Manchas blancas en la madera. Consejos de Internet.

Un consejo de Internet salvó mi mesa de cerezo.

La vida es mucho más fácil desde que tenemos acceso a una herramienta que, en principio se creó con fines militares: Internet, allá por 1969. El acceso para la población civil se realizó en 1993, y en la mayoría de nuestras vidas, no lleva más de 15 años. Hoy a los que no nacimos en la era digital, también nos resultaría imposible prescindir de Internet.

Voy a compartir con vosotros y vosotras, una de mis últimas búsquedas;rindiendo así homenaje a los millones de personas que comparten sus experiencias, consejos y soluciones con nosotros, salvándonos en más de una ocasión ante un imprevisto desagradable.

Era día de limpieza general, levanto un tapete de ganchillo que tenía sobre mi mesa de cerezo y… sorpresa: tengo una inesperada impresión blanquecina del tapete sobre una zona de la mesa. Aún hoy no sé como pudo producirse esa mancha tan artística pero indeseada. Pienso si se pudo poner  algo caliente o si se derramó algún líquido.

Busco todo en mis productos de limpieza y pruebo a frotar con alguno, pero no hay forma. Desesperada me rindo a la evidencia y pienso que o bien, tendré que tener siempre un paño que cubra el destrozo del barniz, o bien llamar a un profesional que imagino, no me saldrá nada barato.

Al día siguiente desperté pensando en mi mesa, y de repente no con mucha confianza, cogí mi teléfono y busqué:

“Cómo eliminar mancha blanca sobre madera barnizada” ‘et voilà !’  y allí estaba no una sino muchas respuestas a mi pregunta.

No salía de mi perplejidad, la mayoría de las respuestas daban una solución que nunca se me habría ocurrido. ¿Poner calor con una plancha sobre un paño húmedo?

Podría ser una broma, pero había muchas respuestas que daban el mismo consejo. Con sumo cuidado me preparé para probar, con una cierta incredulidad, ¿Qué podría suceder?… peor imposible.

Asombrada observé como efectivamente el calor y la humedad iban haciendo desaparecer la mancha. Supongo que tiene una explicación basada en la química, pero tengo que reconocer que mis conocimientos en esta materia son muy limitados.

Tengo que confesaros que no tengo fotos que ilustren este artículo, porque fue toda una experiencia, mi asombro fue tal, que con la emoción de la eficacia del consejo, lo que menos se me ocurrió fue hacer fotos. En cuanto terminé pensé: “es tan sencillo y eficaz que tengo que compartirlo”. Si en alguna ocasión os encontráis con una mancha blanquecina sobre un mueble de madera, no dudéis en utilizar este consejo.

Os dejo el de todos que me pareció más sencillo, y desde aquí doy las gracias a todas esas personas, que comparten esos consejos que antes sólo sabían los profesionales.