Desde mi Desván

gaviota-26-10¡Hay cabrero mío!,  ¿quién pudiera tenerte cerca pa que me dieras un poco de consuelo?.
Con lo felices que éramos con aquel vocabulario, tu me ponías una flor al pie de la roca por donde al atardecer sabías que yo pasaría,  aquello significaba: “te quiero”,  luego en el camino que rodeaba la iglesia había un banco de piedra y yo colocaba dos piedras:  “yo también”,  así nos hablamos durante muchos años y es que no necesitábamos ni el móvil, ni el ordenata ni ná, de ná.
Toda esta tecnología no trae mas que disgustos, o se te cuelga el sistema, o borras cosas sin querer que no sabes como recuperar, o pierdes la USB con varios artículos que tenía para la REVISTA,  es por lo que estoy disgustada y me acuerdo tanto de ti.
Dudo de haberla perdido en el parque,  en la biblioteca,  por las escaleras  (camino del desván),  no se quién la habrá encontrado pero se lleva un poco de mi vida y de mi tiempo.
Entonces hoy recurrí a mis 18 años y pensé en mandaros una poesía de un libro titulado RECUERDOS que tengo encuadernado y que me llevó acabarlo muchísimos años, en cierto momento pensé hacer algunos ejemplares pero después de saber lo que cobra una editorial por 50 volúmenes y que acabarían tirados en un caja  ¡que osadía la mía!,  como que no.
Para mi cabrero y para vosotros, ahí va esto.
Y también para quién encuentre mi USB , al menos que la respete.

IMPOSIBLE
Me gustaría saber tocar el piano
para que en cada nota pudieses ver
lo mucho que te quiero.
Y que el pentagrama representase los deseos
de todo un año.
Si pudiese componer una canción
le pondría mil adornos
de fondo un cielo azul
la llenaría de besos
¡sonarían tus miradas!
y al final la bailaríamos
hasta los últimos instantes
del anochecer.

foto-gaviota-agosto-09GAVIOTA

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