Lasaña de pollo con champiñones

La receta de esta semana es muy sencilla una lasaña de pollo y como estamos en temporada de setas le agregamos a esta lasaña unos champiñones, que le aportara una buena fuente de proteínas vegetales ¡Animaros hacer esta receta de lasaña de pollo y setas está riquísima!

 

Ingredientes:
12 láminas de lasaña
1 pechuga de pollo
Champiñones laminados
2 puerros
1 cebolla
2 tomates
2 diente de ajo
1/2 vaso de vino blanco
Queso rallado parmesano
Bechamel
Sal
Pimienta
Aceite de Oliva

Elaboración:
En una tartera ponemos a cocer las láminas de pasta con agua, sal y un chorrito de aceite hasta que la pasta esté al dente, puede llevarnos unos 15 minutos. Reservamos.

Cortamos la pechuga de pollo en trocitos.

Salpimentamos y agregamos en el ajo muy picadito

Lavamos y cortamos los puerros en rodajas.

Cortamos la cebolla muy picadita.

Pelamos, cortamos en trocitos pequeños los tomates.

En una sartén con un poco de aceite rehogamos todo con los champiñones. Cuando este todo bien pochado, añadimos el pollo.

Removemos y agregamos el vino blanco. Dejamos que se evapore, retiramos del fuego y reservamos.

Hacemos la bechamel: (Ver la elaboración al final de la receta) 

Vertemos una capa de bechamel en el molde y 4 láminas de lasaña encima.

Cubrimos con una capa de pollo y champiñones y otras cuatro láminas de lasaña.

Repetimos la operación y acabamos cubriendo con bechamel.

Espolvoreamos con el queso rallado y horneamos a 200° hasta que se dore el queso.

Elaboración salsa bechamel:

Ingredientes para Salsa bechamel
4 cucharadas de harina

1 litro de leche entera

Una pizca de nuez moscada (unos 4 g.)

Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)

Tamizamos la harina con un colador. Este paso es muy importante para que luego no se produzcan grumos.

Ponemos en un cazo a calentar a fuego medio el litro de leche durante 4-5 minutos sin que llegue a hervir. Este paso es para luego acelerar el proceso de preparación de la salsa.

En otro cazo calentamos el aceite. Añadimos la harina tamizada Dejamos que se mezcle hasta que formen pequeñas masas de tono dorado. Esto es muy importante porque si la harina queda cruda la bechamel sabrá mucho a harina.

Removemos muy bien con una cuchara de madera la harina con el aceite hasta quede como una bola.

Echamos la leche caliente en el cazo con la harina y el aceite.

Añadimos sal, pimienta al gusto y un poco de nuez moscada molida.

Removemos de manera continua con una varilla (8-10 minutos). Vamos controlando la temperatura y añadiendo poco a poco el resto de la leche según veamos que va espesando. En este paso lo mejor es dejarlo al mínimo.

Nos quedará una mezcla homogénea y lo más importante sin grumos. Si nos quedan grumos, podemos arreglarla con un toque de batidora.

Texto y fotos:

Raquel