Ensaladas de frutos del mar

Las vacaciones son un periodo de relax, idóneo para olvidar las obligaciones y restricciones que nos acompañan durante todo el año. Sin embargo, disfrutar del verano y del descanso no es incompatible con seguir una alimentación saludable y segura. El mayor consumo de frutas y verduras frescas,  junto con una menor apetencia por platos copiosos debido al calor, permite gozar de tentempiés saludables casi sin ningún esfuerzo.

Si estas ingestas se realizan en la playa –lugar habitual de largas horas de los veraneantes-, hay que tener en consideración una serie de recomendaciones para minimizar los riesgos asociados a la manipulación de alimentos ante temperaturas elevadas. Aprender qué alimentos nutritivos y prácticos comer en la playa y cómo prepararlos para garantizar la seguridad alimentaria son los objetivos de las líneas que vienen a continuación.

Alimentos nutritivos y prácticos para la playa

Un guiso de lentejas con verduras es una preparación que contiene valiosos nutrientes, pero no es la mejor receta para comer en la arena y bajo el sol. Y es que los tentempiés playeros, para ser apropiados, deben reunir algunos requisitos, además de destacar por nutritivos. • Ensaladas frías que requieran de plato y tenedor, como ensalada de lentejas con verduras, ensalada de pasta o patata o ensalada de arroz con salmón ahumado.

Cremas frías para beber. Algunas opciones refrescantes son: crema de calabacín, crema fría de aguacate, gazpacho verde de lechuga y espinacas, sopa de tomate con queso fresco, gazpacho y crema de puerros.

El típico bocadillo o sándwich, siempre que no se dé preferencia a los quesos grasos y los embutidos, es una buena opción. Una gran alternativa son las rodajas de tomate, de pepino, e incluso, las hojas de lechuga, acompañadas de atún, lonchas de pavo, queso fresco o tiras de pollo a la plancha.

Los postres adecuados están constituidos por fruta fresca: un melocotón, tres albaricoques, una fiambrera con cerezas o con dados de melón. Si de vez en cuando se desea un helado veraniego, se recomienda dar prioridad a los de hielo, ya que no contienen grasas y tienen menos azúcar y calorías que los helados cremosos.

Cómo preparar los alimentos playeros para garantizar la seguridad alimentaria

Respetar las normas de higiene y mantener la cadena de frío garantiza la seguridad de los alimentos.

Las elevadas temperaturas del verano facilitan la proliferación de microbios en los alimentos que no se mantienen en frío. Si a esta situación se le suma el tiempo transcurrido entre la preparación del tentempié (o picnic) y su consumo, el riesgo aumenta. Respetar las normas de higiene durante la preparación y conservación y mantener la cadena de frío contribuye a garantizar la seguridad de los alimentos.

Durante la preparación y conservación en el hogar, hay que tener en consideración una serie de recomendaciones: Lavar bien los vegetales crudos y la fruta en casa.

No mezclar los alimentos crudos y cocidos con mucha antelación y a temperatura ambiente, ya que se favorece la contaminación.

Si se lleva tortilla de patatas, cuajar bien el huevo y prepararla con suficiente antelación para poder enfriarla.

Evitar salsas con huevo, excepto si son comerciales y no se han abierto.

Conservar en frío los alimentos hasta el último momento, en especial si llevan huevo o lácteos.

 Para el transporte o viaje, hay consejos fáciles de llevar a cabo:

Conservar los alimentos en neveras o en bolsas isotérmicas con placas refrigerantes o bien con cubitos de hielo en bolsas herméticas que no pierdan agua.

Si el viaje hasta la playa es largo, situar la nevera o bolsa isotérmica en la parte más fría del vehículo.

Una vez en la playa, resguardar la comida a la sombra.

Abrir la nevera o bolsa solo cuando sea necesario, para evitar que se caliente la comida.

En el momento de comer, también se puede minimizar el riesgo si se lavan las manos antes de coger los alimentos. Si no hay lavabos en la playa, las toallitas húmedas o los geles higiénicos (que no necesitan aclarado) son una opción apropiada.

Prevenir el famoso corte de digestión

Cuántas veces hemos esperado con ansiedad a que pasaran esas míticas dos horas antes de bañarnos? Esta recomendación de los padres, casi universal, tiene su lógica, aunque no está del todo bien explicada.

En realidad, el corte de digestión se denomina “síndrome de hidrocución” y tiene poco que ver con haber comido o no. La principal causa de este trastorno, que se caracteriza por la pérdida súbita de conocimiento, y algunas veces incluso la muerte de la persona al sumergirse en el agua. Se debe sobre todo al cambio brusco de temperatura y al hecho de sumergir la cabeza en el agua. Estas situaciones provocan una disminución de la frecuencia cardíaca y la contracción de los vasos sanguíneos superficiales y, cuando estas reacciones son muy extremas, pueden provocar una parada cardíaca

Ensalada de frutos del mar

Ingredientes (4 personas)

100 g de lechugas y escarolas variadas

100 g de mejillones

100 g de gambas congeladas y peladas

150 g de palitos de cangrejo congelados

1 pimiento rojo

100 ml de aceite de oliva

40 ml de vinagre

Cebollino

Una pizca de sal

Elaboración:

Limpiamos la lechuga y la escarola y reservamos dentro de la nevera. Cocemos al vapor los mejillones con un poco de zumo de limón. Cuando estén abiertos se desconchan y reservamos el agua de su cocción colado por el colador fino o por un trapo de algodón fino.

Aparte cocemos las gambas peladas en agua hirviendo con sal durante 30 segundos o hasta que cambien de color. Una vez cocidas las escurrimos y refrescamos en agua con hielo unos instantes, volvemos a escurrir una vez frías y reservamos.

Cortamos los palitos de cangrejos y reservamos. Preparamos la salsa vinagreta mezclando el vinagre, sal y aceite de oliva y un pimiento rojo recién troceado. Mezclamos los mariscos, añadimos la salsa vinagreta, removemos y servimos al instante con todos los elementos de la ensalada frescos recién sacados de la nevera.

Comentario dietético

Las ensaladas son por lo general platos ligeros, refrescantes y muy fáciles de preparar. Esta receta presenta una original ensalada, rica en vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, debido la presencia de vegetales. A la ensalada se le añaden gambas y mejillones que son las que le dan el nombre a la receta. Ambos ingredientes aportan a la ensalada proteínas de alto valor biológico y grasa poliinsaturada omega-3. Además de ser ingredientes muy nutritivos aportan a la receta un sabor exquisito. Para aliñar la ensalada, se ha elegido el vinagre de manzana que confiere un sabor exquisito a la receta.

Raquel

Extraído de Internet

 

 

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