Historia (2ª Parte)

Siguiendo  con el relato que comencé la semana pasada, voy a contarles hoy el desenlace de esta bonita historia, una historia normal y corriente y que seguramente ustedes habrán vivido, quizás como protagonistas o con alguien conocido de su entorno.

Santi era un chico bastante madurito, unos cuarenta y pico, pasable, pero si una bellísima persona, muy joven unos tíos lo trajeron para Vigo donde tenían un comercio de tejidos muy conocido (esta familia era de Medina de Rio Seco, Valladolid) y empezó a trabajar de dependiente viviendo en casa de sus tíos, estos tenían, creo, dos hijos, uno de los cuales era un actor de cine, bastante conocido en aquella época.

Con el paso del tiempo, se independizó y se fue a vivir a una pensión, formaba parte de los amigos de mis padres, asique cuando salíamos, los sábados por la noche al cine, nos reuníamos en el bar de Serafín con los amigos, algunos eran matrimonios que de vez en cuando traían también a sus hijos y lo pasábamos muy bien jugando a las cartas o al parchís y cuando llegaba la hora de marchar, lo hacíamos refunfuñando.

Un día que estábamos solos con Santi, esperando que llegaran los demás, a mi madre se le ocurrió preguntarle por qué no se había casado, ni tenía novia, le contestó que lo había pensado más de una vez, pues le encantaría tener una familia propia, pero que podía ofrecerle él a una mujer, si no tenía nada, más que su sueldo y con eso no llegaba para montar una casa y todo lo que eso conlleva, era imposible.

Al día siguiente se me ocurrió decirle a mi madre:
– ¿sabes que estoy pensando? que tenemos que presentarle Santi a Conchita, ella le ofrecería una casa puesta con todo, yo creo que harían una pareja estupenda, mi madre se hecho a reír y  no dijo nada.

Al día siguiente me comentó:
– ¿sabes que se lo dije a tu padre y le pareció una buena idea? Asique el domingo vamos a invitar a Santi a tomar café aquí. Se lo dijeron no sé con qué disculpa y luego a Conchita que bajara (no le extrañó, pues lo hacía a menudo) cuando ella bajó él ya estaba y comentó mi madre:
– ¡Qué casualidad que seáis los dos de Valladolid!
y empezaron a hablar de su tierra, la cosa iba bien, pensamos, ella dijo que tenía que hacer y se levantó para irse, entonces él también, salieron juntos y mi madre y yo  los oíamos hablar en el rellano, luego él marchó y ella subió a su casa (mis padres y yo en ascuas) a los cinco minutos bajó, parecía una niña, habían quedado para el día siguiente para ir al cementerio a donde ella iba todas las semanas a llevar flores a sus padres y así pasaron unos seis meses y un día vinieron a mi casa para decir que se casaban, pues no tenían edad para un noviazgo largo y venían a pedirle a mis padres que fueran sus padrinos, fue un día feliz para todos y también para mí.

En aquellos tiempos era difícil y peligroso para una mujer quedar embarazada pero lo intentaron, hubo un embarazo muy malo y un parto con cesárea, pero lo consiguieron, tuvieron un niño que requirió muchos cuidados, pero lo sacaron adelante, en compensación por todo Dios los premió con un buen hijo

De esta historia solo quedamos él hijo, ya casado y con hijos mayores y yo, todos los demás ya se han ido, que sean tan felices allá como lo fueron aquí, eso espero.

Espero que les haya gustado esta historia de los recuerdos de mi niñez. Muchas gracias.

ESTRELLA

2 comentarios en “Historia (2ª Parte)

  • el 28/06/2011 a las 10:54 pm
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    Estrella: me encantó tu relato. Qué tierno! Un beso
    Mary Carmen

  • el 30/06/2011 a las 10:15 pm
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    Una delicia leerte, espero que sigas con ganas e ideas y/o recuerdos.
    Un fuerte abrazo.

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