Morirse resulta complicado

Imagen1El tema no es muy cascabelero, pero si reflexionamos y pensamos que todos vamos a pasar por ello, tal vez le encontremos un sentido práctico a esta información.

.El fallecimiento de un ser querido supone un duro golpe y aunque son momentos muy dolorosos no queda más remedio que afrontar una serie de trámites.

Muchas veces la presión o el desconocimiento nos llevan a incurrir en gastos innecesarios o en errores y complicaciones.

  • El primer trámite pasa por el médico. Si hay un seguro de deceso la funeraria se encargará de realizar estos trámites. que son el Certificado Médico de Defunción (debe de extenderlo un médico que estuviese presente en los últimos momentos, o excepcionalmente otro médico que haya reconocido el cadáver y pueda reconstruir los hechos de un modo fiable). Se extiende en un impreso oficial en las 24 horas siguientes al fallecimiento El otro trámite es la Inscripción del deceso en el Registro Civil del lugar en donde se haya producido el óbito.
  • Destino del cadáver: entierro, incineración o fines científicos, según las instrucciones previas del fallecido en cuanto al destino de su cuerpo o de sus órganos, pudiendo consultarse al efecto el registro correspondiente de su comunidad autónoma a través de la Consejería de Sanidad
  • Autorización de sepultura o incineración, que será extendida por el encargado del Registro del fallecimiento y que se llevará a cabo entre las 24 y las 48 horas siguientes. Si la familia desea trasladar el cuerpo a otra comunidad tendrá que solicitar una autorización, aportando el certificado médico,.
  • Certificado de Defunción en el mismo Registro Civil en el cual se inscribió el fallecimiento. Hay que aportar el certificado médico y el DNI del difunto. Las copias son gratuitas y conviene solicitar tres o cuatro para otros trámites.

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  • Si el difunto tenía un seguro de vida, su muerte puede dar lugar al pago de indemnizaciones según la póliza, pero a veces los familiares desconocen este hecho y las pierden, por esto se ha creado un Registro Centralizado de Contratos de Seguros de Cobertura de fallecimiento, en los cuales constan los datos.

Los familiares habrán de rellenar un impreso oficial (modelo 790) que pueden adquirir a través de Internet (www.injusticia.es) o del notario que haga la partición de la herencia. .De todos modos es conveniente que la familia revise todos los contratos (empresa, seguros gratuitos, tarjetas de crédito…) y que tenga en cuenta que todos los seguros son acumulables para su cobro.

Para cobrar las indemnizaciones hay que notificar a la aseguradora la defunción y aunque conviene hacerlo cuanto antes, se dispone de cinco años desde la fecha del fallecimiento. Tendrá que aportar el certificado del seguro de vida, el certificado médico de defunción, un informe en el cual se especifique la causa de la muerte (el suicidio suele ser excluyente) y la póliza original del seguro.

Para que le sea pagada la indemnización habrá que acreditar el pago del Impuesto de Sucesiones o al menos la autoliquidación parcial referida al importe del seguro a cobrar

  • .El Certificado de las ÚLTIMAS VOLUNTADES que se puede solicitar pasados 15 días del fallecimiento. Este documento nos informará sobre si hay o no un testamento, siendo necesario rellenar el correspondiente impreso (modelo 790), además de pagar las tasas y presentar el original del Certificado de Defunción o una copia compulsada. El Registro le enviará un certificado indicando si el fallecido había hecho testamento ante notario, en qué fecha y ante qué notario.

Los familiares deberán pagar al notario 30 euros para que éste les facilite una copia autorizada. Después este notario, u otro elegido por la familia, puede encargarse de la escritura de la partición de la herencia, detallando los bienes que la integran y dando fe de la conformidad de los herederos..

Si el fallecido no dejó un testamento, es decir si no hay últimas voluntades, la tramitación de la herencia se hará según la ley y será más lenta ya que se necesita la declaración de herederos “ab intestatio” para determinar quienes son los herederos legales, los cuales si son forzosos tendrán que ir a un notario que redactará un acta (150 euros), y si no son herederos forzosos tendrán que hacer ese trámite por vía legal y el coste puede superar los 3000 euros.

  • Una vez aclarado cómo será el reparto de la herencia y antes de hacer la inscripción registral, los herederos han de liquidar el IMPUESTO DE SUCESIONES a la Comunidad Autónoma en la cual residía el fallecido.(por cierto en algunas comunidades este pago se ha reducido e incluso extinguido). Para hacer este trámite, disponen de seis meses desde la fecha de la muerte, pudiendo solicitar dentro de los cinco primeros meses, una prórroga.
  • Hay que liquidar cuentas, dar de baja los contratos, cambiar de titularidad los suministros de Servicios de agua, luz y gas.…

Hasta que se adjudique la herencia, el familiar que tenga a su cargo la custodia del coche, por ejemplo, tendrá que hacer un cambio de titularidad provisional en la Jefatura Provincial de Tráfico y dispone de 90 días para hacerlo (impreso oficial, pago de tasa de 8 euros, y certificado de defunción). Una vez que se adjudique la herencia, la persona que herede dicho vehículo, deberá hacer la transmisión definitiva pagando 44 euros y aportando el testamento, el certificado de Ultimas Voluntades, la Declaración de Herederos, y el justificante del pago del último recibo del impuesto de circulación del vehículo.

Cuenta bancaria: cuando la entidad bancaria tiene conocimiento del fallecimiento del titular de una cuenta, bloquea el saldo hasta que quien reclama el dinero justifique su derecho pudiendo en tanto acceder a darle el dinero destinado a pagar a Hacienda

Alquiler del piso: si el fallecido vivía de alquiler, será la ley de Arrendamientos Urbanos la que determinará quienes podrán seguir con el mismo y en qué condiciones, disponiendo el familiar que lo quiera subrogar, de un plazo de tres meses para comunicarlo por escrito al propietario y adjuntando la documentación pertinente.

En caso de que ningún familiar con derecho, desee quedarse en el piso, han de comunicárselo al propietario antes de un mes, o la ley los hará responsables del pago del alquiler y de los gastos.

La próxima semana hablaremos de los gastos que supone un deceso

Datos sacados de la red y de la OCU

Matuca

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