El Celta a la reconquista.

Este artículo no habla de nuestros antepasados celtas, no habla estrictamente de fútbol. Este artículo habla fundamentalmente de emociones y sentimientos.
Hoy en Vigo se celebran dos reconquistas. La Reconquista que ganamos hace  210 años frente a los franceses, la otra esta tarde frente al Villareal en el estadio de Balaidos.
Hoy la afición del Celta reconquistó el orgullo, el valor, la confianza pero sobretodo “afouteza”.
La afición se volcó con los jugadores del Celta conscientes de que ” nas boas e nas malas sempre Celta”.
A las 5 el autobús de los jugadores, en las proximidades del estadio, se vio arropado por una marea celeste. Los recibió como si el partido a disputar fuera de una final de la Copa.

Poco a poco el estadio se fue llenando hasta completar su aforo. Nos regalaron una bufanda conmemorativa del evento.  Casi 29.000 personas aportaban energía, entusiasmo,  cánticos, palmas y percusión desde un buen rato antes de empezar.

La afición volcada con su equipo, pura emoción y sentimiento.

Altar dedicado a Iago. cervezas, amuletos, velas….

Recibió a Iago Aspas, la estrella del club, con muestras de cariño,  ausente durante tres meses por lesión. Ante una reproducción suya en cartón, algunos levantaron un altar donde se fueron depositando todo tipo de presentes.

La afición, arropó al equipo, como una madre amorosa y comprensiva. Él estaba agarrotado, inseguro, lento. El Villareal mucho más vivaz en los primeros minutos  marcó dos goles que desconcertaron al equipo pero no a la afición en su tarea de animar, algo imprescindible hoy.

A mi alrededor, en la grada, los espectadores sufríamos. Alguno como si de un  entrenador se tratase dirigía a los jugadores gritando, enfadándose  al ver que estos no seguían sus instrucciones.

Enfrente, los siareiros seguían animando incansables, con consignas y cánticos  a pesar de que las perspectivas del partido no eran las mejores.

Y así llegó el descanso abatidos por el marcador y un equipo apagado.

Todos desearíamos estar en los vestuarios, escuchar al  entrenador motivando a sus jugadores para salir y remontar ese 0- 2. No sé si se habló de táctica, pero supongo que se habló de sentimientos, de luchar para  evitar descender.

En la  segunda parte el equipo despertó, el juego se desarrolló  casi por completo en la mitad del campo contrario,  vino el primer gol  de Aspas, que aportó un chute de energía a la afición, luego Maxi Gómez en un remate de cabeza logra el  empate.

Durante la rueda de prensa Iago contesta a las preguntas como un hombre sereno, sencillo y con humildad. San Iago, como  ya le llaman, posee valores tan importantes como su maestría de jugador.

La afición se crece aún más, algunos empezaron a decir: “Si se puede”. Los seguidores  que no habían dejado de creer en su equipo ni un momento ya eran una sola voz.

Llegó un penalti que Aspas transformó en gol, el estadio explotó en júbilo.

La afición vio recompensada su confianza, su apoyo. Pocos minutos faltaban ya para el final.
Esta afición fue pieza clave en esta reconquista de hoy en Balaidos.
El árbitro da por finalizado el encuentro. “Si se puede” ” El Celta es de primera”.

El sufrimiento de la primera parte se ha transformado en satisfacción, fiesta. Miles de personas hoy saben que sin su presencia y apoyo, está victoria no sería posible. Esta es una victoria de Iago, de Maxi,  de los jugadores y el cuerpo técnico. Pero también en gran medida de cada uno de los espectadores que expresan activamente  su afición por el club de está ciudad.

En las gradas algunos aficionados lloraban,  ¡la tensión de bajar a segunda es muy dura! En el campo alguien capta una imagen de Iago Aspas llorando también.

El Celta necesita que sigamos acompañándolo en el canpo, nuestra fuerza, ilusión, apoyo hará que permanecer en 1ª sea posible.

Carmen C.B.

 

 

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