“Medallones con paté en costra”

Beneficios del solomillo de cerdo

Dada su alta cantidad de proteínas, el solomillo de cerdo es un alimento recomendado especialmente para el desarrollo muscular. Los alimentos ricos en proteínas como esta carne, están recomendados durante la infancia, la adolescencia y el embarazo ya que en estas etapas, es necesario un mayor aporte de este nutriente.

Por su alto contenido en vitamina B1, el consumo del solomillo de cerdo, ayuda a superar el estrés y la depresión. Los alimentos ricos en vitamina B1 o tiamina, como esta carne son muy recomendables en periodos de embarazo o lactancia y también después de operaciones o durante periodos de convalecencia, debido a que en estos periodos hay un mayor desgaste de esta vitamina.

El alto contenido de vitamina B3 del solomillo de cerdo, hace que sea un alimento beneficioso para el sistema circulatorio. Además, la vitamina B3 o niacina puede ayudar a reducir el colesterol. Por su alto contenido en vitamina B3, esta carne es recomendable para combatir enfermedades como la diabetes, la artritis o el tinnitus.

  El paté, mucha grasa

En la composición nutricional de estos patés destacan las grasas, que suponen de media el 31% del producto. La Piara fue la muestra más grasa (45%), y Goiburu la más magra (22% de grasa). Es una grasa con una importante presencia de ácidos grasos saturados (34% de media), los menos saludables para nuestro organismo. Los patés con menos grasas saturadas fueron Martiko y Goiburu, con cerca del 30% de saturados. Y el de más grasas saturadas es Capdevilla, con un 43%. Delicass, con el 36% de su grasa compuesta por saturados, y Jean Brunet, con el 35%, superan también la media.

El contenido en proteína de estos patés, un buen criterio de calidad nutricional, es del 11% de media, elevado pero muy inferior al de la carne (un filete de cerdo o ternera tiene en torno a un 20% de proteina) y muy distinto entre unos y otros patés. El menos proteico es La Piara (sólo el 6% de este nutriente), seguido de Martiko (7%) y Tarradellas (9%). El más proteico es Goiburu (17%), mientras que Capdevilla, Eskuola y Jean Brunet tienen el 12%-13%. Por otro otro lado, los patés en general tienen mucho colesterol (225 mg/100 g), muy por encima de la mayoría de las carnes (pollo 110 mg; cordero 78 mg; cerdo 72 mg; conejo 71 mg; vacuno 65 mg/100 g).

Los patés poseen asimismo bastante sodio (700 mg/100g), lo que se debe tener en cuenta en situaciones de restricción dietética de sal. En lo positivo, los patés son muy buena fuente de vitaminas A, B12, B2, y niacina, y de minerales como hierro, cinc y potasio.

La naturaleza nos ha otorgado una gran variedad de alimentos que son no sólo ricos, sino que tienen propiedades muy beneficiosas para la salud.

En esta ocasión vamos a hablar de las múltiples virtudes de la espinaca. Entre los numerosos beneficios de incluir espinaca en nuestra dieta,  podemos contar con que es un antioxidante por excelencia y así prevenir el envejecimiento prematuro.

Además de su alto contenido de fibra, por lo cual es un laxante natural, la espinaca tiene mucha vitamina A, C, B, E y F gracias a las cuales tiene propiedades cicatrizantes, tonificantes y vigorizantes.

Estudios científicos ha comprobado que la espinaca es buena para tratar la ceguera ya que contiene luteína. Esta sustancia ayuda a formar un pigmento muy importante para la protección de los ojos.

La espinaca también posee una gran cantidad de ácido fólico, el cual es parte formadora de la sangre. La falta de ácido fólico puede causar depresión ya que su deficiencia reduce los niveles de serotonina en el cerebro. Por eso si sufres de insomnio, falta de memoria o irritabilidad es posible que tengas el ácido fólico bajo y consumir espinaca te ayudará a restablecerlo.

En temas de belleza la espinaca también se usa para la preparación de mascarillas faciales remojando unas hojas en leche caliente y envolviéndolas en una gasa que colocarás sobre el rostro por 10 minutos.

Recuerda que para aprovechar mejor las propiedades de la espinaca se deben consumir sus hojas crudas. Así que cuando prepares la ensalada para el almuerzo no te olvides incluir algunas hojas de espinaca.

Extraído de Internet.

Ingredientes para la receta de los “Medallones con paté de costra”

4 solomillos de 130 gr.

80 gr de paté de hígado de pato

500 gr de espinacas frescas

2 láminas de hojaldre

1 yema de huevo

1 cda. de mantequilla

1 vasito de brandy

Sal y pimienta blanca

 Elaboración:

Dorar los solomillos por ambos lados con la mantequilla. Salpimentar y retirar.  Regar la sartén con el brandy, dejar evaporar unos minutos y reservar.

Lavar las espinacas, escurrirlas y cocer la mitad unos segundos. Aparte extender la masa y cortar por la mitad, colocando el solomillo en el centro. Recortar las puntas de la masa.

Untar los solomillos con el paté, cubrir con las espinacas cocidas y cerrar el hojaldre. Decorar con los recortes sobrantes de masa y pintar con la yema batida.

Cocer al horno precalentado a 220º, durante 12 minutos. Mientras, en el brandy que hemos reducido, saltear el resto de las espinacas con un poco de sal.

Acabado del plato: adornar con las espinacas

Raquel

 

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