La mala leche

la mala lecheEstos días todos hemos podido comprobar a través de la televisión, como las asociaciones de ganaderos intentaban buscar una salida digna a la crisis de la  producción láctea.
Desde el más profundo respeto a todos los que se dedican a tan sacrificada profesión, me gustaría destacar algo que no termino de comprender.
A través de televisión puede escuchar, como se intenta dignificar una profesión, que al parecer roza límites insostenibles.  No entendí muy bien si lo que reciben solo alcanza para cubrir el desembolso de producción. O aún más grave, ni siquiera cubren gastos.   En ambos casos es doloroso e insostenible.
Haciendo memoria, escuché el  mismo argumento, el año pasado, y también el otro, y el otro…  Por eso me pregunto: ¿Si no existe rentabilidad, cómo han conseguido subsistir todos estos años? ¿Cómo se alimentan, pagan sus impuestos, renuevan maquinaria?  No lo entiendo. Supongo que los ganaderos no habrán podido en este tiempo comprarse un coche nuevo, amueblar la casa, o proporcionar estudios universitarios a sus hijos…   A diario vemos montones de negocios cerrados porque no obtienen beneficios…  Es lógico que cierren, si no existe rentabilidad; imposible sostener algo que les conduciría a un endeudamiento absurdo.  Excepto que en este caso, al ser la industria láctea de vital importancia, los gobiernos  den ayudas, lo cual no deja de ser otra paradoja que traslada al sector a un sinsentido.
Desde mi ignorante inocencia he pensado que la solución tal vez debería pasar por una reconversión profunda que aleje a los ganaderos de  mendigar unos céntimos por litro. Mientras eso no llega, entiendo que se suspenda la comercialización, como medida lógica para ejercer presión. Y al mismo tiempo ¿No podría esa leche, entregarse a comedores sociales, dada la situación que atravesamos? Evitando que contemplemos espectáculos lamentables, como el vaciado de cisternas cargadas de leche para regar los campos, o en otros casos, abriendo las espitas para que se deslice por las alcantarillas.
Tal vez la solución pase por una inevitable reconversión industrial, como en su momento se llevó  en otros sectores como el de la minería.
Me gustaría poder entender algo, que visto desde fuera, no comprendo… Quizá por desconocimiento, o porque el sentido común de algunos, comienza a ser poco común.

Texto e  Imagen: Miguel A. Méndez González

6 comentarios sobre “La mala leche

  • el 25 de septiembre, 2015 a las 14:36
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    Los politicos no se enfrentan a los problemas. No quieren o no saben como resolverlos y tienen que lidiar con Europa. Creo que tienes razón Miguel, pero el sentido común es el menos común de todos.

  • el 25 de septiembre, 2015 a las 21:49
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    Unos céntimos por litro les van a salvar de la ruina? A mi me pasa como a Miguel, no lo entiendo.

    Estela.

  • el 25 de septiembre, 2015 a las 22:03
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    Miguel: El problema es que las empresas que comercializan la leche no pagan lo que deberían por ella. Si estas empresas dieran un precio justo, no encareciendo una cosa tan necesaria como la leche, sino ajustando sus márgenes de ganancias.
    Una cosa que me gustaría saber es cuánto les cuesta la logística, la manipulación de la leche, los envases y demás gastos. Entonces se vería si pueden pagar lo que pagan o darles un precio justo a los ganaderos que se ven obligados a vender por debajo de su precio para no perder ya que hay que recordar que además de la leche también comercializan la carne, pieles y demás.
    Gloria.

  • el 26 de septiembre, 2015 a las 8:39
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    la leche, un alimento de primera necesidad. Si no se adoptan medidas reales, la falta de información nos llevará a pensar en que el color de la leche no es tan blanco.
    Saludos.

  • el 27 de septiembre, 2015 a las 12:07
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    Un problema muy complejo que no creo tenga fácil solución.

    Saludos.

  • el 29 de septiembre, 2015 a las 23:03
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    Mala leche la que tienen los responsables que deberían solucionar el problema y no lo hacen. ¿Por qué? Adivina, adivinanza …

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