Musaka de pollo

Esta semana os presento una de las recetas más famosas de la cocina griega. La musaka o moussaka griega,tiene muchas variantes de elaboración.
La que he preparado está hecha con pechuga de pollo y berenjenas. La receta original griega es con cordero picado. Animaros a prepararla está muy buena.

Ingredientes:
2 cebollas
4 dientes de ajo
1/2 kg de pechuga de pollo
2 berenjenas
Aceite de oliva virgen
2 tomates grandes maduros
1 cucharadita de canela molida
Sal y pimienta (al gusto)
1 pellizco de perejil picado
1 chorrito de vino blanco
Queso rallado

Ingredientes para la bechamel:
700 ml de leche entera
85 g de mantequilla
85 g de harina
2 huevos
70 g de queso parmesano rallado
Sal

Preparación:

Cortamos las berenjenas en rodajas de unos 7 mm de grosor. Si las cortamos demasiado finas se romperán.

Las ponemos en una fuente alargada y le echamos bastante sal.

Dejamos reposar unos 30 minutos para que suelten parte de su agua y  no queden amargas.

Pasamos las rodajas de berenjena por agua fría y las secamos muy bien con un paño de cocina.

En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva virgen y vamos friendo las berenjenas hasta que estén doradas.

Las retiramos a una fuente con papel absorbente para quitarle el aceite sobrante. Reservamos.

Escaldamos los tomates y una vez sin piel los picamos en trozos pequeños.

Cortamos las 2 cebollas y los dientes de ajo lo más fino posible. Salpimentamos el pollo. Reservamos

En una sartén calentamos aceite y freímos la cebolla y el ajo. Lo pochamos todo muy bien y a continuación echamos la pechuga de pollo troceada, añadimos perejil picado y una cucharada de canela molida.

(Como os comenté la receta original es con cordero pero en mi casa no les gusta a todos).

Sofreímos durante unos minutos a fuego suave, sin dejar de remover. Agregamos el tomate y un chorrito de vino blanco, dejamos que se reduzca todo hasta que nos quede una salsa compacta. Aproximadamente unos 15 minutos.

Preparamos la bechamel:
Derretimos la mantequilla en una sartén a fuego lento y con cuidado, pues se quema con facilidad.

Cuando la mantequilla haya adquirido un ligero tono tostado, incorporamos la harina. Con la ayuda de unas varillas, removemos hasta que la harina se haya disuelto completamente con la mantequilla. Cocinamos la preparación durante 4 o 5 minutos para que la harina pierda el sabor a crudo.

Ahora, con el fuego bajo, vertemos la leche poco a poco y sin parar de remover. Echamos primero un chorrito de leche y emulsionamos todos los ingredientes; luego, otro poquito. Este es el mejor truco para que no salgan grumos. Si añadimos la leche de golpe, a la harina no le da tiempo a disolverse bien.

Cuando hayamos incorporado toda la leche y esté la crema bien emulsionada, retiramos del fuego. Dejamos que se temple un poco y condimentamos con sal y nuez moscada. Agregamos también 3 o 4 cucharadas de queso parmesano y los dos huevos. Es importante que no esté caliente del todo porque queremos que los huevos se cuajen durante el horneado final, no ahora. Reservamos esta bechamel.

Vamos precalentando el horno a unos 180º C para que esté caliente cuando la metamos.

Para montar la moussaka engrasamos el fondo de la fuente con un poco del aceite sobrante de freír la berenjena.

Ponemos una capa de rodajas de berenjena y encima una capa del sofrito, la siguiente de bechamel y repetimos hasta tener 2 pisos.

Finalmente rematamos con bastante bechamel Y la última capa de queso rallado para gratinar.

Introducimos  en el horno   unos 20 minutos dependiendo del horno  a 180º C con calor arriba y abajo. Y los últimos 5 minutos sólo con el gratinador para que quede crujiente.

 

Texto y fotos:

Raquel

A %d blogueros les gusta esto: