Los trastornos del sueño en Verano

 

Es muy frecuente en esta época debido al calor aunque este año fue atípico debido al tiempo tan variable que tuvimos.
Las salidas nocturnas así como trabajar a turnos es antinatural, el sueño no es tan reparador como el de la noche, forzamos nuestro organismo y alteramos nuestro reloj biológico.
Las interrupciones más frecuentes del sueño nocturno, apneas, incontinencia urinaria, ardores, hernias, etc., hace que sea de mala calidad y durante el día nos de somnolencia afectando a la concentración, memoria y aprendizaje de ahí la importancia de un buen descanso continuo.
En verano cambiamos de hábitos, rompemos con las rutinas y horarios, nos acostamos y levantamos más tarde, abusamos de las comidas, alcohol, tabaco, café, excitantes, esto es normal para que se produzca este trastorno, también los cambios de temperatura, además hay más horas de luz y la melatonina (que es una sustancia que segrega el cerebro para regular nuestros ciclos de sueño) en esta época se segrega en dos picos uno a las doce de la noche y otro a las cinco de la madrugada de ahí la importancia de respetar el sueño para que sea de calidad.

Entre los CONSEJOS son los habituales y que llevo comentándolo siempre:
– Buena hidratación
– Dieta mediterránea con cenas tempraneras sobre las 20:00h y esperar a hacer la digestión antes de irse a dormir.
– Tener un horario regular.
– Ejercicio es bueno para todo: caminar, bailar…
– Evitar excitantes, café, alcohol, picantes y el estrés.
– Realizar actividades relajantes por la noche, evitar leer periódicos o algo que nos preocupe.
– En caso de viajes: descansar cada dos horas o si entra el sueño parar para evitar accidentes, utilizar ropa cómoda, cinturón no muy apretado y nada de tacones.
Hay alimentos que son muy beneficiosos como cacao batido, chocolate negro,  siempre puro  -con una ó dos onzas es suficiente para relajarnos-, todo en exceso es malo y crea adicción. También la lechuga nos ayuda a conciliarlo o una infusión media hora antes de ir a dormir. Además hay otros alimentos que ayudan a mantener nuestro tiroides en buen estado,  para evitar alteraciones sobre todo el famoso hipertiroidismo, para ello es bueno la sal iodada, algas marinas, aceite de hígado de bacalao, mariscos (precaución en hipertensos, colesterol alto, problemas de ácido úrico…) y por supuesto respirar el yodo de nuestro mar.

Silvia (Farmacéutica y Tecnóloga dos Alimentos)

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