El cíclico cambio de horario

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Una imagen vale más que mil palabras

Como todos los años por estas épocas se pone de actualidad el tema del cambio horario.

El extremo más occidental de España es Galicia, el huso horario Greenwich termina en una línea imaginaria que pasaría por Monforte, por lo que queda fuera del mismo el resto de Galicia lo que hace que  el retraso sea  de dos horas en invierno y de tres en verano con respecto a la hora solar aunque nuestro horario fuera el de GMT. (Greenwich Meridian Time). En Galicia, el mediodía solar ocurre después de las 14:30.

Como podemos ver en la imagen anterior el meridiano de Greenwich pasa por Castellón, nuestra hora actual se corresponde con un meridiano que pasa por una línea imaginaria que está entre la frontera de Polonia y Alemania es decir GTM+1.

Un poco de historia.

Fue en 1884  cuando España estableció su hora oficial en el huso horario que geográficamente le corresponde: es decir el meridiano de Greenwich o  Meridiano 0.

En el siglo XIX, cada provincia tenía una hora dependiendo de su situación geográfica. Así un gallego veía salir el sol cincuenta minutos después que un balear por los trece grados de longitud de diferencia entre ambas regiones.

La disparidad de horarios en España se unificó el día que comenzó el siglo XX, el 1 de enero de 1901, cuando el gobierno decretó que la hora oficial sería la del meridiano de Greenwich.

Al iniciarse la Guerra Civil, el caos se apoderó incluso de los relojes, ya que la zona republicana y la zona nacional tenían horarios diferentes. Esto hizo que el año 1939 empezara una hora antes en la zona republicana que en la zona nacional. El horario que se unificó al finalizar la guerra el primero de abril de ese mismo año con el de  Greenwich

El cambio se produjo el 5 de marzo de 1940. Toda España excepto Canarias adoptaron el horario GMT +1, con lo que pasamos a tener la misma hora que el meridiano de Berlín, que era el que marcaba la hora en todos los territorios controlados por el III Reich.

Unos horarios a contracorriente

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Meridiano Greenwich a su paso por Huesca

Desayunamos a la misma hora que en otros países, pero el almuerzo no se hace hasta las 14:30 y la cena siempre tiene lugar después de las 21:00.

En la mayoría de los países, independiente de su situación cultura y clima, se come sobre las 13:00, y es raro cenar después de las 20:00.  Si estuviéramos en el horario que nos corresponde por nuestra ubicación geográfica  nuestros horarios no serían tan raros con respecto al resto de los países.  Pero este retraso de los horarios hace que que el tiempo que los españoles dedican de media al sueño no llegue a las ocho horas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En España comemos entre la una y las dos solares y cenamos a las 20.30 según hora solar. Es decir, las costumbres alimentarias en España se rigen por el Sol y no por un horario impuesto en los años de la dictadura, cuando Franco adelantó sesenta minutos los relojes para estar la hora que Alemania había impuesto en todos los territorios ocupados.

Este retraso en la hora solar hace además que nos acostarnos tarde con respecto a las mayoría de los países. Existen  múltiples estudios  que verifican que la calidad del sueño en España es baja y que tiene que ver con nuestro desfase horario.

Buqueras y Bach de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles, propone que la solución sería volver al huso horario que nos corresponde. “Es una decisión que debe tomar el Gobierno, y así se lo hemos pedido, sin éxito, a los dos últimos presidentes, José Luís Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Es fácil de llevar a la práctica, automática e inmediata, y además, no genera ningún coste económico”

meridiano-0-jpgHorario de verano

En 1905, William Willett,  un constructor británico se dio cuenta que sus compatriotas perdían gran parte de la mañana durmiendo en verano, pero lo que más influyó es que él era  jugador de golf y que en invierno tenía que acortar los recorridos porque anochecía pronto.

La idea de cambiar la hora dos veces al año para aprovechar mejor las horas de luz surgió en el año 1905, cuando el constructor inglés William Willett se dio cuenta de que la mayoría de los británicos no disfrutaban de la mañana porque estaban durmiendo. Además a Willett, muy aficionado al golf, le fastidiaba acortar su recorrido cuando el crepúsculo se le echaba encima.

No obstante, no fue hasta el 15 de abril de 1918, cuando se reguló este cambio internacionalmente y se aprobó la aplicación del ‘horario de verano’ o Daylight Saving Time (DST) en todo el mundo.

La regulación del horario de verano no se realizó por parte del gobierno español hasta 1981.

Y hasta hoy por estas fechas siempre tenemos el mismo debate:

La necesidad o no de cambiar a nuestro horario solar .

La necesidad o no de cambiar el horario de verano.

Lo cierto o  no del ahorro económico.

La influencia de los  horarios cambios en nuestro estado anímico.

Esas son cuestiones  sobre las que nos  gustaría que nuestros lectores colaborasen con sus opiniones .

Redacción

2 comentarios en “El cíclico cambio de horario

  • el 03/11/2016 a las 12:00 pm
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    Siempre opiné que debíamos tener la hora que nos corresponde dentro de nuestro “huso horario”. Y… dejarnos de tantos cambios, que la mayoría de la gente no entiende, por mucho que intenten convencernos. Y respecto a la salud (yo soy mayor), sí influye en nuestro metabolismo, por lo menos en la primera semana.

  • el 04/11/2016 a las 11:16 am
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    No acabo de entender, y no me creo corta de entendederas, que si porque Franco quisiera equiparar España a Alemania, cambiando nuestro horario correspondiente, con la llegada de la “Democracia”, no se volviera a instituir nuestro horario si era lo más lógico.

    Sobre el cambio bianual de horario, sólo decir que, tuve perros muchos años. Los primeros quince días, andaban loquitos. No entendían porque salían o comían más tarde, o más pronto, el veterinario me dijo que lo hiciese de media en media hora. Pero nosotros, que somos personas, nos tenemos que adaptar de golpe.

    Yo no me creo que se ahorre tanto dinero en energía. Lo que más consume son las máquinas, los negocios, fábricas, oficinas, tienen todo el día las luces encendidas. Sólo las luces de las casas y la calle, aprovechan este cambio.

    Lo dicho, no creo que ahorre tanto.

    Gloria.

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