El castro de Troña

El castro de Troña está muy cerca del restaurante, pienso, mientras vamos hacia allí.

Así que les propongo ir a visitarlo después de comer.

A Eugenio siempre tan optimista le parece una idea estupenda, y además añade que Raimundo nos puede dar toda la información sobre el Castro.

Desde luego este Raimundo es una joyita.

─ ¿Qué es un Castro? ─pregunta Anand.

El que responde es Raimundo.

─ Un castro es un poblado fortificado anterior a la llegada de los romanos.

En el coche de Eugenio llegamos en un periquete.

Nos admira en primer lugar su gran tamaño, alrededor de unas dos ha. de forma oval.

Salvando los desniveles del terreno presenta amplias terrazas y un foso excavado en la piedra viva hacia el sol naciente.

Raimundo nos explica que es uno de los poblados más importantes y de los más excavados de Galicia.

El monte donde se sitúa se llama “Doce Nome de Xesús” y desde aquí se domina gran parte del valle del Tea,

Ante la pregunta de Anand Raimundo aclara que el Tea no desemboca en el mar sino en el Miño, como afluente, después de recorrer 50 km.

Siguiendo las explicaciones de Raimundo nos enteramos que el castro tuvo su mejor época entre el siglo I a.c. y II d.c. Aunque habitado unos seiscientos años antes.

Con la llegada de los romanos, los pobladores se desplazan más cerca del Tea, donde es más fácil obtener alimento.

Disponía de un sistema defensivo amurallado, con foso y parapetos.

Podemos ver el resto de numerosas viviendas, algunas excavadas y otras ocultas por la maleza.

La mayoría son circulares, al estilo de los más antiguos pobladores. Luego, con la influencia romana las hay de planta cuadrada y rectangular.

Los antiguos habitantes no hacían esquinas en sus viviendas, pues creían que ahí se ocultaban los espíritus malignos. Por otro lado con la forma circulae mantienen mejor el calor y ofrecen mejor resistencia al viento.

Al este del recinto, sobre una pequeña roca, un famoso petroglifo con forma de serpiente: La “Serpe de Troña” tallada sobre una piedra de sacrificios con un canal central cuya función era que la sangre de la víctima fuera derramada sobre el grabado de la serpiente, que representa la fertilidad.

Otras teorías afirman que es un símbolo que ofrecía la paz y la tranquilidad en el poblado.

También cuesta con numerosas leyendas.

Y con una sonrisa Raimundo le dice en voz baja a su más atento oyente, Anand, que durante la comida nos contará una.

Por los restos encontrados de molinos, depósitos para el grano, se deduce una actividad agrícola y ganadera.

También se explica una actividad comercial con poblados más lejanes por los restos de metalurgia y orfebrería.

La mayoría de los útiles encontrados están en el Museo Arqueológico de Vigo y en el Museo Municipal de Ponteareas.

Subimos hasta lo alto de la cumbre para ver la capilla dedicada al Dulce Nombre de Jesús, del siglo XVIII, de estilo barroco.

Además admiramos tres cruceiros de magnifica labra, que Raimundo explica con todo lujo de detalles.

Llegados a este punto, Eugenio nos indica que es la hora para llegar en punto al restaurante y recuperar el gasto de una mañana tan nutrida de caminatas como de conocimientos.

Enseguida llegamos a Casa Rivero para disfrutar de un delicioso menú gallego.

Para comenzar unos aperitivos deliciosos: gambas al ajillo, chocos a la plancha, pulpo “a feira” y almejas a la marinera.

Seguimos con una merluza al estilo Rivero.

Después entrecot de ternera gallega a la plancha.

Y de postre tarta de Santiago.

Todo ello regado con un buen Albariño.

Anand se puso las botas, comió como un jabato. No quedó nada que llevar de vuelta a la cocina. Nosotros, al mismo tiempo que degustamos nuestros platos, admirábamos sonriendo el buen apetito del muchacho y su cara de satisfacción al comer.

Ya en el postre se dirigió a Raimundo.

─ ¿Y la leyenda de la serpiente?

─ No he querido interrumpir tu comida Anand. Te he visto disfrutar tanto.

─ Estaba todo tan delicioso. ¡Qué bien se come en este país!

─ Ah, eso desde luego no lo va a mejorar la leyenda que te voy a contar, que ni es tan sabrosa ni divertida.

Y sin más preámbulos Raimundo nos contó brevemente la siguiente historia:

“Se dice que una serpiente vivió allí y que de vez en cuando bajaba y robaba para comer, ovejas y otros animales. Un día habló con las reses y les dijo:

─¡Dáme do teu leite que eu che darei o meu peite!

Los vecinos, por miedo, acordaron llevarle un animal todos los días a la montaña.

Después de un tiempo, cansados de pagar tributo, decidieron matar a la serpiente.

Recogieron ovillos, con los que hicieron una buena cuerda y colocaron uno grueso en la punta, se la dieron para comer y cuando la serpiente picó, tiraron de la cuerda y la mataron.

La enterraron junto a la ermita y en la parte superior pusieron un crucero”.

Terminada la comida y la historia Eugenio nos sugirió acercarnos a Mondariz-balneario para tomar un vaso de las famosas aguas y dar un paseo bordeando el Tea.

 

El castro de TroñaJesús Muñiz González

2 comentarios en “El castro de Troña

  • el 17/07/2021 a las 3:19 pm
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    Hola Jesus, buenos días. Muy bonito cuento. Yo le tengo mucho miedo a las serpientes.

    Respuesta
  • el 22/07/2021 a las 3:51 pm
    Permalink

    Bonito muy bonito la historia Castro de troña..con muy buen almuerzo incorporado felicidades!!

    Respuesta

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