalda vasca

El bacalao es un pescado blanco y, por tanto, posee un bajo contenido graso. Almacena sus reservas de grasa preferentemente en el hígado, empleado para la fabricación de aceite de pescado. Su carne es rica en proteínas de alto valor biológico y además posee una amplia variedad de vitaminas y minerales. Entre las vitaminas destacan las del grupo B, principalmente la B1, B2, B6 y B9. Todas ellas poseen importantes funciones y permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Además intervienen en procesos de gran trascendencia en el organismo como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético, el funcionamiento del sistema nervioso.

 

El puerro contiene un 2% de proteínas, 7% de hidratos de carbono y un ínfimo porcentaje de grasas. Por su bajo poder calórico puede convertirse en uno de los alimentos idóneos en las dietas de control de peso. Su caldo de cocción, sin sal, tornado en ayunas es el mejor diurético y antiséptico, muy recomendado en enfermedades del riñón, cálculos, albuminuria, uremia y artritis. Para ello se sigue una cura de tres semanas que se repite periódicamente. Al ser un alimento muy alcalinizante y depurativo se recomienda en la dieta de los reumáticos y gotosos y de todos quienes necesiten desintoxicarse (obesos, enfermos de la piel … ). Incluso un día a la semana y 3 o 4 semanas seguidas se puede tomar exclusivamente puerros cocidos o caldo de puerros. En caso de fiebre el caldo de puerros es también una bebida muy útil.

Esta hortaliza es una verdadera escoba del intestino debido a los mucílagos que contiene. Laxa pero sin irritar es una valiosa ayuda para los estreñidos. Conviene a los anémicos por su riqueza en hierro (1 mg.1100 g.) y magnesio (18 mg./100 g.), a los intelectuales por su riqueza en fósforo (50 rng.), bien equilibrado además con el calcio (60 mg.), y a los bronquíticos por su riqueza en azufre (72 mg.). Así pues, en invierno, sopa de puerros calentita. Es además rico en vitaminas A, BI, B2, PP y C (las partes verdes sobre todo). Bien se sabe que la vitamina C es muy frágil y desaparece casi completamente con la cocción, pero a pesar de todo no se recomienda comer puerro crudo por ser irritante del intestino y de los riñones. De todas formas, alguna vez se puede picar un puerro pequeño muy tierno y usarlo como condimento de ensalada corno si fuera cebolleta.

La cocción al vapor es la más idónea. La cocción en agua sólo es recomendable para consumo del caldo. No hay que tirarlo puesto que perderíamos las sales minerales. Hablando del caldo de cocción de los puerros: también en uso externo obra maravillas: en gárgaras aclara la voz y desinfecta las amígdalas.

 

La zanahoria es una verdura que tiene bastantes ventajas en la alimentación de todas las personas, sin importar su edad.

Además de ser un rico alimento, es uno de los recursos terapéuticos más valiosos para tratar los padecimientos. La zanahoria es la más mineralizante y vitaminizante de todas las raices, es recomendada para cualquier clase de enfermos, sin ninguna contraindicación.

El comerse cruda además de tener un excelente sabor, ayuda a fortalecer los dientes y encías. Es muy saludable también comerla cocida, aunque no tanto en este estado para fines medicinales.

Este magnifico vegetal es diurético, es decir que agiliza el proceso de orinar, es emenagogo (agiliza la menstruación en las mujeres) y ayuda a la desintegración de los cálculos renales.

Es rica es fósforo, por lo que es un excelente vigorizante, útil para las mentes cansadas y como restauradora de los nervios.

Tiene además propiedades naturales para mejorar la vista, es antioxidante y un eficaz protector de la piel, ayuda a la secreción de leche materna.

 

La receta de esta semana, resulta un plato completo e ideal para la cena. Tiene las proteínas del pescado, los hidratos de la patata, los minerales y vitaminas de los puerros y las zanahorias y la grasa sana del aceite de oliva, pero a la vez es ligero y se digiere fácilmente ¿qué más se le puede pedir?

 

Ingredientes

4 patatas

4 puerros

2 zanahorias

3 cucharadas de aceite de oliva

4 dientes de ajo

200 gr de bacalao salado

Caldo de pescado

Preparación

Pela y corta las patatas en trozos medianos, filetea el ajo y corta el puerro y la zanahoria en rodajas  uniformes .

Pon una cazuela en el fuego, calienta el aceite y saltea los ajos durante 5 minutos a fuego muy suave para que no se quemen; incorpora los puerros, las zanahorias y las patatas y rehogalos otros  5 minutos más.

Añade el bacalao previamente desmigado y desalado, cubre las patatas con el caldo y cuécelo tapado a fuego suave durante 20 minutos. Antes de servir la porrusalda, rectifica de sal y decóralo con una hoja de perejil.

 

Raquel

 

 

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