La razón de la sinrazón

“La razón de la sinrazón”

Por estar mudo me riñen

Por hablar mucho  también

No sé cómo voy hacer…

Pues  si me río me dicen

 

Señor no se ría usted

Que interrumpe la conversa

Haga el favor y no vuelva

Que nos reduce también

 

Espacio, y nos impide

El podernos estirar

Para hablar algo más

Y que usted ya no nos mire

 

Ni siquiera respirar

No sea que por el aire

Nos “descubra” ese donaire

Que queremos ocultar

 

Que nos sirve de secreto

Para esconder la mentira

Y que ponga nuestra “dicha”

Como si fuera amuleto

 

De una maldad infinita

Y conseguir de esta forma

Saltando todas las normas:

Llegar a nada en la vida.

30 – 8 – 20

Antonio Fernández

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