La Bruja Cocinera

La Bruja Cocinera sonreía cuando la llamaban así.

Porque la Bruja Cocinera no se llamaba así.

Como siempre, lo mejor es comenzar por el principio.

Hubo un tiempo oscuro y lejano en que la gente creía en brujas.

Por eso, todo el mundo decía que allí, en la vieja cabaña de madera del bosque, vivía una bruja muy mala, malísima.

Nadie se acercaba por ese lugar.

Hasta que un día sucedió algo.

Un muchacho recogía hojas para un trabajo de la escuela.recogiendo hojas

Iba de un lado para otro, con la vista fija en el suelo.

De este modo, sin pensarlo se encontró con la cabaña de la bruja.

No se oía nada. De la chimenea salía humo.

Alrededor de la cabaña había un jardín y un pequeño huerto.

Curioso, entró en el jardín. Se acercó a una de las ventanas.  No vio nada. Allí estaba la puerta. Empujó y se abrió. Cuando estuvo dentro, al principio le pareció que no había nadie. Luego, al fondo, divisó una viejecita que removía en una olla puesta al fuego.

Se acercó con cautela.

─ Buenas tardes, señora.

La anciana se volvió y lo miró seria.

─ Hola muchacho, ¿no tienes miedo de mí?

El muchacho la veía bien ahora. Era una anciana con la piel sonrosada y llena de arrugas. Tenía pocos dientes.

─ No, no tengo miedo.

La anciana se puso muy contenta y lo invitó a merendar. Le contó que de joven había sido un hada muy buena, pero cuando envejeció, todo el mundo creyó que era una bruja y por eso no iba a la ciudad.

Se había acostumbrado a vivir sola.

Claro que tenía la esperanza de que algún día alguien entrara a verla.

Le dijo que le pidiera un deseo, que se lo concedería.

El muchacho miró a su alrededor y salió fuera de la casa.

Observo que además del jardín y la huerta había mucho terreno.

Entonces le pidió que transformara una parte en un parque infantil para niños.

─Eres un niño bueno. Yo haré un parque infantil si todos los niños ayudan un poco, ¿Qué te parece?

─Me parece estupendo dijo el niño.bruja cocinera parque

Le dio un abrazo a la anciana y salió corriendo para la escuela.

Contó a sus compañeros lo sucedido y desde ese todos iban a casa de la anciana para ayudarla con el parque. La anciana les preparaba la merienda y ningún niño le tenía miedo.

Cuando terminaron el parque Los niños jugaban allí y la anciana les obsequiaba con una merienda estupenda.

Nadie le tenía miedo y se sentía feliz.

Ahora todo el mundo la llamaba cariñosamente la bruja cocinera.

Los niños aprendieron que no hay que dejarse engañar por las apariencias.

 

Testo: Jesús Muñiz González

 

Jesús

2 comentarios sobre “La Bruja Cocinera

  • el 22 de abril, 2019 a las 13:27
    Permalink

    Buenos dias jesus que hermoso cuento ante le metian miedo a lo niños con eso de bruja la gente de ante con todo metian miedo a lo niños no se pork aunque ante lo niños le decian ahi viene el hombre del saco o la bruja y lo niño se quedaban quieto ahora lo niño te meten miedo a ti o ami

    Respuesta
  • el 14 de mayo, 2019 a las 10:30
    Permalink

    Es increible la veracidad que damos a algunas personas, incluso sin conocerlas. Seguramente porque es lo que queremos creer o porque es más fácil creer lo que otro dice, eso sí, con mucha seguridad, antes de pararnos a buscar la verdad. Claro, eso es mucho más laborioso. Es cierto que no podemos destapar todos los bulos que se dicen, pero podríamos pararnos a descubrir los de las personas próximas; a veces hacemos daño con nuestras palabras y nuestra actitud, pero, como no nos “duele” … hasta que nos toca a nosotros. Quizás, si más a menudo dieramos ese paso, alguien tendría una razón para sonreir, por lo menos.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: