La Irlanda que me sedujo: un pais de leyendas celtas y una música excelente.

Siempre que realizamos un viaje los usuarios del Centrosociocomunitario de Coia-Vigo, solemos escribir una crónica con nuestras impresiones. Y eso es lo que yo pretendo en este artículo, nada objetivo y sí muy personal. Les contaré las emociones y vibraciones que me produjo este encantador país que es Irlanda. En los enlaces que les muestro, podrán documentarse de todos los aspectos de la historia, población, etc, de la República de Irlanda.

Santiago-Dublín el dia 12 de Mayo. Volamos con las líneas aéreas irlandesas (Air Lingus).

Nuestro destino en este inicio del viaje es Dublín. Una ciudad donde se respira libertad, gente joven y fauna humana de todos los colores y vestimentas. Estamos en un Dublín dinámico, a pesar de la fina lluvia que cae a intervalos. Será una de las ciudades europeas que me enamoran. La gente es respetuosa y la música irlandesa llena el barrio del Temple. Una música fascinante, llena de ritmo y vitalidad. A veces me recuerda esa fantástica música del lejano Oeste americano y sus valientes vaqueros de juerga en el saloon. Ya saben:  bailamos con la chica hasta que surge la pelea, mientras suena una música trepidante.
La calle central de Dublín , “O¨Connor”, es una arteria llena de movimiento y gentes que van a toda prisa, estudiantes, inmigrantes de la colonia India, coches, tranvía, taxis, estudiantes con café en mano, y los españoles que callejeamos fascinados y con cámara en ristre. Fotos a diestro y siniestro compitiendo con nuestro Paco. Nos hacemos la foto más solicitada y popular con el personaje de Molly Malone. Hay cola y después nos dan más cámaras y seguimos con las fotos. Pero esta vez son una pareja de Madrid, luego los de Bilbao con quienes coincidimos en varias ocasiones y nos retamos a nivel futbolero. Como siempre, los españoles vamos con la sonrisa y la alegría por el mundo, a pesar de la crisis. También saludamos a otros españoles que trabajan como camareros en algún buen restaurante o en un pub donde ponen esas estupendas pintas de cerveza “Guinnes”. Españoles los encontramos por todas partes, contentos, sonrientes y dispuestos a salir adelante. Son buenos trabajadores que, además, van a aprender este exquisito inglés de Dublín, que suena a universitarios. Los irlandeses nos tratan con suma cortesana y repiten, con muy buen acento, ese ¡hola! universal con el que me gusta saludar a la gente.

Pero la temperatura sube, a pesar de la lluvia y el fresco, al visitar el Trinity Collage y el libro de Kells, además de la Catedral de San Patricio donde se encuentra la tumba del escritor Swift, autor de “Guillevert en el país de Liliput.
He quedado fascinada con estos lugares llenos de saber y silencio. El Parque Phonix, también es otro remanso especial dentro de la ciudad.
Seguimos la ruta al Condado de Kerry.
Hacemos el recorrido por buena parte del Oeste de Irlanda: Península de Dingle, con un bonito paisaje y sus acantilados, yacimientos arqueológicos, ovejas lanudas, reposadas vacas como las santanderinas, y valles de verde y abundante pasto.
Nos aventuramos en un divertido y original recorrido, en coche de caballos por el Parque Nacional de Killarney. Continuamos luego a pie por un paisaje idílico de árboles y lagos. Es el momento más relajante del viaje. Hay tiempo para reflexionar y saborear todo lo que tenemos delante. ¡Qué bien poder estar aquí ahora!. Y me sale un gracias mientras contemplo a los amigos árboles, los seres sagrados para el mundo Celta.
Pero el dia lo completamos asistiendo a una obra de teatro en Tralee. Música y puesta en escena que nos admiran a todo el grupo. Hoy sí es un dia perfecto, con muchas dosis de felicidad.
Por el  Condado de Kerry a Galway.
Nuevo dia y rutas. Vemos un curioso “Parque Temático de Bunratty”, donde están reproducidas todas las casas y formas de vida del antiguo rural irlandés. Me recuerdan estas casitas a las de mi pueblo, en la Mancha, donde coinciden en muchos aspectos.
Y después a los famosos acantilados de Moher, escarpados e impresionantes, tanto como el viento que nos acompaña y nos hace tambalearnos a más de uno.
Y llegamos a Galway, donde paseamos por la calle peatonal mientras damos rienda suelta a las compras o la cerveza.
Parque  Nacional de Connemara y alojamiento en Letterknny.
Fieles a la ruta trazada, hoy toca  Parque Nacional donde también veremos la abadía de Kylemore, con una curiosísima construcción en forma de barca invertida.
El fiordo de Killary y el paseo en barco me aburren un poco. El lugar no logra hacerme vibrar. La humedad es mucha y siento ese frio que te cubre hasta las ideas. Me intento recuperar con los pastelitos, ración doble, que nos sirvieron en la comida.
Y llegamos a la ciudad de Letterkenny donde está el hotel, con mucho encanto y spa.
Camino a Belfast, vemos también la espectacular “Calzada de los Gigantes”, donde el mar se esconde entre unos bloques enormes de granito. Nuevamente la lluvia, un paseo sugerente para encontrarse con el mar y, ¡los de Bilbao!.
Belfast: La ciudad del  IRA y la ira entre  Católicos y  Protestantes. 
El ladrillo rojo oscuro, característico de la zona, le dan un aire grisáceo y tristón a la ciudad. Una urbe industrial, de unos 700.000 habitantes, llena de terribles historias reales donde los muertos y los atentados terroristas dejaron esa huella imborrable de tristeza y amargura. Hay poca gente por las calles en la capital del protectorado inglés del Ulster.
Nos llaman la atención las pinturas de varias paredes, tanto en el barrio cristiano como protestante. Son pinturas ilegales pero toleradas, donde se reivindican las libertades de algunos países y pueblos del mundo. Hablan de Palestina, Cuba o, curioso, el país Vasco y ETA.
Cruzamos una valla que nos lleva al barrio protestante, lleno de sus banderas inglesas y, en la otra acera, los cristianos con sus banderas irlandesas también. No hay apenas gente en la calle y se respira la tristeza de la intolerancia y el odio. Vemos el muro de separación entre los barrios.
Nuestra simpática guía, por cierto venezolana, nos dice que en la ciudad  actuaban más de 200 bandas paramilitares, cuyo cometido eran los atentados terroristas. Aunque solo recordemos al famoso IRA que ya saben, está ahora en el Parlamento. Se respira tristeza y una cierta calma nada fiable, pero de momento está abierta la verja a los barrios conflictivos y el muro continúa allí. Poco a poco, tal vez, se darán cuenta unos y otros que los odios no llevan a ninguna parte, a nada que nos ayude a desarrollarnos ni como personas ni como países.
Pero se abre la esperanza, ya podemos pasear por Belfast sin miedo al atentado terrorista.
El conductor, Mister Francis, es irlandés pero vive en Belfast. El mismo nos va contando cosas sobre la ciudad, nos advierte, cuando cruzamos la ciudad de Derry o Londonderry y el puente por donde transcurre un rio que sirve de frontera con Irlanda  (el rio Foyle), como las iglesias de unos y otros están en las márgenes , mirándose dia y noche, en constante vigilancia.
Para mejor comprender algo tan incomprensible como el odio y el terror, nos ayudan dos películas que nos pone la guía sobre la independencia de Irlanda y el enfrentamiento entre católicos y protestantes. Se las recomendamos: Una es Mac Collins”, y la otra  “Mickiboy y yo”.

