El teatro en tiempo de virus

 

El teatro en tiempo de virus sigue vivo.

Me refiero al grupo de teatro Camaux. Ese grupo en el que hacemos teatro para niños y luego representamos con espíritu solidario.

Naturalmente, La princesa mal hablada, el payaso sin circo, el trovador, Brígida, Marpolo, Mandolina, todos los personajes están en casa.

Ahora representan papeles más corrientes, maestros, jubilados, madres, padres, niños que estudian con videoconferencia, embarazada…

Y así, cada uno desde su hogar, ensayamos la primera escena.

Es una tarde silenciosa, una hora antes de las ocho. Entra un jubilado.

– Hola, buenas tardes, ¿cómo os va? ¿Estáis todos en casa?

– Yo si

– Yo estoy en la calle. Me echaron de casa. Ahora vivo con el gato, pero quitando eso, todos bien.

(Aparecen emoticones de sonrisas).

– Las mascotas no contagian,

– Hola. Vaya pregunta. ¿Dónde si no?

– Por si acaso. Hago el test de control de “quédate en casa”.

– No voy a poder charlar con vosotros debido a una vídeo llamada de un grupo de amigos para festejar un cumple. Espero que estéis bien. Cuidaros mucho.

(Mutis por fiesta).

– Llevamos más de una semana sin salir para nada. Decidimos no arriesgar. Nos da la vida la terraza.

– Hola.

(Llega la embarazada).

– Hola. Mientras van llegando yo os quería proponer algo. ¿Qué os parece si compartimos como pasamos el encierro, cómo lo superamos?

– Yo lo supero con video quedadas con amigos, en las que compartimos un vinito a distancia y nos contamos las novedades. En ellas, también hay espacio para el recuerdo y para los planes futuros

– Y limpiando detrás de las estanterías, que así también redescubrimos títulos de libros olvidados. Tengo en mente hacer una investigación ahondando en la memoria de mi madre sobre folklore popular. Nunca hay tiempo para escucharnos, y ahora sí

– Yo además de lo que dices, aprendiendo un montón sobre educación canina y cómo hacer que mis perretes se cansen sin pasear y correr. Todo un mundo por descubrir. También estoy aprendiendo a hacer recetas nuevas.

(Entra un papá de meses con una sonrisa de oreja a oreja).

– Hola. ¿Todo bien por aquí?

– todo bien

– Pues yo cambiando pañales, dando biberones, limpieza a fondo etc. Ah, pero lo más importante dando muchos achuchones a mi peque.

(Se le nota la felicidad en como saltan las letras para formar las palabras).

– Nunca tendrás tanto tiempo como ahora para dárselos. Pero nada de etc. Cuenta con detalles.

– ¿Todos los detalles?

– Si, nos puedes contar color, textura, cantidad.

– Contar aquello que nos mantiene en forma, mental y física y compartir.

– En mi caso dándole la vuelta a la tortilla. Cuando empezó esto senté a los niños y les expliqué que tenemos dos opciones para pasar esta “guerra”. Una, no saliendo de casa y estando todos juntos cómodamente, haciendo lo que nos gusta cuando estamos en casa, cocinando cosas ricas, viendo pelis con palomitas, etc. O no obedecer y pasarlo separados en un hospital con el riesgo que eso supone. No han rechistado pues saben que en el fondo somos afortunados, que esta guerra se gane desde casa. En otros países en guerra muchos niños han tenido que dejar sus casas, y todavía cuando escuchan aviones se esconden debajo de sus camas temiendo un bombardeo. Lo nuestro es más fácil.

– Así es, lo que nosotros pasamos ahora, otros lo llevan pasando desde toda su vida.

– Pues yo no tengo tiempo para mucho, porque trabajo por las mañanas y mi marido  trabajó hasta ayer. Por las tardes hacemos deberes, gimnasia, cena, algún postre, peli…y el fin de semana limpiamos, cantamos, y lo hacemos muy largas y agradables las sobremesas… ah y también llamamos a la familia muy a menudo.

– En mi análisis de los caninos he de decir que los galgos son bastante tontos, los mestizos mucho más listos.

– Pobriños, tienen una cabeza muy pequeñita.

– Yo aproveche para hacer limpieza suave en la bodega, lijando armario pequeño para tenérselo preparado a mi chica, que con sus prácticas de academia los pone nuevos. Unas sillas que estaban para tirar se las apaño para que vuelvan a la vida.

– Ya te digo.

– Para mantenernos en forma hacemos ejercicio todas las mañanas, a parte de las tareas de cada uno, trabajo en mi caso y tareas los niños, hacemos cosas que nos gustan. Yo aprovecho para leer, ver series, bendito Netflix, tomar el sol, cocinar, talleres varios y rezar, por la noche cada día con mi niña leemos el evangelio del día… seguimos haciendo nuestra catequesis particular.

