Las fiestas

Ya llegó el verano y con él las numerosas fiestas que en nuestra tierra se celebran en honor a sus santos patrones, no queda una aldeíta o villa que no celebre sus fiestas patronales pese a ser austeros en su economía. Ese día como suele decirse echamos la casa por la ventana. Antes también se tenía costumbre de estrenar ropa en ese día y especialmente los niños.

Yo recuerdo que en el pueblecito donde íbamos a pasar el verano, en el monte y en un ambiente frondoso donde poca gente pasaba, había una capilla dedicada a San Cayetano, estaba todo el año cerrada, pero en el día del santo la arreglaban y llenaban de flores, desde muy temprano llegaba la gente de las aldeas colindantes, como es menester misa y procesión y luego a comer, recuerdo que hacía mucho calor, mi madre llevaba una cesta con tapa en ambos lados (que seguramente ustedes recordarán) con la comida y allí pasábamos el día, iban siempre dos gaiteros y bailaba todo el mundo, incluidos los niños, lo peor era volver a casa entre campos y cansados ¡al menos lo era para mí!

Por aquí también estamos rodeados de fiestas, las más importantes Coya y Bouzas y luego un sin fin más pequeñas, pero no menos importantes para sus vecinos.

En el barrio en el que vivo, al poco de inaugurarse la iglesia, dedicada a la Virgen, unos vecinos (emprendedores ellos) fueron a hablar con el párroco, para hacer también aparte de la fiesta religiosa (que se sigue haciendo) una profana, donde la gente pudiera pasarlo bien, pero no dio permiso para ello, asique aquí, no hay fiestas.

De todas formas lo pasábamos bien, sobre todo los niños, adornábamos las calles con lo que podíamos, hacíamos altares, donde paraba la procesión y todo el mundo llevaba algún adorno bonito para poner en el altar, los niños eran los encargados de ir a pedir las flores a las fincas y había una rivalidad entre ellos para ver quien traía más pues iban en grupos y se peleaban entre sí.

Dos años hicimos o intentamos hacer, alfombras de flores emulando a Puenteareas (de aquella sólo se hacía allí) no teníamos ni idea, ni dibujantes, ni tampoco material para hacer algo que mereciera la pena, asique en los siguientes años ya no lo intentamos, eso sí, todos nos sentimos muy orgullosos cuando la procesión pasó por nuestras “alfombras”

Otro año hicimos unos arcos, con ramas de árboles de balcón a balcón, eso sí resultó muy bonito, pero nos dio mucho trabajo.

Ahora ya no se participa en nada, pues las procesiones que se hacen ya no recorren estas calles aunque seguimos siendo del Roció.

Bueno, seguiría hablándoles de estos recuerdos de fiestas y romerías pero no quiero cansarles, pues aunque son recuerdos muy gratos para mi, ustedes también tienen sus vivencias, por lo tantos recuérdenlos con cariño y también mándenlos a la revista, pues es bonito hacer partícipe a los demás de ellos. Gracias
ESTRELLA

Un comentario en “Las fiestas

  • el 13/07/2011 a las 11:25 am
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    Si, una pena el no haber seguido en esa linea, la verdad es que no eran gran cosa pero quien sabe a que nivel se estaria hora, todo tiene un comienzo, un aprendizaje y una evolucion, lastima…me queda un buen recuerdo.
    un fuerte abarzo.

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