Los talleres de viajeros vamos al Pazo de la Saleta

Los alumnos/as de los talleres del viajero (Coia y Vigocentro), realizamos nuestra salida cultural de abril. Nos fuimos a conocer el Pazo de la Saleta (en Meis), Monasterio de Poio y el precioso bosque de las secuoyas californianas que nos regalaron los americanos.
Con este programa, y un yantar de primera en el “Lagar do Raposo” (Meis), disfrutamos de un día pleno de cultura y ocio. Aprendimos mucho y disfrutamos más.

Pazo de la Saleta: Belleza y encanto de sus propietarias.

Para los enamorados de la Botánica este es su pazo. Pero también para quienes gusten de la belleza de la naturaleza en toda su grandiosidad. Infinidad de camelias, plantas y árboles de todo el mundo, saldrán al encuentro de quienes recorran el jardín. Un recorrido de la mano de Silvia y su madre, las dueñas. Dos mujeres tan excepcionales como el propio Pazo. Como las imágenes lo dicen todo, aquí les mostramos algunas de las maravillas que vimos en la Saleta:

Monasterio de  Poio: Hallazgos misteriosos.

Después de una buena comida con abundante tertulia de sobremesa, nos fuimos a este grandioso monasterio.
Si aún no lo conocen, como me sucedía a mi, vayan que la visita les cautivará. Todo lo que escuchen, vean y descubran, les reportará paz y plena satisfacción . Me gustó todo pero en especial la capilla de Santa Trahamunda, la originalísima santa y patrona de la “morriña”.

En su capilla donde podemos ver un sepulcro visigodo del siglo VIII. ¿De Santa Trahamunda?.Quién sabe¡ Pero es un lugar mágico y lleno de leyendas. Paseamos por sus claustros y  vemos el magnífico mosaico del Camino de Santiago que confeccionó el artista  A. Machouret.

 Un desconocido bosque de secuoyas americanas

Cerca de Combarro, vamos subiendo para ver este bosque tan especial que regalaron los norteamericanos a todos los españoles, con motivo de la celebración del Centenario del descubrimiento de América. Un bosque al que vamos subiendo  mientras vemos, en la ria,  la isla de Tambo. Refugio  de piratas y eremitas.  

Gastronomia y furancho para comer como en casa.

Queremos compartir con los lectores este lugar, en Meis (Lagar do Raposo), porque Mari, la dueña, nos atendió como a su propia familia. El menú de diez a base de un buen caldo gallego y un novedoso y exquisito gallo de corral guisado, y postre de flan de queso. Todo bien regado de los vinos que ellos elaboran. A mí me encantó el albariño . Pero también tenían un buen Mencia o el clásico vino de Barrantes.

Regreso con  Arco Iris.

Aunque el día amenazaba con la llegada de la lluvia, nos obsequió con algunas leves gotas y un luminoso sol. Mezcla asombrosa que acabó con un cielo oscuro pero surcado con un precioso arco iris. Un regalo más de la naturaleza durante nuestro regreso.

Salió el Arco Iris entre las nubes, el sol y la lluvia
Salió el Arco Iris entre las nubes, el sol y la lluvia

Fue un hermoso día, completo y terapéutico porque nos “medicamos” con sobredosis de naturaleza, amistad, humor y buenos manjares. Pero, sobre todo,  hablamos mucho con abundante dosis de tolerancia y escucha activa a todas las opiniones. Así somos los alumnos de los talleres de viajeros. Hasta mayo que volveremos a descubrir nuevos paisajes y más diálogos.

 

Texto — Alex

Fotos – P. Guimerans

2 comentarios sobre “Los talleres de viajeros vamos al Pazo de la Saleta

  • el 11 de abril, 2019 a las 13:59
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    ¡Encantadas de haberos recibido! Fue una experiencia genial también para nosotras, las anfitrionas. ¡Muchísimas gracias y un abrazo enorme!

  • el 9 de mayo, 2019 a las 11:12
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    Fue un día estupendo y lo pasamos muy bien. Los lugares visitados muy bonitos. Esperando a la próxima salida.

Comentarios cerrados.

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