Mi Suegra Elvira: La Cabalgata de Reyes

CabalgataMi suegra Elvira se encuentra esperando la Cabalgata de Reyes con su nieto Julito y su “más mejor amiga Piluca”, mientras esperan, comentan sobre sus otras amigas, aunque ya sabéis que las dos son muy poco de criticar…
-Milagros ha engordado muchísimo –Dice Piluca.
-Bueno, ella ha sido desde niña muy gorda. Yo la vi por última vez cuando enterramos a tu madre, Dios la descanse, y estaba… así como “triple ancho”
-Pero ahora está obesa total.
-Si, ella siempre fue de comérselo todo. Cuando de jóvenes estudiábamos juntas; era un no parar, siempre tenía algo en la boca. Incluso cuando nos arreglábamos para salir se quedaba mirando y decía: Estás para comerte.
-Como cambia la vida, parece que fue ayer cuando éramos compañeras en el colegio y ahora aquí, con tu último nieto de la mano para ver a los Reyes.
-Piluca, nos hacemos mayores.
-Pues si, y he notado que los cuerpos encojen, te lo digo porque  últimamente me veo pequeña. Una gran mujer por dentro pero en las afueras…
-Si, yo también me noto encogida. Antes le llegaba a las tazas del desayuno con la mano y sin ponerme de puntillas y últimamente  tengo que subirme a una banqueta, cuando viene mi nieto Julito y quiere tomarse el desayuno en la taza de Pepa Pig.
-Yo es que me estoy quedando enana total –Responde Piluca.
-Los cuerpos cambian y encima la ropa cada vez la hacen más estrecha. A mí  me quedaba de maravilla una talla 42 y ahora no puedo vestirme con menos de la 46. Y todo porque los fabricantes quieren ahorrar en la tela.
-O que te has puesto más ancha –Responde Piluca.
-No, más ancha no.
-No me has contado ¿que tal pasaste estas fiestas navideñas?
-Me vestí de Mamá Noel con un traje rojo que compré en los chinos. Me quedaba un poco corto y enseñaba mucho los muslos.
-Elvira, tú siempre has tenido un tirón de pierna muy bonito.
-Si, eso es verdad. Pero tú ya sabes que yo soy de mucha  sencillez, y me puse debajo la faja “esterilizadora” de la figura de la mujer y unos leotardos granates de esos de toda la vida que ahora mi nieta Vanesa les llama “leggins”.
-Ah si, son muy calentitos.
-Pues como te decía, me los puse debajo del traje de Mamá Noel porque después de cenar  iba a  cantar villancicos con  mi nieto Julito y no era cosa de despertar envidias dentro del seno la familia, con la belleza de mis hermosos muslos.
-¿Resultó todo bien?
-No fueron unas buenas navidades.
-¿Qué pasó?
-Mi nieto me preguntó:
-Abuelita ¿tú por qué no comes?
-La abuelita no tiene hambre, cariño.
-Anda, como la abuela del anuncio de la tele –Dice Piluca.
-Si, pero yo es porque estoy gorda como una botija.
-Te conozco bien, y te noto disgustada, Elvira.
-Pues sí, para que nos vamos a engañar. Mis hijas tienen mucho egoísmo de hijas, y bastantes rencillas entre ellas. Lo cierto es que las dos son unas pobres desgraciadas… Dios me perdone. No respetan nada, ni el nacimiento del niño Jesús.
-La juventud ha cambiado mucho.
-Si que ha cambiado Piluca. Todavía me acuerdo de mis navidades en Corujo cuando era una niña.
-¿Lo pasabas bien?
-Me pasaba los días que no había colegio en la recogida de la coliflor, para luego venderla en el mercado de Bouzas y en el del Progreso.
-Pensé que tu familia era rica.
-Siempre he dicho que nací en el seno de una de las mejores familias de Corujo, pero no es cierto. Cuando gané el concurso de belleza, con el dinero que me dieron compramos una lavadora para mi madre y así pudo dejar de lavar en el pilón de la fuente. La pobre tenía mucha artrosis y en invierno pasaba muchos fríos.
-¿Y por qué hacías creer a la gente que eras rica?
-Porque  yo siempre he sido mucho de presumir y despertar envidias, aunque también de consolar a los que sufren y volcarme en obras de caridad.
-¡¡Abuela, ahí vienen los 3 Reyes “majos” de Oriente!!
-Pues vete cariño a ver si coges algunos caramelos –Le dice Elvira.
-Ay, que pronto pasan las fiestas, ya un año más, y cada vez más viejas.
-O más usadas.
-¡¡Como eres Elvira!! –Responde Piluca riéndose y dándole un codazo a su amiga- Tú hablas así porque tienes novio.
-Siempre me entra un poco de pena cuando pasan las fiestas y quitan las luces en la calle del Príncipe… -Responde Elvira.
-Es bastante triste la vuelta a la normalidad.
-Si que es cierto, los comercios ya no están iluminados y la gente no te desea felices fiestas, o feliz año…  -Comenta Elvira.
-Todo es  pura hipocresía, ya lo sé, pero a mi me gusta escucharlo durante esos días… Me hace ser mejor persona –Comenta  Piluca.
-Pues yo  soy mala todo el año y bien que lo disfruto –Dice Elvira- Ahora que ya nació el niño Jesús, voy a robar en el súper, yogures de los huesos de las viejas, porque son muy caros, y los que no consiga robar les voy a romper la tapa hundiendo el dedo para que no los puedan vender; y al salir le voy a dar la fotocopia de un billete falso de cinco euros al mendigo que pide en la puerta como regalo de Reyes.
-¡¡Ay por favor!!

Texto e  Imagen:  Miguel A. Méndez González

7 comentarios sobre “Mi Suegra Elvira: La Cabalgata de Reyes

  • el 6 de enero, 2016 a las 11:13
    Permalink

    La suegra al final sacó su verdadera naturaleza
    se parece mucho a la vida real porque todos
    hacemos el propósito de se buenos durante
    unos días, pero nada termina cumplíendose.

    Feliz día de Reyes.

  • el 6 de enero, 2016 a las 12:15
    Permalink

    Elvira, le recomiendo que se porte bien, las fiestas han pasado, pero debe
    ser buena todo el año. Eso de los yogures no esta bien. Pero debo reconocer
    que me he reido un montón.

    R.

  • el 6 de enero, 2016 a las 12:41
    Permalink

    Esta suegra es única a todo le sacamos punta Elvira.
    Muy entretenido.
    Un saludo
    Marga.

  • el 6 de enero, 2016 a las 13:37
    Permalink

    ¡Y eso que es de “mucha sencillez” ! … ¿Cómo se vestiría en caso contrario?
    Pero, bueno, al menos es sincera porque reconoce que es mala, malísima.
    En fin, genio y figura…

  • el 6 de enero, 2016 a las 19:39
    Permalink

    esta suegra es una mujer complicada y divertida
    muy oportunos los relatos acompañandonos durante
    todas las navidades.
    Un saludo.

  • el 7 de enero, 2016 a las 12:45
    Permalink

    Esta suegra es inagotable.
    Enhorabuena
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

  • el 11 de enero, 2016 a las 20:04
    Permalink

    Un billete falso fotocopiado……………………………………………. Es la leche esta Elviriña…………. Cuantas cosas le pasan. Ya espero la próxima.

    Feliz año. Estela.

Comentarios cerrados.