“La sorda”

31_fmtManuel Pérez –Llama en voz alta la enfermera.
-Yo soy.
-Pase a consulta y cierre la puerta, por favor.
-Bueno, pues usted dirá –Pregunta el médico.
-No creo que pueda ayudarme, y me parece que ya sé lo que  me va a contestar.
-Adelante hombre –Apremia el médico del Sergas.
-No se enfade…
-No me enfado, este es nuestro trabajo.
-No, si yo bien sé cual es su trabajo.
El médico lo mira y el hombre comienza un relato que por momentos parece va a alargarse:
-Mi mujer y yo siempre nos quisimos mucho, aunque ella es terca, tozuda y caprichosa como lo era su madre hasta que falleció.
-Continúe.
-Mi esposa desde hace un tiempo, está mala de la escucha…
-¿De la escucha?
-Bueno… quiero decir que oye mal, y no lo quiere reconocer.
-Comprendo.
-Solo me contesta cuando estoy a su lado, pero de lejos no oye nada, pero nada oiga…
-Pues tiene que venir su mujer.
-Ya lo sé. Eso no es nada nuevo… pero no quiere,  me dice que está bien, y que estoy loco.
-Pero si no viene su mujer, no puedo hacerle un diagnóstico.
-Ayúdeme, por favor que ya no sé que hacer, y está pensando en separarse.
-Pero… sin verla…
-¡¡Por favor!!
El médico en un intento por deshacerse del paciente le dice:
-Bueno, va usted a llamarla desde la puerta, y se va acercando a ella hasta que le conteste, en el momento que lo haga, mide la distancia, la apunta y pide cita, para que yo tenga una referencia sobre el grado de sordera.
-Muchísimas gracias…
El paciente  se marcha contento  y el médico aliviado pide a la enfermera que  pase el siguiente.
En cuanto llega a casa, Manuel llama a su mujer desde la puerta a gritos.
-¡¡Margarita!!
Nada. No hay respuesta.
-¡¡Margarita!! –Llama desde el recibidor.
-¡¡Margarita!! –La llama desde la puerta del salón, sin respuesta.
Se dirige a la cocina y allí la ve faenando en sus labores. Se pone detrás de ella y le grita de nuevo:
-¡¡Margarita!!
-No grites hombre.
-Te llevo llamando desde que entré en casa.
-Y yo te he contestado las cuatro veces.

Miguel A. Méndez González

8 comentarios sobre ““La sorda”

  • el 6 de marzo, 2016 a las 8:52
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    simpático pero más entretenida la Elviriña porque me he acostumbrado
    a sus malicias.

    Estela

  • el 6 de marzo, 2016 a las 11:05
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    Ocurrente historieta. Hoy le ha tocado descanso a La Suegra ELVIRA.

    saludos

  • el 6 de marzo, 2016 a las 16:07
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    Da igual que no hables de la famosa Elvira
    porque tu estilo es inconfundible. Una
    historia muy graciosa.

    R.

  • el 6 de marzo, 2016 a las 16:25
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    Vaya sorda yo también espero a Elvira.

    Saludos

  • el 6 de marzo, 2016 a las 18:57
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    me di cuenta que era un relato tuyo al poco tiemp de comenzar a leerlo, creo que por aquí a todas nos gusta mucho Elvira y yo tambien soy fan.

    un afectuoso saludo. Margarita.

  • el 7 de marzo, 2016 a las 9:46
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    Yo también ando un poco mal de la escucha pero hay que ir tirando.

    un cuento muy divertido.

  • el 7 de marzo, 2016 a las 20:24
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    Ya ves que hay reclamaciones de la suegra Elvira.
    Eso no quiere decir que no me hiciese gracia este relato que tiene su aquel…
    Saludos.

  • el 9 de marzo, 2016 a las 18:37
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    mi mujer está sorda y yo tambien que hacemos.

    aguantarnos

    un saludo

    Eduardo

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