Miguel Hernández

miguel-foto.jpg33El pasado 28 de marzo se cumplieron 68 años de la muerte del poeta Miguel Hernández. Nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910, y murió en la cárcel de Alicante el 28 de marzo de 1942.
Se hablaba de él como el “poeta cabrero”, un hombre que se dedicó a cuidar cabras de pequeño, pero no se decía que fue un “un poeta militante” y un “poeta humanista”.
Sí es verdad que fue pastor, los primeros estudios los realizó en periodos intermitentes. Estudió el bachillerato en un colegio regentado por jesuitas, lo propusieron para una beca pero su padre se opuso. Vuelve al pastoreo, poco tiempo después cursa estudios de Derecho y Literatura; se dedica a leer, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Calderón, Gracilaso y sobre todo a Miguel de Góngora. También escribe sus primeros libros de poemas. Fue una persona autodidacta.
Se va a Madrid, allí consigue un puesto como redactor en la editorial Espasa y Calpe, colaborará en La Enciclopedia “Los Toros” que dirige José Mª de Cossio. Mantiene una relación muy cálida con la pintora Maruja Mallo. Se hace amigo de Alexandre y Neruda.
Estalla la Guerra Civil en el 36 y se alista en el bando republicano. En el 37 regresa a Orihuela y se casa con Josefina Manresa.
Al acabarse la contienda cruza la frontera hacia Portugal, pero Salazar lo devuelve a España. Es encarcelado, pero sus amigos hacen gestiones y es puesto en libertad al poco tiempo. Vuelve a su Orihuela natal y es denunciado, lo condenan a muerte, la pena fue conmutada por 30 años y un día. No volvió a salir de prisión. Murió de tuberculosis en la madrugada del 28 de marzo de 1942.
Ese mismo día pero del año actual, la Vicepresidenta del Gobierno entregó a sus familiares la Declaración y Reconocimiento Personal que “dignifica, reconoce y rehabilita” la memoria del poeta y supone “ un desagravio a todos aquellos que vivieron situaciones de persecución y violencia durante la Guerra Civil española y la dictadura”
Hace pocos meses aparecieron dos obras inéditas que serán expuestas en la Muestra , dedicada al poeta, en la Biblioteca Nacional de Madrid. Son dos libros de cuentos escritos en sus últimos días: La gatita mancha y el ovillo rojo y Un hogar en el árbol. Metáforas de libertad dedicados a su hijo.
Datos sacados de Internet.
Buena semana.
Ángeles

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcanen la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.
MIGUEL HERNÁNDEZ, El hombre acecha, (1938-39)

Un comentario en “Miguel Hernández

  • el 05/04/2010 a las 4:56 pm
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    Pobre, Miguel Hernández, Angela, tal vez las envidias lo denunciaron y estos versos te lo aclaren,
    Despedida serena del poeta,
    que siente en su corta vida,
    se le vuelva a zaherir y olvida,
    a quién siendo zote quería ser profeta.
    Ceneme

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