Jacobo y la ventana indiscreta

keyboard-453795_640Había pasado ya una semana desde que aquella notificación de Facebook había alterado la tranquilidad de su monótona y sosegada  vida.

Ahora había una nueva rutina, al levantarse lo primero que hacía era encender el ordenador e  ir a Facebook (su ventana indiscreta),  paseaba el ratón por la pantalla buscando si Jacqueline había colgado algo nuevo… nada…. Ya se sabía de memoria todo lo que ella dejaba ver en público, este ritual lo repetía al menos tres veces al día.

sunset-landscape-1082088_640En su biografía  podía ver que había nacido en Ponferrada, que trabajaba en Sandoz y que vivía en Madrid… nada más. Podía ver sus fotos de perfil, las cambiaba cada cierto tiempo, a través de ellas había descubierto que le gustaba viajar, siempre eran parecidas, a contraluz, apenas se percibía si realmente era ella, pero se localizaba perfectamente el lugar, La India, Perú , Méjico, Egipto, París  …. Y otras  la mostraban en toda la diversidad de la naturaleza, el desierto, la selva, campos de castilla,  la montaña y el mar.

Se había convertido en un adicto a observar la vida de otra persona, él que siempre había sido tan pudoroso en mostrar la suya. Así, viendo sus publicaciones,  se hizo una idea de la mujer que ahora era Jacqueline, le gustaba viajar, la naturaleza, woman-927935_640 la música, el cine, tenía interés por causas solidarias, artículos médicos, filosóficos y psicológicos, tenía muchos amigos que hacían comentarios y colocaban un “me gusta” a cada una de sus actividades. Era una mujer muy, muy positiva y muy activa.

También descubrió que pasaba temporadas inactiva. Algo que lo inquietó mucho, sin saber bien por qué, fue que preparaba un misterioso viaje, del que sus amigos no querían oír  hablar.

Era jueves, y como todos, Paula había venido a comer con él, ¡cuánto se parecía a su madre! Dicharachera, ingeniosa, cariñosa, habladora, observadora, inteligente, decidida…. Algún defectillo tenía… era impulsiva y le gustaba meterse en su vida. Siempre pensó que no se merecía a su madre y mucho menos una hija como ella. Todos los jueves lo sometía a un interrogatorio y a pesar de que lo hacía con amor, para él era un suplicio que le hacía enfrentarse a su  monótona existencia.

Aún era joven, su inactividad laboral era producto de un reajuste de plantilla que ya no lo devolvería a la vida laboral. Y en lo más profundo de su ser sabía que no servía de nada sentir pena de si mismo, que su hija le hacía enfrentarse a la realidad, que aquella vida no era sana y sobretodo no se sentía feliz, pero… ¿tenía algún motivo para ser feliz?

Jacqueline  desde su Facebook no le interrogaba, pero sus publicaciones le recordaban los argumentos con que Paula intentaba animarlo. En algún momento pensó si todo sería una broma de su hija.

  • Entonces papá, ¿cómo va tu reencuentro con tu amiga de Facebook?
  • Bueno, apenas he vuelto a verlo.
  • Ah… pues ahora veo que estas conectado en muchas ocasiones.
  • ¿Cómo?
  • Pues porque se puede ver si estas conectado, por si quiero hablar contigo en privado.
  • ¿Cómo? ¿lo ve todo el mundo?
  • No… sólo tus amigos.
  • Por cierto… ¿aceptaste su amistad?
  • Pues no, todavía no, tengo que meditar si me interesa.

Su hija hizo una serie de aspavientos y dijo cosas que no entendió, fue hacia el ordenador y tocó una tecla al azar. La pantalla se iluminó, allí estaba el facebook de Jacqueline. Jacobo se sintió como un niño al que se le sorprende haciendo algo malo.

  • ¿A que esperas? Es lo más divertido, emocionante, excitante, interesante, palpitante, conmovedor que te ha pasado en meses.
  • No sé… igual solicitó la amistad por solicitar…..igual yo no soy como ella espera, no tengo nada que contar… que puedo aportar a una mujer que ha recorrido medio mundo, que  tiene un montón de amigos…. ¿Qué puedo aportar yo?
  • No sé…

Paula se paseó inquieta por el comedor… se sentó justo enfrente, le miró a los ojos, cuando esto sucedía se ponía en alerta, sabía que desde el amor que su hija le tenía le iba a decir algo que no le gustaría escuchar.

  • Papá, deja ya la autocompasión, ya sé que ha sido duro  el último año, pero empieza a aceptar las cosas que no se pueden cambiar, en la vida todos tenemos habilidad para adaptarnos a nuevas situaciones y seguir adelante. Yo también echo mucho de menos a mamá, la recuerdo cada día pero tengo que aprender a vivir sin ella.

La comida y la sobremesa siguió en un tono un poco más serio que de costumbre.

Como hacía en algunas ocasiones le dejaba sonando en el ordenador una canción, siempre escogida y con mensaje, era una especie de juego.

Paula se sentó delante del ordenador y empezó a sonar, pensó que esa canción estaba de moda cuando Jacqueline formaba parte de su vida. Salió del ensimismamiento cuando escuchó a Paula decir.

  • ¡Uf! ¡Jooo!….. No me riñas, pero no sé como….. le he dado a aceptar a su solicitud de amistad.

Tenía el bolso en la mano, fue un visto y no visto. Se levantó, cruzo el salón, le dió un beso y salió corriendo sin tiempo a que reaccionase.

Y así sin reaccionar pasó casi toda la tarde, ya oscurecia cuando tocó una tecla y la pantalla se iluninó, nueva publicación, una frase:woman-403578_640

“Deja de seguir el camino más fácil. La vida no es fácil, especialmente cuando planeas algo que vale la pena. No tomes entonces el camino fácil. Haz algo extraordinario”.

 

daisy-3416_640

 

Continuará….

 

 

6 comentarios sobre “Jacobo y la ventana indiscreta

  • el 18 de agosto, 2016 a las 13:22
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    Bueno, bueno, esto se pone más que al rojo vivo. Bien por la hija que le dió a la tecla. Yo estaba ya en ascuas porque Margarita también se decidiera a darle a esa mágica tecla. ¿Y ahora qué? Vamos Margarita dinos qué hará ahora este hombre indeciso con tanto miedo a ser libre, a seguir la aventura de nuevos caminos.! Por Dios, qué intriga….!

  • el 19 de agosto, 2016 a las 10:04
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    La historia me gusta. Pero sobtetodo me gusta Laura, si existe, quiero decir que yo tengo un hijo casadero que me gustaría presentarle.

  • el 19 de agosto, 2016 a las 16:22
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    Un vello amigo meu finado hai algúns anosfacía una reflexión en alto (para que ó oirán as mulleres que pasaban a saida dunha fabrica) dios non é bó, porque cando tira a forza tiña que tirar as ideas
    Telmo

  • el 20 de agosto, 2016 a las 12:45
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    Una bonita historia Margarita.
    Bueno tendremos que esperar hasta el próximo jueves con esta intriga

  • el 20 de agosto, 2016 a las 17:10
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    Qué suspense! Espero que Jacobo se anime a salir de casa pronto y que Jacqueline se lo lleve de viaje 😉

  • el 21 de agosto, 2016 a las 21:54
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    Está interesante. Hay que seguirla .

Comentarios cerrados.