Las memorias históricas

memoriasNunca deberíamos olvidar que los políticos, aunque de lujo, son simplemente  nuestros sirvientes, a los que nosotros  hemos situado ahí, con buen sueldo y grandes ventajas.
El problema grave surge cuando una  inclinación política se basa en el odio, la venganza, la rivalidad… Todos tenemos razones que nos pueden servir para odiar. Mi padre como maestro de escuela de la dictadura, tenía un sueldo tan escaso que cubría a duras penas las necesidades básicas. Ello no llevó a mi familia a desatar rencor hacia algo concreto y puntual, que con la muerte del dictador se superó, y hoy tanto los funcionarios en activo como los que se han jubilado tienen un sueldo más que digno.
Se debe luchar por las reivindicaciones dejando de lado ese odio flaco y ridículo, de unos tiempos que hemos superado ampliamente. Este 2015 se cumplirán 40 años del cambio, creo que ya va siendo hora de rehabilitar la propia memoria, para recordar estos cuarenta años nuestros, revisarlos y corregirlos, alejándonos de los otros cuarenta que ya nos pillan muy lejos “en la historia”.
Veo en las caras de quienes hablan de la memoria histórica, un resentimiento que me sorprende… Porque su búsqueda es honorable, deseosa, y correcta, pero sus maneras podrían calificarse de… Vergonzantes y sus peticiones vienen casi siempre acompañadas de una súplica que extrañamente confunde el tiempo verbal, al utilizar de manera continuada, el modo imperativo.
Suplicar se basa en la humildad ¿Qué mal suena eso de la humildad, verdad? Es un concepto añejo, en desuso, incluso nos recuerda otra época, y frecuentemente es confundido con humillación.
Demandar no tiene por qué resultar humillante. La humildad no excluye la dignidad.  Son concepciones que pueden coexistir en armonía. Es por ello que me molestan, quienes en base a una tendencia trasnochada se apoderan del dolor, de la frustración y la deuda histórica, como patrimonio exclusivo de una ideología concreta, y terminan utilizándola de manera impositiva. No pueden olvidar que en su libro de cuentas, al igual que en cualquier otro, se incluyen  deudas y haberes.  No vamos a pasar facturas llegados a este punto.  El tiempo ha lavado débitos y obligaciones y nadie soportaríamos un examen mínimamente riguroso si se sometieran a el, nuestras consideraciones.
Mi padre nunca tuvo inclinaciones políticas, en mi casa jamás se habló de un partido u otro.  Todos votamos en libertad; yo he cambiado de tendencia en base a lo que me inspiraba el programa presentado por el partido de turno.  Considero que votar sin hoja de ruta, es síntoma de madurez; si todos lo hiciésemos, apartando  rivalidades, saldríamos ganando y los políticos se verían obligados a un verdadero, profundo, y real esfuerzo.

Texto e  Imagen:  Miguel A. Méndez González

Autor del libro: “El aliento de Cristal”

9 comentarios sobre “Las memorias históricas

  • el 31 de octubre, 2015 a las 11:42
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    Lo has descrito muy bien, nuestro políticos son sirvientes de lujo,

    Estoy de acuerdo con todo.
    Un saludo.

  • el 31 de octubre, 2015 a las 12:14
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    Suena mal la palabra humildad, es cierto Miguel, o eso creen algunos y los políticos son siempre el reflejo de la sociedad en que nos movemos.

    Asusta pensar en los tiempos que nos han tocado.

    Saludos.

  • el 31 de octubre, 2015 a las 13:53
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    Un buen número de políticos tienen la lengua muy larga y la inteligencia bastante corta.
    Felicidades por el artículo, muy bien planteado y escrito.

  • el 31 de octubre, 2015 a las 18:46
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    Un resumen perfecto de cuarenta años vivido y cuarenta ajenos. No creo en políticos ni en sus supuestas bondades para nosotros el pueblo.

    A,

  • el 31 de octubre, 2015 a las 23:03
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    Buen artículo Miguel. Sobre todo eso de que los políticos son nuestros servidores y no aquellos a quienes tenemos que servir y tratar con guante blanco.
    Gloria.

  • el 1 de noviembre, 2015 a las 1:22
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    Pues sí señor, coincido con opiniones como la de Esther o Gloria sobre esos sirvientes que con sueldos de lujo toman decisiones sin consultarnos y a veces contrarias a sus ideales, o el programa que los ha llevado a donde están.

    Muy bien escrito. Adelante.

  • el 1 de noviembre, 2015 a las 17:24
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    Hay problema muy graves que solucionar, y los políticos pierden mucho tiempo en otros que debieran considerarse secundarios.

    Buen artículo.

  • el 1 de noviembre, 2015 a las 21:21
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    A mi también me molesta cuando hablan de memoria histórica. Que nos dejen vivir en paz la nuestra y, sobre todo, que no la ensucien más. Que no piensen que por quitar estatuas y borrar nombres de calles adquieren mayor honradez. Que trabajen más y mejor para que la historia los deje en buen lugar, y todos saldremos ganando.
    Felicidades, Miguel.

  • el 2 de noviembre, 2015 a las 9:52
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    veo que todos los comentarios se encaminan hacia el mismo sentimiento, el del gran hartazgo de politiqueos
    es un buen artículo bien desarrollado y meditado para no ofender a nadie.

    Un afectuoso saludo,

Comentarios cerrados.