Lío en la carpintería

Lío en la carpintería eso es lo que hubo y bien gordo.

¿Qué es un lio? Un follón, un embrollo, un enredo, una maraña.

En resumen: una complicación.

La carpintería estaba situada a la salida del pueblo.

Se trataba de una carpintería muy antigua.

Un edificio de piedra imponente con tejado de pizarra.

La luz entraba a raudales porque tenía grandes ventanales en lo alto.

Además en el tejado varias claraboyas enormes lanzaban haces luminosos diluyendo la oscuridad de todos los rincones.

Ante todo hay que aclarar que durante mucho tiempo reinó la paz en aquella carpintería.

Cuando escaseó el trabajo, con los largos tiempos de ocio, comenzaron los problemas.

Todas las herramientas se quejaban, las unas de las otras.

Las quejas fueron amontonándose como las virutas en los días de trabajo.

Hasta que ya no aguantaron más.

Así que optaron por reunirse en asamblea y buscar una solución.

martillo de carpinteríaEl martillo quiso ejercer la presidencia golpeando con fuerza en la mesa de trabajo.

Naturalmente la mayoría se opuso, porque no les gustaba que alguien se impusiera a golpes.

Entonces el martillo cesó de golpear, y comenzó con las quejas.

Primero la tomó con el tornillo: muchas vueltas y vueltas y no hacía nada de provecho.

Después le llegó el turno a la lija: que si era áspera, que siempre tenía fricciones con los demás, etc. Una lista interminable.

Sobre el metro llovieron acusaciones variadas.

Siempre midiendo a los demás, como si su medida fuera la única perfecta. Un presumido, un orgulloso, un….

Las acusaciones se sucedían sobre unos y otros y nadie quedaba a salvo de los ataques verbales.

En medio de todo este lío entró el carpintero.

Nadie dijo palabra.

El silencio más absoluto se adueñó de la carpintería.

De inmediato se puso a trabajar.

En poco tiempo hizo un lindo mueble y se fue muy satisfecho a descansar.

Durante unos minutos nadie se atrevió a hablar.

Finalmente el serrucho tomó la palabra:serrucho de carpintería

“Compañeros, ha quedado bien claro que tenemos muchos defectos.

Cada uno tiene los suyos.

Nadie es perfecto.

¿Os habéis dado cuenta de lo que ha ocurrido aquí?

Nuestro amo solo trabaja con nuestras cualidades y eso nos hace valiosos.

Él no tiene en cuenta nuestros defectos, solo nuestras virtudes.

¿Qué os parece?

¿No podemos hacer lo mismo?

Tener en cuenta lo bueno, es lo mejor

Lo malo, a la basura”.

Qué locos habían sido.

Desde luego el serrucho tenía razón.

Reconocieron que el martillo era fuerte y preciso.

Que el tornillo hacía ensamblajes perfectos.

La lija también limaba asperezas.

Y el metro hacía unas mediciones precisas.

De esta manera salieron a relucir las virtudes de cada una de las herramientas.

Al final comprendieron que todos juntos constituían un equipo excelente.

Uniendo sus cualidades podrían alcanzar grandes metas.

Entendieron que el carpintero usaba lo mejor de cada uno.

Se dieron cuenta que el carpintero realmente los apreciaba.

Eso les hizo sentirse genial.

Llegaron a la conclusión de que:

Quien te quiere obtiene lo bueno de ti y te hace ser mejor.

Textos: Jesús Muñiz González

5 comentarios sobre “Lío en la carpintería

  • el 15 de abril, 2019 a las 13:07
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    Cuándo uno se apasiona escribiendo eso se nota enseguida. Este es uno de esos cuentos escritos desde el corazón y nos deja un mensaje tan claro como contundente y que sin duda merece la pena poner en práctica.
    Gracias

  • el 15 de abril, 2019 a las 21:18
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    Una fábula excelente! Ojalá tomemos todos nota de la moraleja! Un saludo

  • el 16 de abril, 2019 a las 3:52
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    Muy buenas reflecion en ese cuento cada uno tiene defecto y victude todo somo importante uno puede hacer una cosa y el otro otra asi se puede hacer un conjunto y todo puede salir mejor gracias jesus

  • el 18 de abril, 2019 a las 10:10
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    Cuanta razon!!!! Me encanta como escribes y siempre con mensajes bonitos para ser mejores cada dia.

  • el 20 de abril, 2019 a las 9:34
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    Me ha gustado mucho porque te hace comprender que todos somos necesarios, con virtudes y defectos, y en nuestra mano está resaltar aquellas e intentar disminuir estos.
    De esta manera, intentemos ver todas las buenas cualidades de los demás y ellos lo harán también.

Comentarios cerrados.

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