Pierna de cerdo asada con citricos

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La mayoría de la gente comienza a concienciarse de lo saludable y necesario que es llevar una dieta equilibrada en donde la fruta esté muy presente. La dieta mediterránea incluye la fruta, y entre ella, los cítricos como piezas esenciales.
Una época del año en la que se recomienda de forma especial hacer uso de los cítricos, naranjas, limones, mandarinas, pomelos, es el invierno, coincidiendo con su tiempo de maduración y mayor excelencia en la calidad de sus vitaminas. Es precisamente la vitamina C, cuyas concentraciones se encuentran en gran medida en los cítricos, la que conviene tomar en cantidades generosas de cara al invierno, ya que ayuda a combatir los catarros tan típicos de estas fechas.

El ácido cítrico constituye un magnífico fármaco natural. Una cura de naranjas de tres días puede conseguir milagros en los trastornos digestivos, jaquecas o procesos reumáticos. Su gran riqueza en vitaminas y en oligoelementos la convierten en la mejor aliada contra el estrés y la depresión.

La naranja
incluye diferentes sustancias que contribuyen a mejorar el buen estado del organismo. Entre ellas destacan el calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasa, sosa y las vitaminas. En concreto, el calcio facilita el desarrollo de los huesos en los niños. El fósforo es sumamente necesario en casos de estrés, personas nerviosas y en las intoxicaciones. El hierro ayuda a la hemoglobinización de la sangre.

Los cítricos y, en especial, las naranjas, constituyen la solución perfecta a la hora de combatir muchos estados patológicos pero también para mantener el buen tono vital cuando se goza de salud. El ácido cítrico, que es oxidante, depurativo, desinfectante y microbicida, estimula la eliminación de todas las sustancias que no se han metabolizado y que reposan en los distintos órganos. Además, su abundancia en sales minerales equilibra las dosis de nutrientes necesarios para el organismo.

Ingredientes

11/2 de pierna de cerdo trasera
Zumo de 4 naranjas
1 cda. de romero seco
4 cda. de aceite de oliva
1 cda. de sal gruesa
1 copa de licor de pera

Para el acompañamiento

Zanahoria, patatas pequeñas, coliflor, guisantes y apio.

Con un pequeño cuchillo puntiagudo y bien afilado, practicar incisiones en toda la piel del jamón. Colocar sobre una bandeja algo honda y rociar con el zumo de las naranjas. Introducir en el frigorífico unas 3 horas.
Escurrir el zumo y reservar en un bol. En otro recipiente, mezclar el aceite con la sal y el romero y embadurnar la carne. Entretanto,precalentar el horno a temperatura máxima.
Colocar la carne en una rustidera e introducir en el horno. Bajar la temperatura a unos 100 grados. Transcurridos unos 40 minutos, regar con el zumo de maceración y devolver la horno por espacio de una hora.
Dar la vuelta a la pieza de carne y rociar con el licor antes de reintroducir  en el horno. Si el zumo de naranja del fondo de la rustidera se hubiera evaporado, es conveniente agregar un vaso de caldo o agua caliente y seguir asando durante 45 minutos adicionales.
En este punto se puede optar por quitar la piel del asado y dejar que se dore vigilando atentamente para que no se queme, o bien dejarla.

Curiosidades:

En Cuba la cena de fin de año el cerdo es el anfitrión de la comida , y es todo un ritual su cocción. Se cocina la pieza o el animal entero, según sean las posibilidades económicas.

Raquel

2 comentarios en “Pierna de cerdo asada con citricos

  • el 08/02/2010 a las 5:37 pm
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    Otra vez, Raquel, tengo que estar de acuerdo contigo, las frutas son una de los principales nutrientes para nuestro organismos, ya que los minerales y azúcares que aportan, nos proporcionan energía rápida para poder utilizar ya. La primera parte del día solo como fruta. Desconocía el uso del cerdo en Cuba. Felicidades

  • el 08/02/2010 a las 8:32 pm
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    Me gusta el nuevo aire que tiene la sección de cocina, pero me da una cierta pena que hoy en vez del plato cocinado nos presentéis un animalito tan bonito, y además negrito, no sé que me da más pena, el pensar que lo van a sacrificar, por la cara que tiene el que lo lleva, o no poderlo probar una vez cocinado con la receta de Raquel.

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