Estrella desde la Residencia

Estrella

Hola amigos.

Os voy a contar hoy una historia que seguramente alguno de vosotros ya la conozcáis. A mi, particularmente, siempre me gustó y por eso precisamente me dispongo a contárosla.

En una bonita ciudad, vivía una familia de clase acomodada que se componía de los padres y dos hijos (varones) que se llevaban aproximadamente dos años. El mayor, Carlos, y su hermano Juan, eran inseparables y cómplices en todas sus travesuras, y compañeros en todos sus juegos. Así vivieron su niñez. Carlos, quizás por ser el mayor, siempre trataba de proteger a Juan, cosa que a éste le encantaba y aceptaba como algo normal.

Terminadas sus carreras universitarias, a Juan le surgió un ventajoso trabajo en otra ciudad y se fue de casa. De vez en cuando aparecía por sorpresa, cosa que hacía feliz a todos y al que más a Carlos, pues lo echaba mucho de menos. En esos encuentros, empezaron las primeras discrepancias entre ambos sobre todo en ideas políticas, por las que discutían acaloradamente. Poco a poco las visitas fueran más escasas hasta que llegaron a ser nulas y, por consiguiente, sus noticias también.
Mientras tanto, Carlos conoció a una chica con la que pronto hicieron planes de boda. De pronto, una noticia conmocionó al país: estalló una guerra civil. La angustia se apoderó de todos los hogares y en los que había gente joven, se alistaron al ejercito y Carlos fue uno de ellos.
Una noche, haciendo guardia en la trinchera ve una figura que, arrastrándose poco a poco, va hacia él. Sin pensarlo dos veces, disparó frenando el avance del soldado enemigo cuando, en ese momento, un rayo de Luna iluminó al soldado enemigo y ¡Dios mío, era su hermano! Había matado a su hermano, no, no podía vivir con ese remordimiento, su querido hermano, su gran amigo. Con su escopeta se disparó al corazón y arrastrándose llegó a él y se abrazo a su cuerpo inerte. Cuando los compañeros llegaron hasta ellos, no se explicaban que había sucedido, qué hacía su compañero abrazado a un soldado enemigo y nunca comprendieron lo que había sucedido.
De esta historia se compuso una canción que a mis nietas le enseñaron en el colegio y les gustaba cantar a duo (y no lo hacían mal). Les decíamos que la cantaran, nos emocionábamos todos y ellas terminaban con los ojos anegados de lágrimas, así que dejaron de cantarla.
Como véis, hoy me puse un tanto trágica, pero son recuerdos que surgen de vez en cuando y me gusta escribirlo.

Estrella-en-taza-150x150Una abrazo y gracias,

Estrella

4 comentarios en “Estrella desde la Residencia

  • el 13/04/2014 a las 9:28 am
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    Un buen recuerdo y toda una lección en una canción. No lo hacian anda mal, lo estropeaban al final un poquitos cuando eso, se emocionaban y terminaban medio llorando…un abrazo y que te lo pases pipa.

  • el 13/04/2014 a las 11:43 am
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    Qué bella y triste historia Estrella. Si te acuerdas de la canción, por qué no nos escribes la letra en la revista? Un beso grande. Alex

  • el 14/04/2014 a las 12:50 pm
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    Hola Estrella, haber si la sociedad toma nota de esta historia y no cae en saco roto. Porque es una pena que por ideas políticas haya pasado y puedan volver a pasar hechos como este.
    Recibe un abrazo muy fuerte de una ferviente seguidora.
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

  • el 09/05/2014 a las 7:15 am
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    Holà Estrella,que crueles son las guerras ,pero las civiles mucho mas.
    Hasta pronto

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