El papel higiénico

El papel higiénico es uno de los productos que más escasean en los supermercados desde que se estableció el estado de alarma en el país.

¿Por qué escasea el papel higiénico?

Al parecer hay razones de tipo sicológico o de marketing.

Aquello que escasea produce ansiedad. Uno quiere obtener aquello que no hay. El papel higiénico ocupa un gran volumen en las estanterías de los súper, por lo que enseguida desaparece a poco que se compre. Al ver las estanterías vacías se produce un estado irracional de ansiedad y se compra convulsivamente.

Qué curioso que en momentos de crisis podamos tener conductas tan irracionales. Compramos lo que compran muchos, no lo que necesitamos.

¿Serviría el papel higiénico para fabricar papel moneda?

Naturalmente es posible que si escasea mucho, un rollo pueda llegar a valer su peso en oro.

¿Es comestible el papel higiénico?

Ua cuestión digna de estudio.

¿Si comemos papel higiénico las defecaciones saldrían limpias?

Si alguien lo comprueba por favor que comunique los resultados.

Finalmente aunque no esté en la lista de la compra, uno compra papel higiénico.

Primero voy al súper perfectamente organizado. Llevo una lista anotada en el reverso de un recibo del banco: filetes de la rabadilla, pechuga de pavo, cereales, azúcar, harina…

Nada mas entro en el súper voy a la carnicería. Cojo número. Tengo cinco delante. Miro el mostrador. “¡Caramba! El conejo está a buen precio. ¡Hum! Voy a llevar uno. ¡Uy! Qué chorizos más buenos se lleva esa señora, y están bien de precio. Me voy a llegar media docena. Uf, esto tarda, casi me voy a coger la harina y los cereales mientras”.

Paso delante de la pescadería. “¡Qué merluza más buena! ¡Y no hay gente! Póngame una merluza por favor. Los cereales, sí. El café de oferta, 2 x 1, me voy a llevar 4, que nunca está demás”.

Al final tengo el carro lleno de productos que no iba a comprar. Y como estamos en crisis habrá que tener llena la nevera, por si acaso. No se me ocurre pensar que si el acceso a las tiendas de alimentación no se cierra, cualquier día puedo comprar, y seguramente con menos aglomeración que ahora, en el primer día.

Desde luego la razón ya no funciona.

Ya tengo papel higiénico para lo que resta del año.

Y de pronto se me ocurre que el papel higiénico tiene mil usos en los que antes no había pensado. Hasta puedo hacer guirnaldas para el árbol de Navidad.

Nada, que después de todo hice una buena compra.

Ahora ya estoy bien pertrechado en el bunker de mi hogar.

Resistiré.

El maldito virus no me va a coger con el culito sucio.

Una recomendación: ten mucho cuidado en el baño, por favor, no te vaya a pasar como en el Guateque.

 

Texto: Jesús Muñiz

El papel higiénico

3 comentarios en “El papel higiénico

  • el 03/04/2020 a las 1:48 pm
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    Buenos días Dios le bendiga muy cierto lo que dice eso me pasa a mi siempre que voy al súper voy por un producto y llevo dos o tres que no estaba en la lista el papel de baño aquí en mi país de baño se puso escaso y nadie sabe el porque

  • el 03/04/2020 a las 7:51 pm
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    Que bueno jesus esta genial,del principio al fin

  • el 04/04/2020 a las 7:45 pm
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    Muy realista muy bonito cuento!!

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