La paradoja de la vida

paradojasdelavida

Cuando mis hijos eran pequeños, recuerdo que en algunos días del año venían a casa con unas huchas con la efigie de unos chinitos con su coletita de mandarín y otras con unos negritos, me decían que se las dieron en el Colegio para, en los tiempos libres, ir a pedir por la calle en demanda de unos piadosos óbolos y paliar así la situación de los chinitos y negritos, porque lo estaban pasando mal y no tenían para comer… eran las cuestaciones del Domund. Pues bien, ahora inmersos con la situación de España, con más de cinco millones de parados y con la perspectiva futura de este país desposeído de las industrias que teníamos y, a su vez, localizadas la mayoría en China, Asia y Marruecos; me pregunto si a la recíproca los chinitos tendrán la voluntad de salir a la calle después de sus horas de trabajo para pedir para los españolitos que lo están pasando fatal y remediar, también así, nuestra situación doméstica. Con imaginación la hucha puede ser con carita de torero y con sombrero cordobés… paradoja de la vida.

paradojas2

Tengo setenta y cinco años, y ya he pasado, como todo hijo de vecino de mi edad, una posguerra civil y un racionamiento de los alimentos básicos que duró hasta el año 1952. Recuerdo la sangrante emigración a América y después a Alemania, Francia y Suiza, de nuestra gente por la falta de trabajo en esta piel de toro. No había esperanza mediática de progreso. Pero nuestros padres que se quedaron en el terruño, iban capeando el temporal como podían y avanzando poquito a poco hasta alcanzar la puesta en marcha del Plan de Desarrollo de López Rodó, allá por los años 54, que despejó el mezquino progreso que teníamos por aquel entonces en nuestro país. Trajo consigo el desenvolvimiento económico acertado que el país necesitaba. Pero visto lo actual con el invento político-económico de la “globalización” dichosa, aquí ya no se produce nada, todo es “Made in China” y etc. etc. Pero eso sí, a precios como si se manufacturara en España.

Pero visto lo actual con el invento político-económico de la “globalización” dichosa, aquí ya no se produce nada, todo es “Made in China”

Tal como veo yo la cosa, el futuro de nuestra gente estará otra vez en las miras emigratorias y los que decidan quedarse, serán el complemento de la futura sociedad española formada por narcotraficantes, políticos, funcionarios públicos, y otros-as, ocuparan puestos de camareros y camareras para atender a los turistas que vengan a divertirse a esta España de castañuelas y pandereta. Lo que volveríamos a la época del célebre reclamo turístico: “Spain is different”
paradojas1No soy versado en política económica pero presagio un deterioro económico y social sin visos, por mucho que digan los políticos de turno, de solucionarlo en breve tiempo. Iremos a más paro laboral, recortes asistenciales, menoscabo en las prestaciones económicas para los sin trabajo de larga duración y sin perspectivas de conseguir un trabajo de futuro inmediato, si es que algún día existe esa esperanza para ellos de encontrar ese ansiado puesto de trabajo.
¡¡La solución!! Seria salir del mercado común y de su moneda, para ser lo que siempre fuimos y recuperar nuestra propia identidad: imaginación y trabajo que siempre hemos poseído. ¿Imposible solución?, eso sí, por los compromisos económicos y políticos adquiridos por el gobierno de España a la firma de entrada en la Comunidad Europea. Va implícito desde entonces, ser dirigidos y gobernados por las Cancillerías de la UE y con las consiguientes carencias y facultades, de cada miembro, de poder establecer un freno a las importaciones extra-comunitarias, imponiendo convenientes aranceles aduaneros para amparar nuestro motor productivo; de lo contrario no seremos nada y de poco sirve seguir integrados en la Comunidad Europea.
Manuel M. Piay
Vigo

Foto:http://asambleademajaras.com/

Viñeta humor: http://www.jroller.com/

Un comentario en “La paradoja de la vida

  • el 02/02/2013 a las 2:44 pm
    Permalink

    Hola Manuel: Solo quiero decirte que yo también he pensado muchas veces que los “chinitos” y demás gente para los que salí yo y muchos otros niños a pedir durante una semana, incluyendo sábado y domingo y que cuando el lunes llegábamos a clase y se contabilizaba todo ese dinero, daba unas cantidades que en algunas casas de los niñ@s que las habíamos reunido hubieran hecho buena falta, (y tengo que decir que en algunas mucha falta) porque lo sé.
    Pues lo mismo que tú y Miguelito yo también pienso que hara nos las podrían devolver o mejor aún que las fábricas europeas que se llevan allá el trabajo porque les salen los sueldos mucho más baratos se les cobraran unos aranceles para que ya que el país pierde puestos de trabajo para que los dueños de industrias puedan enriquecerse pagando salarios menores, devuelvan algo al país del que dicen representar “La Marca España” y de la que dicen estar tan orgullosos. Bueno, pues que paguen una parte a esa España para que podamos vivir los españoles.
    Gloria.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: