Museo Anfaco.

El día 4 de Diciembre a las 11,45 salía un autobús de avenida Castelao,  del lugar donde normalmente lo tomamos, con dirección a: Museo Anfaco da Industria Conserveira, que está situado en Estrada Colegio Universitario 16.

Éramos el grupo de ”Taller de Viajeros” de los Centros Sociocomunitarios de Coia, Vigo Centro y Teis, que hicimos una pequeña excursión cultural a este Museo de la conserva . Durante la visita tuvimos la suerte de que nos acompañara Mariña, una guía excepcional, que nos fue transmitiendo todo el conocimiento que ella tenía sobre el mundo de la conserva, y del que se veía que estaba enamorada.

Antes  de empezar a contemplar las piezas del museo, Mariña nos puso en antecedentes sobre  los orígenes de la conserva de alimentos; de las distintas maneras de como los pueblos primitivos, buscaron diversos procedimientos  para proteger los alimentos durante tiempo, y de la importancia de la sal en este proceso. Y una vez inmersos entre las piezas propias del tema : botes, latas, abrelatas, autoclaves, balanzas y todo tipo de maquinaria propia de esta Industria, nos fue contando el nacimiento de las conservas del pescado, destacando la importancia de Galicia y Vigo en primer lugar. Se sabe por yacimientos, en los que se encontraron restos de espinas y conchas, de época castreña, de la importancia del consumo de pescado por los pobladores de la costa. Eran gentes que se desplazaban continuamente de un lugar a otro y tenían la necesidad de conservar los alimentos usando el ahumado y el secado. En época romana el método más usado para la conservación de los alimentos fue el de la salazón; después durante siglos se va progresando, aunque muy lentamente, y llegando al siglo XVIII llegan los catalanes a Galicia.

En Galicia, el  método que se empleaba para conservar pescado era  el de ahumado, el secado, el salazón y el escabeche. Entre el pescado era la sardina lo que más preparaban, debido a la abundancia que había de la misma. Para la salazón de la sardina utilizaban un procedimiento llamado “el escochado”, que consistía en descabezar, eviscerar y limpiar las sardinas una por una, luego salarlas y meterlas en una tina de madera. Este trabajo era llevado a cabo por mujeres, de manera que ellas fueron las pioneras de esta industria que se desarrollaría más tarde. Después de las fábricas de salazón, las primeras fábricas de conservas que se instalan en Galicia datan del siglo XIX. Eran de pequeño tamaño y muy poco mecanizadas. En Vigo en 1861 se establece la primera fábrica de conservas de la ría de Vigo por los hermanos Curbera.  A ésta seguirán todas las demás de grandes firmas de todos conocidas, en Vigo y en toda la costa gallega.

También nos enteramos de que el precursor de la conserva tal cual hoy la conocemos fue un cocinero francés llamado Nicolás Apper, que en botes de cristal metió alimentos y hervidos al baño María y luego herméticamente cerrados con un alambre y lacrados consiguió que los alimentos fueran transportados de una manera segura y que duraran por más tiempo. Su invento fue muy utilizado sobre todo por las tropas napoleónicas. Después el inglés Peter  Durant lo  mejoraría incorporando el envase metálico.

La industria conservera tuvo muchos altibajos a través de su historia. En Vigo en su momento de esplendor surgieron grandes firmas, de todos conocidas, y entorno a ellas empresas que amplían sus negocios de: astilleros, se modernizan flotas pesqueras, fábricas de estañado… y toda una cadena en torno a la conserva. En construcción se proyectan grandes edificios como el de Alfageme del arquitecto Gómez Román o la ampliación de la fábrica Massó.

En cuanto a lo personal, hubo tres compañeras que se sintieron muy emocionadas, al reconocer en el material expuesto,  o en fotos , momentos vividos en su vida laboral, que recordaban con cariño.

El Museo Anfaco es un espacio multidisciplinar , en el cual conviven y dialogan la ciencia, la historia, la publicidad o la tecnología, por citar alguna de las disciplinas presentes, y con una clara vocación didáctica, enfocando sus actividades a escolares o como centro receptor- emisor de información relativa a las conservas de pescados y mariscos.

Terminamos el día con una comida de confraternidad. Degustamos de un buen cocido, al que no le faltaban los ingredientes que consideramos necesarios para poder darle este título,  y por supuesto con unos exquisitos postres.

Un día feliz ¡Hasta la próxima!

Esther