El compañero que redactaba hablando y con sonrisas

Querido compañero Paco Virzi: ahora que no se escriben cartas yo me quiero comunicar contigo por este medio tan especial, tan literario y sagrado. En las cartas siempre afloran los sentimientos por los seres que  son especiales para  mi, para nosotros.

Fuiste de los primeros compañeros de la revista digital de nuestro Centro, y también venías a los talleres . Te recuerdo con tu eterna sonrisa. Eras hombre simpático con mucha fluidez para contar historias. Escribías para la revista de forma distinta, con una divertida e interesante escritura oral. Nos contabas tus años en “Almacenes el Pilar”, sus telas, a través de las cuales desembocaste en el Centro. Narrabas hablando, con fluidez y sonrisas. Por eso estabas con nosotros, aunque nos dijeses que tú no ibas a escribir, pero nos contarías historias de tu trabajo, de ese Vigo industrial de tu tiempo. Y fuiste el redactor oral de la revista, el contador de historias de Vigo. Tienes el honor de ser uno de los primeros en llegar al grupo de los  chicos de la primera revista digital que hacían un grupo de voluntarios en Galicia, gente excepcional y con mucha ilusión.

No te perdías  las fiestas del Centro,  acompañado siempre por tu queridísima Bibi, con todo ese buen humor que parecía que siempre estabas   feliz. Esa alegría que regalabas a tus compañeros. Recuerdo verte con los jugadores de cartas en la cafetería, a veces sólo mirando o haciendo tertulia. Eras el gran narrador, divertido e inagotable. Siempre te veía por el Centro.

Y llegó la terrible pandemia y nos quedamos encerrados en casa, sin ver a los amigos.  Pero hace unos día me dijeron que te fuiste de este mundo. Y rápidamente volvió a mi corazón  tu sonrisa , ahora del adiós definitivo. Querido Paco, no me cabe duda que allá donde estés ahora, seguirás siendo el gran redactor oral que fuiste en la revista, el compañero de la sonrisa llena de alegría y paz.

Adiós querido amigo y compañero de revista. Nos regalaste lo mejor:  tus historias y tu alegría. Gracias por  estar con nosotros en la revista, en el Centro.

Descansa en paz, siempre con tu sonrisa que te hace inmortal. Y eso sí que se ha quedado en todos los que te conocimos. Gracias.

 

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