Las cosas de Palacio van … despacio

Consello

Y la Xunta de Galicia debe ser un Palacio enorme, inmenso, porque las cosas no es que vayan despacio, es que simplemente no van.
Me estoy refiriendo ahora a los Consellos de Usuarios, de los Centros Sociocomunitarios.
El 12 de agosto de 2008 se publica una Resolución conjunta de la Secretaría Xeral de la Vicepresidencia de Igualdade y de la Secretaria Xeral de Bienestar por la que se crea la Red Gallega de Centros Sociocomunitarios.
En su articulado figuran las elecciones para crear los Consellos de Usuarios de cada Centro, las cuales se celebran el 12 de diciembre de dicho año 2008.
Una vez elegidos los Consellos de cada Centro, nos encontramos faltos de más información y reglamentación. La resolución estaba poco desarrollada y al pasar el tiempo sin más datos, decidimos celebrar conjuntamente, y por nuestra cuenta un Taller con un Gabinete Profesional para nuestra propia capacitación en mayo de 2009.
De este taller salió una lista de necesidades que queríamos transmitir a la Xunta por lo que decidimos solicitar una entrevista con la Delegada en Vigo, Dña. Lucía Molares, el 1 de junio de 2009.
Esta visita se celebró el 27 de julio y en ella la delegada nos dijo que trasladaría nuestras peticiones a la encargada de su gabinete para estos asuntos, Dña. Yolanda Lesmes.
Consello1Pero en este tiempo nos enteramos que dicha responsabilidad recaía ahora en Dña Carmen Bianchi.
Solicitamos una entrevista a través de la Directora de uno de los centros, sin recibir respuesta.
No obstante, en la celebración de la comida de Navidad del Centro Sociocomunitario Vigo Centro, celebrada el 13 de diciembre en el Hotel Coia, tuvimos la ocasión de coincidir con la Sra. Bianchi a la que expusimos nuestros deseos, y nos pidió que por motivos personales suyos demorásemos la visita hasta después de Reyes.
Puntualmente el 7 de enero hablamos de nuevo con ella y nos pidió una nueva demora hasta principios de febrero.
Reglamento no tenemos… pero paciencia, toda la del mundo. A veces me pregunto quien me llamó a este puesto, que al parecer tiene tan poca importancia para la administración. ¿La tiene para alguien?. Me gustaría estar convencido de ello.
Nuevamente, por teléfono, nos pusimos al habla con ella y nos pidió que le facilitásemos una relación de los temas que queríamos tratar (de los cuales ella tendría que estar enterada a través de su Delegada), y se la llevamos a su secretario en la sede de la Xunta en Vigo. Dejándole nuestra dirección postal, electrónica y telefónica para que nos llamase dándonos la fecha de la cita.
Se le manifestó que teníamos una reunión de todos los Consellos de Centrocomunitarios de Pontevedra y Vigo el día 22 de febrero y que deseábamos decir a los asistentes la fecha de la reunión.
Sin respuesta, de nuevo, dicho día y desde donde estábamos reunidos llamamos hasta 3 veces a su secretaria, quien nos indicó que se lo había comunicado y que nos llamaría.
Sin respuesta otra vez, y ya transcurrieron mas de 14 meses desde que fuimos elegidos.
Por esos titulamos que las cosas de Palacio van despacio… y en este caso, ni van.

Antonio

2 comentarios en “Las cosas de Palacio van … despacio

  • el 01/03/2010 a las 10:22 am
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    Desgraciadamente los puestos políticos están colocados en manos de gentes con poca preparación y todavía menos con ganas de colaborar en la función para la cual son elegidos, pero si están bien pagados. Nos perdemos en un mar de secretarios, alcaldes, vicealcaldes,etc. todo un gasto innecesario. La administración debe ser eficiente y eficaz, pero la menor posible.Ceneme

  • el 07/03/2010 a las 12:28 am
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    De verdad que me parece una falta de respeto y consideración total.
    Mas claramente una tomadura de pelo, se deben de estar partiendo de risa (si tienen la osadia de leer todas estas opiniones), seguro que su aptitud sería otra si fuese momento de elecciones.
    Desde luego que valor tenéis todos vosotros para seguir luchando, todas esas personas que nombrásteis en el artículo no os llegan ni a la altura de los tobillos, está claro que ante un “buen puesto y sueldo”, el ser persona carece de importancia.
    Dolores

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