Desde mi desván

Desvan-Dic.Ayer felicité a doña Aurora y a su hija, un poco lo de siempre: ¡feliz año!, ¡suerte en la lotería!, ¡que dentro de un año nos volvamos a ver! etc… y así a mucha gente mas, un poco frío, rutinario, como que no me quedé muy contenta, es como una bola de nieve de la que no sabes salir, porque piensas que si actuases de otra forma no les iba a gustar o no me iban a entender, en fin que quizás sería mejor decir: ¡adiós!.   ¡Hasta el año que viene!  y punto.
Mi cabrero me decía que era transparente y fría como el riachuelo que corría cerca de su casa,  yo no sé si es una peculiaridad de las gaviotas, pero el tenía razón,  de todas formas vivo situaciones en las que de verdad me siento querida y llena de calor,  os cuento.
Esta tarde quise despedir el año con unas personas muy entrañables y me fui al cementerio,  sola,  con una tarde invernal donde las haya,  ¡que bien me lo pasé!.
Saludé a mi padre;  no te preocupes que hoy no te diré lo de siempre, (por que se te ocurrió irte con 56 años), quiero decirte padre, lo mucho que ibas a disfrutar viéndome hacer tantas cosas,  segurísimo que tus aplausos llegarían muy lejos,  que te perdono hombre, no te pongas triste, has sido un “tío”  tan guay, cuanto te echo de falta,  porque hombres los habrá pero como tu NINGUNO.
Hay muchas personas que vienen a mi mente pero ya que escribo para la REVISTA quiero centrarme especialmente en mis compañeros/as que nos han dejado.
Aprovecho que no llueve para fotografiar un ciprés… ¿como, que dice?  – es el conserje-  me puso cara rara porque hago la foto… que cierra a las 18,30 h. muchas gracias,  aún queda tiempo.
Para todos vosotros compañeros/as, que os habéis ido hace algunos años, otros mas recientemente, quiero mandaros un recuerdo especial como fin de año, que no caigáis en el olvido porque parece que en días de fiestas,   el acordarse de los muertos,  como que no “apetece”,  pues para mi tenéis un cariño muy especial,  por nada podría olvidarme de cada uno de vosotros,  con tantos detalles vividos a lo largo de 11 años que pertenezco al Centro,  estuvimos juntos en los veranos viendo las actuaciones de Castrelos,  riéndonos en las excursiones,  disfrutando de vuestras actividades y siempre con una sonrisa,  que deciros de cuando viajábamos en los autobuses ¡que chistes!, ¡que buen rollo!,  cuando os necesitamos allí estuvisteis,  pues es una pena no teneros con nosotros …TAN SOLO NOS QUEDA VUESTRO RECUERDO.
ESTÉIS DONDE ESTÉIS UN BESO.

gaviota1Gaviota

3 comentarios en “Desde mi desván

  • el 21/12/2009 a las 12:40 pm
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    Me uno a tí gaviota, en el recuerdo de los amigos que se fueron porque la vida también se acaba. Pero estoy casi segura que ya se quedaron atrapados en nuestro corazón y siempre están con nosotros porque les seguimos queriendo.
    Felicidades a Carlos Saporitti, José Antonio, Emilio, José y a todos los compañeros.

  • el 21/12/2009 a las 5:09 pm
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    Afortunadamente nos queda la posibilidad del olvido, sino todos acabaríamos locos. Todos estamos destinados la pozo sin fondo del olvido en el tiempo. Ceneme

  • el 21/12/2009 a las 9:22 pm
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    Querida gaviota, yo no creo, como el cabrero, que seas tan fria como aquel riachuelo, pues escribir como tu lo haces con tanto sentimiento, me dice que eres dulce y bondadosa.

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