La Asociación de familias de personas con parálisis cerebral “APAMP”

Una mañana decidí ir al centro de APAMP, en la Avda. de la Florida, frente al Mercado. Y conocí a la gerente Conchi, le dije que me gustaría hacer un reportaje sobre esta asociación de la que mucha gente no sabe nada o casi nada, como yo. Desde el primer momento tuve la suerte de que Conchi se ofreció para lo que quisiera y concertamos una cita.

Nada mas llegar al Centro sólo veo sonrisas, y todo el mundo me saluda. Me dirijo hacia el despacho de Conchi y ya rápidamente se pone a mi disposición.

Me dice que la asociación nace en 1977, siendo su objetivo integrar a personas con minusvalía física en centros de educación. Gracias a unas familias de Vigo, se asocian para que sus hijos reciban la atención necesaria. Ya que dejaba de funcionar la entidad “Auxilia”. Nace una nueva asociación fundada por D. José Varela, hoy es su hijo quien dirige el centro, Daniel Varela.

Me dice Conchi que el centro lo pagan las familias y la Xunta. Cada silla de ruedas eléctrica cuesta 4.000 euros. Están desde las 9 de la mañana hasta las 17 h, comen en el centro y tambien tienen transporte. No hay limite de edad. En estos momentos hay 54 personas. Disponen de psicólogo, logopeda, pedagogo y fisioterapia.

En 1987, se consigue crear 3 aulas en el colegio público SEIS DO NADAL, para niños con parálisis cerebral, espina bifida. La asociación, aporta el material necesario para que estos niños se integren con los demás alumnos. Siendo este colegio el primero en integrar a estos niños.
Una vez conseguido que los niños ya puedan ir al colegio, ahora les queda un gran reto y un gran trabajo “los mayores de edad”, necesitan estar ocupados. Y se crea en Vigo el primer centro ocupacional de día, dando un respiro a las familias.

Conchi dice que el objetivo es que estas personas no se aíslen y que no se vean como un estorbo.
A la hora de tomar el café, unos lo toman en el comedor, pero otros se van a la calle, (acompañados por los monitores) que los vecinos ya los conocen por sus nombres. Incluso comercios y cafeterías adaptaron rampas para que estas personas puedan entrar con sus sillas, son muy queridos en el barrio.

También tienen un piso en Camelias, al que estoy invitada a visitar, y con mucho gusto lo haré. Este piso es para que unos vayan de lunes a viernes, y otros de viernes a lunes. El objetivo es aliviar un poco a las familias. En Navia, hay un centro nuevo que esta a la espera de que la Xunta les ayude, y tambien que les den el permiso de apertura. Yo se donde esta, y ya les comenté que es un sitio genial con muchos espacios abiertos y zonas verdes. Espero que pronto puedan disfrutar de estas instalaciones.

Conchi, me presenta a Javier que va a ser mi guía enseñándome todo el centro. Es majísimo no os imagináis con que amabilidad me va llevando por todos los talleres. Me abre las puertas… es todo un caballero, y eso que el va en silla de ruedas. Le pregunto cuanto tiempo lleva en el centro y me dice “toda la vida”. Vamos donde están haciendo ejercicios de fisioterapia, entramos y todos me sonríen, luego a la sala de informática, y me dicen que algunos ordenadores son antiguos, pero a ellos les encanta. Me fijo que por todas partes hay trabajos hechos por todos, incluso unos cuadros preciosos, tienen infinidad de libros.
Javier me lleva a un taller que me gustó mucho,” hacen papel” no me podía imaginar que se pudiera hacer cosas tan lindas, hasta lo hacen de vaqueros, eucaliptos, lino etc. Hay un joven que trabaja con la boca y Javier tuvo la amabilidad de que yo viera como se trabajaba. Me enseñaron invitaciones de boda preciosas, marca paginas, postales de Navidad, etc. Si tenéis que comprar algo en papel os aconsejo que os acerquéis y ver lo que esta gente con mucho trabajo están haciendo.

Una cosa que me llamo la atención son los calendarios y uno de ellos tiene todo el mes las fotos de los que cumplen años. Pasamos al taller donde trabajan el cartón piedra, me enseñaron mascaras, y figuras todas muy buenas. En el de bisuteria, “con lo que a mi me gusta” me compré un collar precioso y vi como estaban forrando una botella de cristal, hacen coleteros, pendientes, pulseras etc.
Pasamos al comedor que tambien hace de lo que se necesite como salón de actos, etc. Vi la cocina, es grande y muy limpia, se sientan en mesas redondas donde comen. Observo que todo esta indicado con carteles para identificar muy fácil todo. Un taller que me gustó mucho fue el de tejer con los telares, con lo difícil que me parece trabajar con ellos, y que bien lo hacen. También hay un taller que encuadernan, restauran libros antiguos, son unos artistas, todos querían enseñarme lo que estaban haciendo. Javier es un encanto me enseña todo el centro con una paciencia y contesta a todo lo que le voy preguntando, lo ultimo que veo es la piscina, con dos gruas para poder sujetarlos. Tienen hidroterapia, aquaerobic, natación adaptada, etc.
Empiezo a ver sillas de ruedas por todas partes que se dirigen al mismo sitio”al comedor”. Se acerca la hora de la comida y me despido de Javier. Me piden que otro día vuelva hacerles una visita y con mucho gusto volveré.
Subí a despedirme de Conchi y darle las gracias por su tiempo y colaboración, salí muy contenta por haber pasado un rato con todas estas personas tan extraordinarias.
¡¡¡Gracias a todos!!!

Fotos y artículo escrito por:

Isabel

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