– ¿Qué tal tu barrigola señora embarazada?

– Progresando adecudadamente. Nosotros hacemos ejercicio, vemos pelis… Y si hace bueno sacamos una mesita al balcón para merendar.

– A partir de mañana o pasado me volveré a poner el mono de jardinero para intentar trabajar un poco en el campo. Yo no me aburro.

– Al principio tenía la sensación de estar todo el tiempo haciendo cosas para “no perder el tiempo”, pero me di cuenta de que es una tontería, que lo importante es disfrutar de lo que hago

– Escribo, tengo mis clases de baile online, corto la hierba, plantar alguna cosilla y tengo reuniones por whatsapp.

– Efectivamente hay que disfrutar.

(La embarazada sube una foto donde se puede apreciar su hermosa barriga).

– Te han aumentado las curvas

– Pues si va creciendo, va

– Pois nós traballando máis que nunca. De repente temos que controlar de todos os medios que hai, inventandos para seguir traballando cos nenos: que si blogs, que si videoconferencias, que si mandar youtube, que si facer videos motivadores….E non sei para que. Os pais e nais, as familias xa teñen bastante co que teñen na casa, as suas situacions persoais e ademais non todo o mundo dispon de ordenadores e conexiones… Os nenos precisan das familias e as rutinas do cole son moi sinxelas, ler, escribir e calculo e todo xogando. ¡Estamos locos! Estou falando de primaria

– En familia compartimos por la mañana la misa y oración, es lo que nos mantiene en forma a las tres, y después la niña con las tareas del colegio, leyendo y algún juego, mientras que mamá y yo nos repartimos las tareas de limpieza y cocina. Por la tarde el turno de “just dance” y ponernos al día con amigos y familiares argentinos. Hacía tiempo que no tenía una conversación de más de diez minutos.

– O noso papel neste momento é outro

– Con el que más disfruto de hablar es con mi Padre, al principio para darle muchos consejos, pero ya estamos más relajados y ahora ya hablamos de cosas más para animarnos el día a día

– Non dar contidos, eso se recupera en un plis plas. E acompañalos e que non se sintan mal polas tarefas escolares .

– Para cuando crees que será la vuelta al cole, ¿sabes algo más?

– Tedes un papel complicado, pero seguro que o estades a facer genial

– Totalmente de acuerdo, bastante agobio hay ya

– Supongo que para los maestros, la cosa es muy diferente, porque el trabajo se os multiplica y además tenéis también vuestra propia vida familiar

– Esta situación hace que realmente no podamos hacer planes, porque nunca el futuro fue más incierto. Ahora el vivir cada día, el sobrevivir, física y mentalmente es importante y condiciona nuestra vida cada jornada

– Me incorporo casi en la despedida. Tuve reunión de trabajo por video.

– Buenas a todos. No pude llegar antes. He dado un repaso rápido a los mensajes y por suerte no leo sobre hospitales ni convalecencias

– para compartir algo gozoso, ayer tuvimos videoconferencia familiar con motivo de cumple y fue una gozada.

– La primera vez que hicieron videoconferencia, la abuela de mi mujer se quejaba de que a ella no la dejaban salir de casa pero en el teléfono estábamos todos juntos. Era la primera videoconferencia que veía.

– Lo más positivo es darnos cuenta de cuantas cosas no necesitamos para vivir y las que si verdaderamente necesitamos

– Totalmente cierto.

– Como veo que se acerca la hora de aplaudir, nos vamos despidiendo. Me alegra mucho saber que estáis bien todos y con buen ánimo.

– Un abrazo a todos

– Apertas

– Un abrazo para todos.

– Sí aquí ya poniendo los abrigos para salir.

– Hasta otra y ahora a aplaudir.

– Un besazo, a ti especialmente por esa barriguita.

– Un abrazo, cuidaros mucho.

– Un saludo a todos a seguir así de bien y animados.

(Van todos haciendo mutis. Se oyen algunos aplausos. Ya son las ocho).

La escena ha terminado. Todo queda en silencio ahora, y oscuro.

El teatro en tiempo de virus sigue vivo. Camaux lo atestigua.

 

Texto: Jesús Muñiz

El teatro en tiempo de virus

2 comentarios en “El teatro en tiempo de virus

  • el 14/04/2020 a las 5:21 am
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    Hola buenos días Jesús muy bonito cuento esto tiempo de cuarentena en casa los hombre y mujeres que están casado se conocerán a fondo ya que por el trabajo muchos a pena se ven ojalá y esté tiempo junto lo ayudes ser mejores padre y mejores esposo

  • el 14/04/2020 a las 10:00 am
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    Muy buen cuento!!felicidades!!

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