Elogio del Velo

No hace falta mostrarlo todo ni mostrarlo siempre.

Hay que aprender a sugerir lo máximo, mostrando lo mínimo. Es un mérito que pertenece sólo a los grandes artistas, a las grandes culturas y a las grandes personas.

Una sonrisa explica un cuerpo mejor que un desnudo integral. Unos ojos resumen un alma mejor que una biografía de quinientas páginas. Unas manos condensan la historia de una persona mejor que cualquier álbum de fotos. Pero hay que aprender a ver a través del velo.

Y es que lo más importante no es lo que el velo tapa, sino lo que el velo revela. Como los grandes pintores, que saben revelar velando y mostrar ocultando. Como Dios, que vela lo que revela, no para que veamos menos, sino para que aprendamos a ver mejor.

Fuente: PastoralSJ
Germán

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