Jacobo y el mensaje

Jacobo tenía entre sus manos  un libro y leía con verdadero interés. El otoño, empezaba a imponer ya la noche donde pocos meses antes brillaba el sol.

Desde nuestra última entrega diríase que la vida de Jacobo había dado un giro, tal como deseaba algunas de nuestras lectoras.

Desde que Laura pulsó aceptar en  su solicitud de amistad, había cambiado el concepto, ya no era un observador indiscreto, ahora Jaque, como firmaba y como la llamaban sus amigos,  le había dejado entrar en su “casa”.

writing-1209700_640Durante un tiempo el ritual se convirtió en una compulsión y se pasaba horas y horas delante del Facebook sacando conclusiones y realizando hipótesis de todo cuanto veía allí. Ahora tenía un nuevo hooby, era casi una profesión, leía todas sus entradas,  lo hacía minuciosa y concienzudamente, anotando en una libreta, comprada para ese fin, las frases que de una manera u otra le resultaban interesantes. Algunas  eran muy novedosas para él pero una vez leídas le parecian evidentes. Una noche se despertó sobresaltado y sudando,  llamaban a la puerta y allí estaba ella…. menos mal que todo fue un sueño. La verdad es que no deseaba nada más, lo que tenía de Jaque era suficiente.

Así a estas alturas sabía que era una mujer sin pareja, pues nunca había fotos de hombre que lo hiciesen presagiar y una orgullosa abuela.

Sabía también que tenía una vida laboral intensa, se la veía en muchas fotos  ante un auditorio y un gran letrero de su empresa. Reconoció a Maite López, amiga del instituto, con la que Jaque parece que nunca había perdido el contacto.

Pudo acceder a la infinita galería de fotos, algunas muy artísticas de las que Jaque se sentía satisfecha. Entre ellas encontró una colección de fotos en blanco y negro recuperadas de algún olvidado álbum, allí, para su asombro,  se vio con casi 40 años menos, pantalón acampanado, suéter ceñido y …¡¡ melena!!  Todas eran de grupo pero observó que Jaque siempre estaba a su lado, no lo recordaba, pero seguro que era él quien se las ingeniaba para tenerla cerca.

mountain-climbing-802099_640Sus entradas seguían en la misma tónica, compromiso social, vida positiva…. aprender de los que ella consideraba sabios. En su Facebook convivían en armonía pensadores de muy distinta procedencia, pero comunes en el mensaje de la búsqueda  del equilibrio interior. Le llamó especialmente la atención las referencias que hizo durante un tiempo a un libro de Bernabé Tierno, “Aprendiz de sabio” y lo mucho que recomendaba su lectura.

Llevaba más de un mes que no hacía ninguna nueva publicación, los amigos de Jaque colgaban en su muro todo tipo de mensajes positivos…. en algún momento llegó a pensar si estaría en una especie de secta, sólo veían el lado bueno de la vida, porque vale estar animado, vale ser optimista… pero… ¡tanto! le resultaba un poco cansino.

A Paula, por otro lado, todo lo de Jacqueline le parecía maravilloso, hace un par de jueves sin motivo aparente se presentó a comer con un regalo, un libro: “Aprendiz de sabio”. Empezó a leerlo sin mucho entusiasmo, poco a poco fue enganchándose hasta convertirlo en su libro de cabecera. Ese mismo día Paula dejó distraídamente sobre la mesa un folleto de las actividades del Centrosociocomunitario, leyó  con detenimiento y llamó su atención un “coro de música rock y pop”, ¡aquello tenía buena   pinta! Se presentó allí después de mucho meditarlo. Decían que tenía buena voz y lo más importante buen oído. En la audición que le hicieron para admitirlo su voz se bloqueó, hacía tanto que no emitía una nota… a pesar de eso lo aceptaron,  desde entonces no había faltado  un solo día.

Ya era la hora de cenar, y su ritual suponía ver Facebook, dio un salto atrás al percatarse de que tenía un mensaje.

woman-403578_640Querido Jac, estuve un tiempo fuera por eso no había visto que realmente eras tu y que me habías aceptado, te sorprenderá que te llame Jac,  forma parte de la fantasía de que entre nosotros siempre hubo una conexión especial, el masculino de Jacqueline es Jacques….. y Jacques es Jacobo en francés, así justificaba yo esa conexión.

En nuestro el último curso, tu traslado a Galicia  me apenó mucho. Recuerdas, todos en un papel escribimos nuestras direcciones para tener noticias tuyas, yo puse la mía con bolígrafo  rojo, con la esperanza   de que resaltase sobre las demás y tener más posibilidades de que me escribieras, no fue así.

Hace poco recuperando fotos antiguas te vi, yo siempre me las ingeniaba para estar a tu lado, me pregunté que habría sido de ti.

Estoy preparando un viaje, a ratos hace que le preste toda mi atención, pero cuando esté disponible te propongo un juego, hacer como si hubieras escrito alguna vez esas cartas que tanto esperé,  este medio será nuestro correo, como entonces lo dejo a tu elección. Decidas lo que decidas estoy segura de que eso será lo adecuado para los dos. No pretendo nada, sólo comprobar si esa conexión que sentía era real, si fuera así seguro que se mantendrá en el tiempo.

Buenas noches, Jaque.

daisy-3416_640Finaliza el próximo jueves.

2 comentarios sobre “Jacobo y el mensaje

  • el 25 de agosto, 2016 a las 14:10
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    Este giro no me lo esperaba, que nuevas sorpresas nos deparará el final.
    La verdad es que siempre viene bien que un amigo inspirador nos haga reflexionar sobre si VIVIMOS o simplemente vivimos.

  • el 26 de agosto, 2016 a las 17:58
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    Oh Margarita que bien se presenta la historia. No hay nada más romántico y creativo que escribir, aunque sea por facebook.

Comentarios cerrados.