Paseamos por las calles de Belfast y hacemos algunas compras y fotos. El hotel está en pleno centro y es bonito y cómodo. Además, tenemos enfrente las oficinas de la BBC que, por supuesto, me aventuro a visitar con dos o tres personas del grupo. Son bastante amables y nos dejan hacer fotos además de darnos unas postales con sus periodistas-estrella.
Los astilleros de Belfast y el Titanic: Vivencias virtuales.
Llega otro de los momentos más esperados del viaje: ver todo lo relacionado con el mítico barco  Titanic.
Y aquí cada cual tiene su propia opinión, aunque en general la gente se siente un poco defraudada. Durante la visita no vemos objetos originales, camarotes, historias, etc. Estamos ante otro tipo de exposición diferente, donde las nuevas tecnologías recrean la ciudad de la época, las calles, fábricas y personajes.
A mí sí me gustó la exposición porque me parecía muy divertida. Era como formar parte de una de las últimas películas de George Lucas, como “Star Wars II”, con personajes que aparecen via virtual, etc
También me gustaron mucho los carteles anunciando el evento del nuevo barco que se estaba construyendo, o el propio edificio donde está la exposición. Es una arquitectura bonita y espectacular donde, como el propio Titanic en plena navegación, nos mira desde el fondo de una inmensa explanada .
Culminamos la jornada con una cena-espectáculo que nos gustó, aunque el espacio resultaba un poco reducido al haber muchos grupos. Vimos danza irlandesa, con buenos bailarines, además de canciones del folk más auténtico del país. Excelente espectáculo.

El regreso.

El fin del viaje nos ayuda a descansar y ordenar las imágenes y los sentimientos que hemos experimentado.
Volvemos el sábado 19 de Mayo, en el vuelo Dublín-Santiago, sin incidencias.
Estamos un poco cansados pero satisfechos con lo que cada cual ha experimentado, sentido y vivido. Tal vez demasiados kilómetros, lugares, etc, pero que sirven para tener esa idea, ese goce de conocer, de refilón tal vez, otras realidades, de convivir en grupo y, en definitiva, de “transformarnos” para ser mejores.

A  continuación mostramos una pequeña galería de fotos que nuestro compañero de la Revista, Paco, nos ha ido tamando sobre la marcha.

A.GARRIDO

Fotos: Paco

3 comentarios en “La Irlanda que me sedujo: un pais de leyendas celtas y una música excelente.

  • el 28/05/2012 a las 7:38 pm
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    !Felicidades¡ A Paco por las fotos y a Alejandra por sus comentarios del viaje.
    Cierto que recorrimos muchos kilométros pero ésto nos da una idea del país y si nos decidimos a volver por nuestra cuenta, (lo que se puede hacer muy barato alojándose en Bed and Breakfast) ya sabemos los sitios que queremos visitar con más detenimiento o los nuevos sitios que nos gustaría ver.
    Saludos y gracias por vuestro esfuerzo al ofrecernos este artículo y las fotos.

  • el 30/05/2012 a las 10:02 am
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    Gracias a Alejandra y a Paco por este recuerdo de Irlanda, imposible de encontrar en las tiendas. Gracias a vuestro trabajo ilusionado me ha vuelto a pasear con todos por esa verde isla, y he comprobado que no hace falta viajar para conocer gente maravillosa, pero ayuda a descubrirla. Lo he pasado estupendamente con todos vosotros.

  • el 30/05/2012 a las 6:05 pm
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    Envidia sana no poder haber ido. Lo pero según me habeis dicho el tiempo que no os acompañó.
    Paco has echo unas exelentes fotografias.

Los comentarios están cerrados.

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